Las tramas de la memoria

Teresa Basile y Abril Trigo (eds.). Alter/nativas. Revista de estudios culturales latinoamericanos. Otoño 5, 2015.

Si algo hemos aprendido acerca de la memoria en las últimas décadas del pasado milenio ha sido a sospechar profundamente de ella. No tanto por su falibilidad como por su maleabilidad. Y no se trata, por supuesto, de nada nuevo, pues ya Platón debatió en diversos escritos —particularmente en Fedro— sobre ambos problemas, aunque es sobre todo a partir de la segunda mitad del siglo XX cuando estos pasan a convertirse en obsesión. Sobre todo el segundo, pues si el carácter falible de la memoria es una preocupación constante en la historia occidental desde la antigüedad clásica, su maleabilidad —es decir, ese carácter plástico y flexible que la hace susceptible a construcciones, destrucciones, prescripciones y proscripciones constantes— es un hallazgo —y antes un ejercicio— de la modernidad. No es casual que la memoria sea un referente explícito o implícito permanente tanto en la reflexión de Marx, como de Nietszche, como de Freud, acertadamente definidos por Ricoeur como “filósofos de la sospecha”. Al fin de cuentas, la memoria es maleable porque falible y falible porque maleable.

El dossier propone una reflexión colectiva sobre las luchas por la memoria en América Latina. ¿Cuáles son, entonces, los regímenes de la memoria en América Latina? ¿Qué experiencias traumáticas convocan los saberes de la memoria? ¿Cuáles son, en definitiva, los presentes giros de la memoria?

Ver Dossier en la web

Introducción

Las tramas de la memoria

Teresa Basile y Abril Trigo

Reflexiones teóricas

“El pasado que ha sido, sigue siendo”. Estrategias de la memoria y el olvido

Fernando Aínsa

Memorias digitales (o la digitalización de la memoria)

Abril Trigo

Arte, cine y literatura

Irony, Humour and Cynicism in Relation to Memory: a Contrastive Analysis between the Argentinian and the Mexican Literary Field

Brigitte Adriaensen

Comunidades imaginadas imposibles: derechos humanos y neoliberalismo en el cine y la literatura latinoamericana

Edward Chauca

El arte de la reversibilidad en cuatro relatos de familiares de desaparecidos

Anna Forné

Memorias perturbadoras/memorias autocríticas: revisión de la izquierda revolucionaria en la narrativa de Horacio Castellanos Moya

Teresa Basile

Memoriales

Off the Map: Memorializing Trauma in 21st Century Dominican Identity

Shelly Jarrett Bromberg

Un memorial sin memoria: exclusión y autoritarismo en el México actual

Carolina Robledo Silvestre

Derechos humanos

La sociedad civil y el resurgir de la lucha contra la impunidad en Uruguay (1986-2012)

Jo-Marie Burt, Gabriela Fried Amilivia y Francesca Lessa

El juicio por genocidio en contra del General Efraín Ríos Montt: una ocasión perdida para negociar la memoria histórica durante la etapa del conflicto armado en Guatemala. (1979-2013)

Marta Elena Casáus Arzú

Historia y memoria

Colonial and Renaissance Hybrid Strategies. Performativity, staging, orality, discursivity and historiographical Representation by the Inca Garcilaso de la Vega: the Hayden White of the 17th Century

Alfonso De Toro

La fiesta de Guadalupe, la Virgen y los “guerreros de Belgrano”

Vincent Nicolas

Memoria e imaginación histórica: usos de la figura del genocidio

Hugo Vezzetti

La información y la memoria como armas. La Agencia de Noticias Clandestinas durante la última dictadura militar en la Argentina

Emilio Crenzel

Políticas de la memoria

Genealogía y ética de la memoria: Chile al conmemorar 40 años desde el Golpe

Walescka Pino-Ojeda

Las réplicas del “NO” a cuarenta años del golpe militar y a veinticinco años del SI y del NO

Nelly Richard

Apelar a la memoria del terrorismo de Estado y el Holocausto como forma de argentinizar la propia experiencia: los usos del pasado en los casos de organizaciones judías y palestinas en Argentina

Emmanuel Nicolás Kahan

Memorias de dolor, guerra y desplazamiento en Colombia

Constanza López

Posmemoria

Narrativas de la postmemoria en Argentina y Chile: la casa revisitada

Ilse Logie y Bieke Willem

Entre el amor y el reclamo: la literatura de los hijos de militantes en la posdictadura argentina

Fernando Oscar Reati

Espacios de rememoración transgeneracionales y transnacionales: los hijos de detenidos-desaparecidos en el cine documental mexicano y argentino

Ute Seydel

Campos de prisioneros. La música entre los cautivos chilenos

Comencé a trabajar el tema de la música en campos de concentración en el año 2001 como una investigación comparativa entre las actividades desarrolladas durante dos regímenes autoritarios: el Tercer Reich y el gobierno militar de Augusto Pinochet.

Katia Chornik en los estudios de la BBC

Katia Chornik entrevistando a un ex prisionero en los estudios de la BBC.

Elegí este tema porque me pareció un desafío comparar los campos de concentración nazi, ampliamente reconocidos como una aberración en el curso de la Historia, con los chilenos, de los cuales un gran número de personas desconoce su existencia y han habido muy pocos intentos por estudiar las actividades musicales en forma sistemática.

Mi proyecto, titulado “Tango Cautivo”, tuvo como objetivos establecer vínculos en el desarrollo de ensambles musicales, la interacción de músicos profesionales y aficionados, el uso social de la música y el repertorio interpretado.

Ejemplos de tangos sudamericanos y europeos en yiddish (idioma de los judíos originarios de Europa central) me permitieron establecer un género musical común entre los dos períodos.

La parte de mi investigación relativa a Chile estuvo principalmente basada en entrevistas y material que recolecté entre ex prisioneros de los campos de Chacabuco, Villa Grimaldi, Tres Álamos, Cuatro Álamos y Puchuncaví.

La música entre los cautivos chilenos

La música, al estar tan estrechamente vinculada a los sentimientos humanos y experiencias sociales, fue una de las actividades culturales más importantes para los reclusos en Chile. Cumplía diversas funciones: era una forma de comunicación y símbolo de solidaridad entre los prisioneros, era un medio de trascender la difícil situación en que se encontraban y una estrategia de esparcimiento.

La música era una forma de comunicación y símbolo de solidaridad entre los prisioneros, era un medio de trascender la difícil situación en que se encontraban y una estrategia de esparcimiento

Las principales actividades musicales fueron la creación de obras, la preparación y presentación de espectáculos y la enseñanza instrumental, en su mayoría a cargo de los prisioneros.

Los grupos musicales se formaban espontáneamente. Los instrumentos disponibles, comúnmente guitarras, quenas y zampoñas, eran muy escasos.

La enseñanza musical estaba inserta dentro de los programas de talleres y charlas impartidos por los prisioneros. Éstos cubrían los temas más diversos, desde física hasta peluquería, desde danza clásica hasta filosofía.

En el caso de la música, cualquier persona que tuviera una remota idea de cómo tocar un instrumento enseñaba ya que había un número muy reducido de músicos profesionales.

Entre los creadores se destacan los cantautores Víctor Jara, quien escribió el poema “Canto, qué mal me sales” días antes de morir en el Estadio Chile, Ángel Parra y Sergio Vesely.

La pasión de Chacabuco

En el campo de Chacabuco, ubicado en el desierto de Atacama, Ángel Parra compuso varias obras, entre las cuales están la “Pasión según San Juan” y el “Oratorio de Navidad”.

Salvador Allende

En 2003, Ángel Parra editó un disco en homenaje a los 30 años de la muerte de Salvador Allende.

En una conversación que tuvimos, Parra me explicó que escribió la “Pasión según San Juan” luego de una discusión política con el sacerdote del campo, quien aseguraba no estar enterado de las violaciones a los derechos humanos que estaban ocurriendo a largo de Chile.

Parra le pidió que trajera una Biblia para así demostrarle que los presos en Chacabuco eran prisioneros como Cristo lo había sido. El sacerdote trajo la Biblia y el cantautor compuso la obra, que fue interpretada varias veces por los prisioneros del campo.

Uno de los pocos documentos sonoros que se conservan proviene precisamente de Chacabuco.

En 1974 Ángel Parra y otros prisioneros salieron en libertad o fueron exiliados. Sus compañeros les rindieron homenaje con un acto artístico que fue registrado en forma clandestina y años más tarde editado en un disco en Francia por iniciativa del propio Parra.

La cueca de Filistoque

Numerosas obras musicales fueron compuestas colectivamente.

Filistoque, quien no tenía ningún conocimiento o experiencia musical pero sí un gran sentido del humor, levantó su brazo con total convencimiento, comprometiéndose a organizar y dirigir un grupo de 30 conscriptos con instrumentos de bronce, pitos y tambores.

La “Cueca del Filistoque”, por ejemplo, fue compuesta en honor a un prisionero apodado Filistoque, ex entrenador de caballos de carrera y protagonista de una historia bastante curiosa en Chacabuco.

Una mañana, cuando los 1.500 prisioneros estaban formados en el patio del campo, el comandante preguntó quién se ofrecía para dirigir una banda con motivo de una competencia regional.

Filistoque, quien no tenía ningún conocimiento o experiencia musical pero sí un gran sentido del humor, levantó su brazo con total convencimiento, comprometiéndose así a organizar y dirigir un grupo de 30 conscriptos con instrumentos de bronce, pitos y tambores.

Filistoque, a quien tuve la suerte de conocer, conservó su cargo de director por dos semanas y obtuvo en retribución algunos beneficios como la libertad de movimiento dentro del campo.

¿Qué se cantaba?

Los géneros más comunes eran las canciones populares y folclóricas latinoamericanas, en especial las tonadas, cuecas, rancheras mexicanas, boleros, zambas y tangos.

Illapu
Illapu

Algunas de las obras más recurrentes eran “Candombe para José”, compuesta por Roberto Ternán y popularizada en Chile por el grupo Illapu, el tango “Volver” de Carlos Gardel, “No Volveré”, del mexicano Pedro Infante y la Oda a la Alegría de Ludwig van Beethoven (Novena Sinfonía).

Otros ejemplos son las composiciones de los chilenos Violeta Parra y Eduardo Gatti el uruguayo Alfredo Zitarrosa, los argentinos Félix Luna, Juan Carlos Speciale, Alberto Lavandenz y Los Tucu Tucu, los españoles Joan Manuel Serrat y José Goytisolo, así como las obras de los propios prisioneros.

Los reclusos construían un repertorio común con obras que tuvieran textos identificables con sus experiencias, sentimientos y esperanzas. En ocasiones las líricas se modificaban para que dicha identificación tuviera aún más sentido.

Un ejemplo es el “Candombe para José”, cuyo verso “Amigo Negro José” se modificaba por “Ánimo Negro José” con el fin de solidarizar con los presos y presas que eran castigados:

La historia del “negro José”
Illapu

“Candombe para José”, del argentino Roberto Ternán, fue de los temas más populares en los campos de detenidos de Pinochet.

Como explican los ex presos que hablan en este especial, era cantada en distintas ocasiones: cuando llegaba un nuevo prisionero o alguno salía en libertad, para iniciar y terminar presentaciones artísticas, o para darle ánimo a alguien que era torturado o recibía un castigo.

La musicóloga Katia Chornik conversó desde los estudios de la BBC con Roberto Márquez, líder del grupo Illapu, cuya versión de la canción fue la que popularizó el tema en Chile.

Con él intenta descubrir por qué los presos convirtieron esta pieza en una especie de himno.

Candombe para José

En un pueblo olvidado no se por qué
Y su danza de moreno lo hace mover
En el pueblo lo llamaban Negro José
Amigo Negro José.

Con amor candombea el Negro José
Tiene el color de la noche sobre la piel
Es muy feliz candombeando dichoso él
Amigo Negro José.

Perdóname si te digo Negro José
Eres diablo pero amigo Negro José
Tu futuro va conmigo Negro José
Yo te digo porque sé.

Con mucho amor las miradas cuando al bailar
Y el tamboril de sus ojos parece hablar
Y su camisa endiablada quiere saltar
Amigo Negro José.

No tienes ninguna pena al parecer
Pero las penas te sobran Negro José
Que tú en el baile las dejas yo sé muy bien
Amigo Negro José.

No tienes ninguna pena al parecer
Pero las penas te sobran Negro José
Que tú en tu baile las dejas yo sé muy bien
Ánimo Negro José.

Las canciones de mayor denuncia social o las que se identificaban con el derrocado gobierno de Salvador Allende estaban prohibidas.

Casamiento de verdes

Otro ejemplo es la canción “Casamiento de negros”, de Violeta Parra, utilizada para festejar a las parejas de prisioneros que decidían casarse dentro de los campos de prisioneros. Los presos irónicamente sustituían “lo negro” por “lo verde” de la siguiente manera:

Se ha formado un casamiento
Todo cubierto de verde
Verdes novios y padrinos,
Verdes cuñados y suegros.
Y el cura que los casó
Era de los mismos verdes.

Este ejemplo fue proporcionado por mis padres, quienes contrajeron matrimonio cuando eran prisioneros políticos en Tres Álamos.

Lo “verde” era una doble alegoría al uniforme verde de los policías que custodiaban el campo, y a la expresión coloquial chilena “estar verde”, que en este contexto significa “estar ansioso”.

El “estar verde” se refería al hecho de que los recién casados, obviamente en contra de su voluntad, debían llevar vidas célibes hasta ser puestos en libertad.

En este especial, basado principalmente en material recopilado para mi investigación, encontrarán los relatos de tres ex prisioneros que nos cuentan cómo la música los ayudó a sobrellevar los momentos más difíciles de sus detenciones y a su vez se convirtió en una fuente de creatividad.

“Era una forma de unidad muy fuerte”

Beatriz Miranda

Beatriz Miranda estuvo presa desde enero a diciembre de 1975.

En 1973, Beatriz Miranda era estudiante universitaria y como muchos otros jóvenes de su generación, participaba en actividades políticas. Tras el golpe de Estado encabezado por Augusto Pinochet fue expulsada de la universidad donde estudiaba Química y nunca fue readmitida.

Fue detenida el 3 enero 1975, mientras estaba de vacaciones con su familia en un balneario del litoral central de Chile y estuvo presa, sin que se presentaran cargos en su contra, hasta diciembre de ese año.

Pasó por tres campos de detenidos: Villa Grimaldi, identificado como un centro de torturas, el Cuatro Álamos, donde permaneció un mes incomunicada sin que sus familiares supiesen que estaba allí, y el de libre plática de Tres Álamos.

Desde 1976 vive en el Reino Unido. En el siguiente testimonio, comparte con los lectores de BBC Mundo su experiencia como prisionera y cuenta cómo las actividades culturales y laborales la ayudaron a sobrellevar los momentos más difíciles.


Siempre me ha gustado mucho la música; en realidad a todos los chilenos nos gusta cantar y bailar. Es parte de nuestra cultura.

Beatriz Miranda con una amiga que estuvo detenida con ella.

Beatriz Miranda junto a una amiga que estuvo detenida con ella.

De la primera parte de mi detención, que fue en el centro de torturas, no tengo memoria de haber cantado. Yo creo que si lo hubiéramos hecho nos habrían tratado peor aún.Lo único que recuerdo de ese lugar que tiene que ver con música es que cada vez que torturaban a alguien, los guardias, para acallar los gritos, ponían música muy fuerte. En esos días estaba muy de moda una canción de George Harrison, “My sweet Lord” y la tocaban constantemente. Hasta el día de hoy cada vez que la escucho se me paran los pelos.

Cuatro Álamos también era un lugar bastante silencioso y no recuerdo nada de música.

Fue en Tres Álamos donde recuperé mi amor por la música. Allí éramos unas 100 mujeres y vivíamos bastante hacinadas en barracas de madera. En cada esquina había un guardia.

Ése es un lugar muy difícil de describir, un lugar de muchas penas pero también de muchas alegrías. Había mujeres extraordinarias, algunas muy jóvenes, otras ancianas, era una mezcla muy grande y todas teníamos que llevarnos lo mejor posible y una de las formas de sacar las ansiedades y las penas, de apoyarnos y de celebrar era el uso de la música.

Celebraciones

Nos organizamos en talleres para poder mantenernos con la cabeza y el cuerpo funcionando. Teníamos un horario.

Como había tantas profesionales, entre ellas profesoras de inglés y de otros idiomas, nos dábamos clases de distintas cosas, incluso logramos crear un taller laboral, donde teníamos algunas herramientas y materiales de trabajo.

Beatriz Miranda
Las ocasiones más importantes eran las despedidas. Siempre tratábamos de celebrar con algo de comida y con canciones

Los artículos que hacíamos los mandábamos fuera del campo y se vendían a través del Comité Pro Paz.Esto nos permitía contribuir a aliviar a nuestras familias, ya que para ellas era muy difícil ir a visitarnos, era un camino largo y les costaba dinero porque siempre nos llevaban verduras y cosas frescas para complementar nuestra alimentación que era muy deficiente. Nos daban porotos o lentejas todos los días y nada más.

Pero la música era una de las cosas más importantes. Era una forma de unidad muy fuerte. Todo el mundo cantaba de distintas maneras. Las que estábamos más interesadas formamos un coro, que era algo más sofisticado, pero siempre que se daba una oportunidad cantábamos.

Las ocasiones más importantes eran las despedidas, tanto de la gente que salía en libertad como de los que eran enviados al exilio. Siempre hacíamos una despedida y tratábamos de celebrar con algo de comida y con canciones.

También hubo celebraciones de matrimonios entre prisioneros y de cumpleaños. Yo creo que para mí lo más importante fue la navidad que pasé en Tres Álamos, que celebramos con muchas canciones y en el taller laboral preparamos regalitos y sacábamos un número y todos nos regalamos alguna cosita muy pequeña. Fue algo muy bonito.

“No volveré”

Otra instancia era cuando había castigos. Sobre todo si sabíamos que la sección de los hombres había sido castigada sin visitas cantábamos muy fuerte para que nos escucharan y supieran que estábamos pensando en ellos. Casi siempre les cantábamos “Candombe para José”, pero le cambiábamos la parte de la letra que dice “amigo negro José” por “ánimo negro José”.

Solidaridad
Si sabíamos que la sección de los hombres había sido castigada cantábamos muy fuerte en la noche para subirles el ánimo

Hay otras canciones que están asociadas a momentos especiales. Por ejemplo, en las despedidas cantábamos el tango “Volver”, de Carlos Gardel, porque es una canción muy bonita, pero lo importante para nosotros es que cuando dice que “20 años no es nada” queríamos decir que si teníamos que estar 20 años en prisión o en el exilio, igual íbamos a seguir fuertes y adelante.

También, por razones obvias, cantábamos una canción mexicana que se llama “No volveré”. Era el deseo de que la persona no regresara nunca al campo.

Pero el tema con el que más me identificaban a mí, por el que yo me hice conocida, no famosa pero que era como mi lema es “De Cartón Piedra”, de Joan Manuel Serrat, que es la historia de un hombre con un problema mental que está enamorado de un maniquí y un día rompe la vitrina y lo saca y lo toman detenido por eso.

Y en una parte dice “donde vienen a verme mis amigos de vez en cuando” o algo así que era muy pertinente a un estado de detención. Era una analogía de la prisión y hasta el día de hoy cuando nos reunimos con las compañeras que estuvieron detenidas conmigo, me piden que la cante.

“Cantábamos en silencio”

Iván Parvex

Para Parvex, la música mientras estuvo preso “era una forma de descanso”.

Iván Parvex pasó por cuatro campos de prisioneros después del golpe de Estado de 1973 en Chile: Puchuncaví, Villa Grimaldi, Cuatro Álamos y Tres Álamos.Guitarrista aficionado, durante su encierro fue un entusiasta participante en todas las actividades musicales organizadas por los detenidos.

En la entrevista que sostuvo en los estudios de la BBC con la violinista y musicóloga Katia Chornik reconoce que en esos días para él la música era “un elemento de descanso” y cuando le prohibían cantar lo seguía haciendo en silencio.


¿Cómo llegaban los instrumentos a los campos?

A los campos de libre plática llegaban a través de los familiares, la Cruz Roja Internacional y la Vicaría de la Solidaridad. En mi caso personal, yo tenía una guitarra que me llevó mi madre cuando pudo visitarme.

En la Villa Grimaldi y Cuatro Álamos no había música ni guitarra ni canto ni nada. Ahí estaba prohibido y entonces cantábamos en silencio. Era una experiencia muy interesante ir entonando mentalmente canciones que uno conocía, es como leer en silencio, es algo muy lindo, que yo todavía hago de vez en cuando. Cuando estoy rodeado por gente a veces canto en silencio.

¿Y ese cantar en silencio se hacía solo o acompañado?

Eso se hacía solo, era un ejercicio completamente solitario, era para que pasara el tiempo.

Se ve que con fuerza moral lográbamos revertir una situación tan dura en algo más constructivo como es precisamente este fenómeno de poder cantar

Yo leí en una entrevista a un amigo mío que él desarrolló fórmulas matemáticas cuando estaba en la Villa Grimaldi.Es una cosa muy curiosa. La Villa Grimaldi era un lugar espantoso y, sin embargo, con el paso de los años empiezan a surgir todas estas experiencias y se ve que con fuerza moral lográbamos revertir una situación tan dura como ésa en algo más constructivo como es precisamente este fenómeno de poder cantar.

¿Cuáles eran las actividades musicales más importantes organizadas por los prisioneros?

En Tres Álamos era una presentación artística semanal, todos los sábados. Pero también preparábamos cosas más elaboradas con más tiempo. Yo recuerdo un acto de tango con poesía, con canto, con guitarra; otro de bolero, también se hacían usualmente presentaciones con temas de folclor tradicional chileno.

¿Cuál era la actitud de los guardias durante esas presentaciones artísticas?

Yo recuerdo distintas actitudes. En Tres Álamos el personal de Carabineros (la policía chilena) estaba completamente fuera de la vida cotidiana de los presos.

Cita
Iván Parvex
Iván Parvex (a la derecha) y su amigo Juan Carvajal. Ambos estuvieron presos en Tres Álamos. La foto corresponde a su primera reunión musical después de 25 años. “Fue una reunión muy emotiva”, recuerda Parvex. Por supuesto, cantamos el “Negro José.

Pero ahí se daba un fenómeno curioso, porque por ese campo pasó gente con mucho talento como cantante y por la ventana podíamos ver cómo los carabineros se iban acercando al lugar de la actuación. Primero estaban a 20 metros de la ventana, luego a 10, luego a cinco y uno veía que estaban escuchando y entreteniéndose con la calidad artística del evento.

En Puchuncaví, otros de los campos por donde pasé, el comandante y algunos de sus ayudantes asistían al evento y lo vetaban antes. Nos pedían la lista de canciones y poemas y decían esto sí, esto no y una vez que estaba aprobada, asistían. Claro que no aplaudían.

Yo no sé, honestamente, si en una actitud de entretenerse un poco los pobres infelices que estaban metidos ahí en un campo de concentración espantoso o con la idea de seguir ventando, pero durante el tiempo que estuve ahí nunca suspendieron el evento.

¿Qué tipo de canciones estaban prohibidas?

El repertorio prohibido tenía que ver con todo lo que pudiese ser asociado con el gobierno de Salvador Allende y la lucha popular, las canciones de protesta, de denuncia social. La música de Inti Illimani, de Quilapayún, de Víctor Jara.

Y la verdad es que tampoco se trataba de correr muchos riesgos, nosotros nunca tratamos de meter de contrabando una canción que estaba prohibida. Entre los prisioneros había una especie de trato de no empujar demasiado, ya que esto podía llevar a la prohibición total de las actividades culturales, cosa que hubiera sido un desastre.

¿Cuál era el repertorio más importante en estas presentaciones?

El repertorio del folclor tradicional chileno y latinoamericano. Había una selección importante de cuecas, tangos, boleros y canciones venezolanas y colombianas, que son muy alegres y nos permitían alegrar un poco la situación.

La música era una forma de escapar de tanta miseria que nos llegaba del mundo exterior

También había canciones que, más allá de los eventos, eran verdaderos himnos de los presos políticos, entre los que se encuentra el Candombe para José, que cuando yo llegué al campo era la canción con la que comenzaba y terminaba cada espectáculo.También había una canción de un autor chileno que habla de un barco de papel que navega por el mar de la esperanza.

¿Cómo influían las cosas que pasaban en el campo en tus deseos de hacer música?

La música era un elemento de descanso, de poder sentirme mejor conmigo mismo en las difíciles circunstancias que se vivían, de manera que yo siempre recurría a la música en los momentos más duros, cuando llegaban malas noticias de afuera.

Había situaciones todos los días: más gente muerta, más presos, más desaparecidos, más gente en el campo de concentración. La música era una forma de escapar de tanta miseria que nos llegaba del mundo exterior.

¿Qué importancia tenía la enseñanza musical dentro del campo?

Iván Parvex

Iván Parvex aprendió a tocar guitarra en la adolescencia.

Muchísima. Los idiomas y la enseñanza musical eran algo que se hacía regularmente en los campos de concentración. La guitarra era muy popular y había estudiantes muy buenos, gente que aprendió muy bien. Había otros que eran menos afortunados y le daban más que hacer al profesor, pero que eran entusiastas.Yo tomaba una clase de posturas básica de la guitarra y luego le enseñaba a un amigo que era matemático y a cambio él me enseñaba matemáticas. Yo era más o menos como estudiante de matemáticas, pero creo que él era peor como aprendiz de guitarra.

Había muchas clases colectivas e individuales, porque muchos prisioneros querían cantarles a sus familias y a sus niños cuando iban a verlos en los días de visitas. Eso tenía mucho valor moral para la gente, les daba mucha fuerza.

El creador de reyes

Sergio Vesely en los años 70

Vesely comenzó a componer cuando estaba detenido.

Sergio Vesely estaba preso en el centro de prisioneros de Puchuncaví cuando comenzó a hacer canciones. Tenía 22 años y su primera inspiración fue el nacimiento de un bebé en el recinto. Fue algo inesperado, que marcó profundamente a quienes estaban detenidos allí.Vesely siguió componiendo. Escribía sus creaciones en pequeñas hojas de papel que un compañero le regalaba. Cuando lo visitaban, sus padres escondían estos manuscritos mínimos entre la ropa que se llevaban para lavar.

Este “contrabando lírico” le permitió salvar sus canciones del olvido. Cuando llegó al exilio en Alemania -país en el que aún reside- reunió las canciones de sus días de prisionero en un disco titulado “Documento”.

Las siguientes son las historias de algunas de las canciones que escribió en el campo de Puchuncaví.






El rey negro


Una noche llegó al campo una mujer embarazada que estaba teniendo un parto prematuro. Se había desplazado a pie y tenía que pasar frente al campo para llegar al pueblo de Puchuncaví donde había un practicante. Pero las fuerzas no le dieron más y golpeó las puertas del recinto.

En Puchuncaví
Campo de prisioneros de Puchuncaví
El bebé nació en el campo y fue algo maravilloso para los que estábamos presos

El bebé nació allí y fue algo maravilloso para los que estábamos presos. Era una niñita e hicimos una cola enorme para conocerla. Le dábamos a la madre pequeños regalos, papelitos con buenos deseos, lo que se nos ocurría.

Al día siguiente las dos se marcharon, pero para nosotros fue algo tan marcador que decidimos hacer un acto para celebrar el nacimiento. Ahí fue cuando se me ocurrió hacer una canción y para poder cantarla en el campo inventé una metáfora.

La canción habla de un rey negro que existió hace mucho tiempo, que era bueno y vivía con su pueblo y todos lo querían. Pero cuando yo me hago adulto lo pierdo, se me va, desaparece. Entonces al final le digo a esta criatura que ahora le llegó a ella la hora de ir a buscarlo y contarle que yo aún lo llevo conmigo en mi maleta, pero no lo puedo ver más.

Y que estoy triste porque no voy a volver a vivir esa experiencia íntima de la época en que uno creía en ideales. Yo fui torturado y eso me cambió la existencia.

Yo escribí durante muchos años poemas y prosa relacionados con esa historia. Hasta que se dio la oportunidad en que unos estudiantes de cinematografía alemanes se fueron conmigo a Chile porque querían filmar mi historia en los campos de concentración como cantante.

La idea de ellos era justamente ir a buscar a esta mujer. Y nos fuimos al pueblo a preguntar casa por casa, hasta que encontramos a alguien que sabía toda la historia y llegamos a ella y fue un momento mágico. Además yo no lo sabía, pero la mamá le puso el nombre de Melinka, que era como se conocía el campo, para demostrarle a los militares que ella estaba orgullosa de haber dado a luz en ese lugar.


Canción de amor a una desaparecida


Yo escribí esta canción para Daniela, que era mi pololita, mi novia. Yo la amaba mucho. Ella desapareció después del golpe y fue algo muy trágico para su familia y para todos nosotros.

Yo tuve la gran suerte de sobrevivir a todo eso; entonces en esa canción va mezclado todo lo que ella significaba para mí como mujer con la amargura de saber que no había sobrevivido esta historia.

Y eso creo que se manifiesta en esos quiebres de la canción. Por eso la armonía es tan inestable.


La golondrina del valle


Esta historia es muy hermosa, muy musical, porque las golondrinas eran visitantes del valle de Puchuncaví. El campo de detenidos estaba rodeado por una alambrada de púas, que era, si se quiere, para quien lo miraba a la distancia como un pentagrama.

Estas golondrinas no tenían respeto por estas construcciones de los militares y se posaban en estos alambres y cambiaban siempre de posición. Y yo que era un tipo bastante romántico a veces me sentaba y me ponía a ver cómo se desplazaba esa melodía artificial que te venían escribiendo estas golondrinas para sacarte un poco de ese mundo, para llevarte a otras dimensiones.

Entonces, esa canción está dedicada a ellas y hay un pedido para que vayan a buscar a otras compañeras porque falta otra para llenar un pedacito de acorde.


El rey Ñaca Ñaca


Mientras estuve preso, yo escribí varias canciones infantiles. Había un día al mes en que la Vicaría de la Solidaridad traía en un bus desde Santiago a los hijos de los presos para que compartieran con sus padres.

Carátula del disco de Sergio Vesely

Las canciones que Vesely compuso estando prisionero están recopiladas en un disco titulado “Documento”.

Llegaban esos niños y había que hacer algo para entretenerlos. Entonces los que éramos más jóvenes y no teníamos hijos, nos dedicamos a hacerles un programa. E hicimos títeres que eran bastante representativos de la vida del recinto.Una de esas figuras era Ñaca Ñaca, que era un rey malo y les decía cosas feas a los niños, los insultaba. Era como los militares, los que daban las órdenes, intransigente, se creía el dueño del mundo.

Hasta que un día un niño agarró una piedra y se la tiró a Ñaca Ñaca y nos cayó la piedra en la cabeza. Entonces nos dimos cuenta de que se había creado como una resistencia a ese personaje.

Al fin hicimos una obra de teatro con todas esas imágenes del mundo infantil que habíamos creado con los niños y ahí fue cuando nació esa canción al rey Ñaca Ñaca.

Voces de Mujeres mapuche. Primera antología de poetas mujeres mapuche: Hilando en la memoria

Primera antología de poetas mujeres mapuche: Hilando en la memoria

Descripción:
Este proyecto comenzó en noviembre del año 2006 con el primer “Encuentro de poetas mujeres mapuche” que lanzó la publicación de la primera antología de poetas mujeres mapuche, Hilando en la memoria (seguido por Hilando en la memoria, Epu rupa en 2009). El proyecto tiene por objetivo generar un espacio entre poetas y la academia que sea colectivo y sostenido, multi-medial, trans-generacional y socialmente integrando la dimensión política de la poesía mapuche escrita por mujeres.

Esta iniciativa surge a partir de una necesidad de generar espacios de circulación de materiales poéticos, más amplios, autorreflexivos y flexibles en torno a la poesía de mujeres mapuche, para dialogar en torno a la memoria, la traducción, el cuerpo y la poesía como escritura de resistencia. Las dos antologías logran producir un nuevo imaginario que eclipsa con el imaginario chileno marcado por la invisibilidad y la discriminación de las voces Mapuche.

Los encuentros tienen como objetivo trabajar sobre la memoria cultural, específicamente, la memoria cultural de mujeres mapuche y líderes culturales que escriben poesía. En especial, el tema de género es relevante, en relación a su exclusión sistemática de la esfera pública y la problemática relación que por ende se produce entre las mujeres y la cultura letrada. El cruce entre tradición oral mapuche y cultura de mujeres remite a una realidad que se escapa de la página impresa, la desborda, y nos obliga a prestar atención a elementos culturales que exceden al texto: la oralidad, la performance del cuerpo, y su vínculo con la memoria.

Este proyecto se trata de un esfuerzo original, no sólo por ser el primero que se plantea a partir de una reflexión metapoética y política con y de las autoras, sino porque además se propone iniciar un espacio permanente de cooperación entre el Instituto de Humanidades de la Universidad Diego Portales (www.udp.cl), ESE:O (www.eseo.cl) y el Centro Cultural de España (www.ccespana.cl) en torno al rol de las mujeres en la esfera pública y usar el espacio académico como un lugar performativo y político.

La primera versión del “Encuentro de poetas mujeres mapuche” se realizó los días 2 y 3 de octubre del año 2006 en el Centro Cultural de España, congregando a poetas, académicos, estudiantes y público general en torno a la poesía mapuche femenina y sus entramados. Ahí se realizó el lanzamiento oficial de la primera versión de la antología Hilando en la memoria y se acompañó de un recital de poesía.

La segunda versión del Encuentro se realizó los días 7 y 8 de octubre del año 2009 en el cual lanzamos la publicación del libro Hilando en la Memoria, Epu rupa, reuniendo el trabajo poético de 14 mujeres mapuche.
Metodología:
Para comenzar el proceso, ESE:O co-adaptó su metodología de trabajo online junto a las poetas mapuche buscando la mejor forma de facilitar el intercambio colaborativo.

El Proyecto “Encuentro con mujeres poetas mapuche” incluye diálogos y trabajo en el campus virtual (http://campus.eseo.cl) para la comunicación y planificación del proyecto, incluyendo actividades como edición de libros con y sobre la poesía, organización del lanzamiento de libros, recitales, mesas redondas y talleres para niños. La plataforma virtual nos facilita no sólo el trabajo de coordinación logístico, sino que se constituye en una herramienta de trabajo indispensable para producir y organizar material para la publicación de libros.

A lo largo de Hilando en la memoria, Epu rupa, de igual forma que se hizo en Hilando en la memoria, se muestra el proceso de gestación de la obra a través de una serie de foros donde las poetas y editores/as se presentan, para luego poner sobre la mesa las temáticas de “identidad, nombre y generación”, “género y cuerpo”, “oralidad, visualidad y la palabra como herramienta de lucha”; “tierra, ciudad y exilio” y “Bicentenario y pueblo mapuche”, instancias en que cada una tiene la oportunidad de expresar libremente sus ideas y opiniones.

En la primera antología Hilando la memoria (2006), participaron siete (7) poetas mapuche: Graciela Huinao; Adriana Paredes Pinda; Roxana Miranda Rupailaf; María Isabel Lara Millapán; Faumelisa Manquepillán; Maribel Mora Curriao y María Teresa Panchillo.

En la segunda edición del libro Hilando en la Memoria, Epu rupa (2009) participaron catorce (14) poetas mapuche: María Isabel Lara Millapán; Graciela Huinao; Jacqueline Caniguan ; Faumelisa Manquepillán; Roxana Miranda Rupailaf ; María Huenuñir; Adriana Paredes Pinda; Karla Guaquin; Alejandra Llanquipichun; Eliana Pulquillanca; Jeanette del Carmen Huequemán; María Elisa Huinao; Juana Miriam Lancapichun y María Teresa Panchillo.
Logros:
1. Publicación de la primera antología de poetas mujeres Mapuche, Hilando en la memoria (2006) y en 2009, Hilando en la memoria, Epu rupa.

2. Creación de una red nacional e internacional de poetas, activistas y líderes culturales que lleva más que 8 años—un récord por este tipo de esfuerzo multicultural.

3. Publicaciones que dan cuenta del lanzamiento de la antología en periódicos y sitios web (La Nación, El Mercurio, La Tercera, Las Últimas Noticias, El Diario de Atacama, Siglo XXI, Chile.com y las páginas del web de la Universidad Católica de Villarica, la Universidad de Diego Portales, “Meli Wixan Mapu” y “Cultura en Movimiento”).

4. Grabaciones en DVD: “Encuentro” del 2 de octubre, 2006; Grabación de cada una de las poetas en estudio recitando y cantando los poemas de la antología; Grabación sobre el “Encuentro” filmada y editada por FUCOA, y emitida por la señal internacional de Televisión Nacional de Chile; y Grabación “Adkintun”, entrevistas con cada una de las 7 poetas al aire libre, en un lugar elegido por cada poeta.

5. Presentaciones nacionales e internacionales (Santiago, Pudahuel, La Serena, Copiapó, Chañaral, Lota, Coronel, Purén, y Temuco de Chile; Paraguay; Ecuador; Los EE.UU – Madison de Wisconsin, Los Ángeles, Davis y Berkeley de California).

6. Difusión de la poesía femenina mapuche en escuelas y universidades en Chile y el extranjero.

7. Este proyecto ha creado un espacio para compartir y difundir la poesía femenina mapuche, produciendo un impacto profundo en el mundo literario chileno. En el año 2012 la co-editora de Hilando en la memoria, Epu rupa, Roxanda Miranda Rupailaf ganó el Premio Municipal de Literatura—uno de los premios de poesía más prestigiosos de Chile—por su poemario “Schumpall”. Con este premio su voz ha entrado oficialmente al circuito y canon oficial y se ha transformado la historia de la poesía Chilena.

Faumelisa Manquepillán –
“Presagio” (http://vimeo.com/11302096)
“Paseo Ahumada” (http://www.youtube.com/watch?v=smFk62QyMaQ)
Programa Mujeres Fuertes (http://www.tvn.cl/player/play/?id=650996)

Roxana Miranda Rupailaf –
Antología en Movimiento (http://vimeo.com/5979405)
Descentralización poética (http://www.youtube.com/watch?v=gMqLMM9wBtM)
Encuentro Nacional de Poesía en Talca (http://www.youtube.com/watch?v=F0DR5oEsgL8)

Graciela Huinao –
“La vida y la muerte se hermanan” (http://www.youtube.com/watch?v=mRjwnAnBuL4)
Entrevista con Biblioredes (http://www.youtube.com/watch?v=bQdBmgNuhwI)

María Isabel Lara Millapán –
“Kinturayen” (http://www.youtube.com/watch?v=9sLpEcR1ucE)

María Huenuñir –
“María Huenuñir – Poeta Mapuche” (http://www.youtube.com/watch?v=Zd-dlGGAIIk)

ElianaPulquillanca
“Humo” (http://www.youtube.com/watch?v=P4VfikjuW7c)

María Teresa Panchillo –
“Un niño” (http://www.youtube.com/watch?v=NLWuCe_7uh8)

Presos comunes, presos sociales, presos políticos. Del Blog al Papel

Por qué este blog

Desde hace tiempo que vengo pensando en que existe una mirada parcial sobre lo que pasó durante la dictadura militar 1976-1983 en las cárceles argentinas. Del mismo modo que cuesta tanto hablar sobre violaciones de derechos humanos que hoy suceden allí, parece que solo los presos políticos hubieran sufrido malos tratos, torturas y muertes en el lapso en que las cárceles federales estuvieron bajo el mandato de las fuerzas armadas.

Luego de recorrer pabellones, de escuchar testimonios, de denunciar, mostrar y estudiar sobre la cárcel, esa preocupación sobre el modo en que la dictadura había impactado en la vida de los presos y presas comunes, volvió a aparecer.

Entonces, leí sobre el llamado “Motín de los colchones”:

Y luego, encontré un sobreviviente:

http://pdf.diariohoy.net/2008/03/14/pdf/trama.pdf

Y más tarde, escuché dos canciones:

http://www.youtube.com/watch?v=WplQnPSDtbw

http://www.youtube.com/watch?v=AUW3LVXIWPo

Y, entonces, decidí comenzar a investigar. Y mi primera decisión fue cambiar una palabra. Ya no “motín”. Vamos a hablar de una masacre. Y lo vamos a hacer en este blog que, ojalá, será colectivo.

Un sobreviviente, Hugo Cardozo, dio un reportaje al Diario Hoy de La Plata al cumplirse 30 años de la masacre del Pabellón Séptimo de la Cárcel de Devoto, el 14 de marzo de 2008. En ese reportaje, Hugo reclamaba que se reflotara el caso. Hablaba de un delito de lesa humanidad. Leí esa nota mientras pasaba por una crisis laboral. Estaba boyando por diversas oficinas de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, esperando que me asignaran destino. Oficina, silla, computadora y tarea. Lo que yo quería hacer, no se podía: atender las denuncias que llegaban diariamente por la situación en cárceles, comisarías, instituciones de encierro. Denuncias de torturas que se nos indicaba que había que reenvíar a la Subsecretaría de Asuntos Penitenciarios, si sucedían en cárceles federales. Si sucedían en cárceles o comisarías provinciales, tampoco podíamos intervenir. Todos los abogados y abogadas del área jurídica de la Secretaría de Derechos Humanos debíamos trabajar en los juicios por delitos de lesa humanidad, y por una disposición del entonces Ministro Alberto Iribarne (hoy apoderado del duhaldismo malo) se nos designaría como querellantes. Yo no estaba de acuerdo. Quería trabajar en los casos de violencia institucional en los que ninguna área de la Secretaría se inmiscuía: los del presente. Comencé a discutir esas decisiones. Decía: Ya existen una cantidad de organismos de derechos humanos (los llamados “históricos”) con sus equipos de abogados, más las fiscalías federales, más la justicia federal, que, salvo algunas excepciones, trabajan en la misma dirección. La Secretaría de Derechos Humanos podía aportar, pensaba yo, información, documentación, incluso personal de algunas de sus áreas, para garantizar el buen desarrollo de los juicios por delitos de lesa humanidad. Pero… ¿Todo el personal del área jurídica? ¿No se podía destinar una parte mínima para armar un Programa de Prevención de la Tortura, para avanzar en el contacto con las organizaciones que trabajan en el tema hoy, para atender las denuncias de presos y familiares, para trabajar sobre los abusos policiales, para recorrer cárceles y comisarías? No, no se podía. Un alto funcionario dijo, en esos días en que yo pretendía discutir esa cuestión: “Lo que pasa en la cárceles no es de competencia de esta Secretaría!”.  Así que, mientras esperaba que me mandaran a un nuevo destino, leí esa nota. Coincidía con el reclamo de Cardozo: matar y/o dejar morir en un pabellón, dejar que decenas de presos se mueran achicharrados, y fusilar a los que intentan salir, hubiera sido entendido como delito de lesa humanidad, sin duda, si  hubiera pasado en el pabellón de presas políticas de Devoto, o en el pabellón de presos políticos de Rawson. Pero los fusilados y achicharrados eran presos comunes. Chorros, ladrones, drogadictos, asaltantes de bancos. Entonces, eso se denomina “motín”, y pasa. (…)Se me propuso trabajar allí las cuestiones de violencia institucional, presenté proyectos, quedaron en la nada. Otro pase, a otra oficina, esta vez en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA). La infelicidad. Seguía inmersa en investigaciones, seguimientos, listados, expedientes, sobre lo que había pasado en la dictadura a una parte de sus víctimas. Mientras, trabajaba en mi libro sobre algunas víctimas del presente: los jóvenes condenados a prisión perpetua:

En abril de 2010 me fui a trabajar fuera del país, como Directora Adjunta de la Oficina para América Latina de la Asociación para la Prevención de la Tortura. En julio se publicó “La vida como castigo”. En marzo de 2011 decidí volver a la Argentina. Y, entonces, el proyecto volvió a tomar fuerza: Escribir sobre la situación de los presos comunes durante la dictadura. Debatir, discutir, sobre lo que entiendo es un doble estándar. Denunciar la falta de atención a lo que pasa, hoy, en los lugares de encierro. Desde el 2004 formo parte del Centro de Estudios en Política Criminal y Derechos Humanos: http://cepoc-cepoc.blogspot.com/ El CEPOC fue el espacio desde el que trabajé los temas que en el Estado no podía: tortura, jóvenes en prisión, justicia penal juvenil, políticas de seguridad. En octubre de 2008, una mujer nos escribió una carta, igual a la que mandó a decenas de otros lugares, pidiendo ayuda. Era la madre de un adolescente al que le habían inventado una causa, la esposa de un preso común, la madre del hijo de ese preso común. Fuímos los únicos (las únicas, esta fue una red casi exclusivamente femenina) que la escuchamos. Dos años después, conformaron la Asociación de Familiares de Detenidos en Cárceles Federales http://familiaresdedetenidos.blogspot.com/

Ver en http://masacreenelpabellonseptimo.wordpress.com/2011/09/15/ideas-propias-y-formatos-ajenos/

De los beneficios de las redes sociales

Había leído esa nota, http://pdf.diariohoy.net/2008/03/14/pdf/trama.pdf, la tenía guardada, sabía que Hugo Cardozo trabajaba en el ministerio de acción social de la provincia de Buenos Aires, pero no tenía idea de cómo encontrarlo.

Hace unos meses se estrenó una película argentina que relata una fuga notable de la cárcel de Devoto, protagonizada entre otros por Hugo “la Garza” Sosa, en 1991: “El túnel de los huesos”: http://www.youtube.com/watch?v=yozPxSoHeso

Poco antes del estreno, me llegó un correo de un amigo al que reencontré gracias al facebook, y con quien habíamos formado parte de las Brigadas del Café a Nicaragua, entre enero y marzo de 1985. En ese correo, Yuyo me pedía a mí y a otras decenas de destinatarios, que vayamos a ver la película, dirigida por un amigo suyo, Nacho Garasino.

A pedido de Yuyo, pero sobre todo porque era una película de cárceles, la fui a ver. La hipótesis que se plantea es que los huesos que se encuentran en el túnel que cavan los presos para escapar de la cárcel, podrían ser de los muertos el 14 de marzo de 1978. Poco después, me hice amiga de Nacho en fb, y le conté mi proyecto. Hablamos por teléfono, me dijo que trataría de ayudarme. La base se su guión era un reportaje que hizo Ricardo Ragendorfer sobre la fuga de Devoto, publicado en Página 30. Me fui al archivo de Página, pero los Página 30 no están allí…

El 25 de agosto Nacho me mandó un mensajito avisándome que en la página de facebook de El túnel de los huesos, Hugo Cardozo había hecho un comentario:

hola me interesa esta pelicula porque soy un sobreviviente del motin de los colchones la voy a ir a ver por ese tema en particular . tendrian que hacer una de ese motin donde murieron 61 presos yo safe hoy a los 53 años lo puedo contar en todos los detalles .un abrazo hugo

Le escribí a Hugo, le conté acerca de mi proyecto, y me contestó en seguida:

…yo hace unos años le mande una carta al entonces presidente 
nestor fui invitado al ministerio de justicia para tratar el tema pero 
luego todo quedo en nada .tambien creo que se tendria que investigar 
como un delito de lesa humanidad . por muchas razones, pero mi falta de 
tiempo y por vivir en la plata no pude seguir ,en el año 2008 al cumplir
 treinta años del motin fui invitado por el diario hoy de aqui hacer una
 nota muy completa de mi historia ,y como paradoja del destino desde 
hace 24 años trabajo con menores con causas penales asi que desde luego 
me interesa conversar con vos…

Poco después, nos encontramos en la Confitería La Perla, y Hugo comenzó a contarme.

http://masacreenelpabellonseptimo.wordpress.com/2011/09/15/de-los-beneficios-de-las-redes-sociales/

 

Presos comunes, presos sociales

La primera vez que leí algo sobre el 14 de marzo de 1978, fue en un libro publicado en 1987, con el auspicio del SASID (Servicio de Acción Solidaria Integral de Detenidos), que se ocupaba de los presos “comunes”. Yo conocí a ese organismo cuando militaba en otro, la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, que se ocupaba de los presos “políticos”. De hecho, mi primera actividad en la Liga, cuando comencé a militar en su Departamento Juvenil, fue hacer una huelga de hambre por la libertad de los presos políticos de la dictadura. Era setiembre de 1985, y a dos años de las elecciones democráticas, todavía doce presos varones y una mujer, seguían detenidos en cárceles federales, cumpliendo condenas impuestas durante la dictadura. Hicimos la huelga integrantes de los grupos juveniles de cuatro organizaciones de derechos humanos (Servicio Paz y Justicia, Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos, Familiares de Detenidos y Desaparecidos por Razones Políticas, y la Liga), y varios dirigentes de las juventudes políticas. La división entre “políticos” y “comunes” era evidente. Las actividades por las que los presos políticos seguían presos no se discutían. Ni siquiera se hablaba de “delitos”. Habían sido combatientes, militantes populares. La mirada crítica sobre las actividades de chorros, homicidas, violadores, drogadictos, por el contrario, alejaba a la mayoría de ”los organismos” de sus problemas, denuncias y reclamos. Salvo cuando se producía una protesta colectiva. Y creo que, en esos casos, más por lo que pudiera afectar a los políticos que por el reclamo en sí mismo.

El SASID, entonces, no formaba parte del colectivo de “los organismos”. Estaba integrado por ex delincuentes, no era la clientela habitual.

Daniel Barberis, él mismo ex preso “común”,  publicó el libro “Los derechos humanos en el ‘otro país’” en 1987. Lo prologó y compiló, e incluyó un texto propio, además de trabajos de Luis Frontera, Eugenio Zaffaroni, Juan Carlos Domínguez, Elías Neuman y Alfredo Moffatt.

A lo largo de su texto, titulado “Testimonios del ‘otro país’”, Barberis distingue entre presos comunes y presos sociales: “El
 término ‘preso social’ no es una manera coqueta de llamar a los presos 
comunes. No hemos buscado con él una expresión que no hiera los oídos 
sensibles de la pequeña burguesía. El preso social NO ES el preso común:
 es un nuevo producto social surgido a partir de 1966 cuando, con 
el ’Onganiato’, se instala la DSN (Doctrina de la Seguridad Nacional), 
profundizado diez años más tarde con el ‘Proceso’. Este nuevo habitante 
de las cárceles adquiere un perfil más nítido luego del mundial de 
fútbol del ’78. Hasta ese momento la cárcel estaba llena de marginales 
dependientes, luego irrumpe en la sociedad carcelaria el marginado 
social y la reformula, la trastoca, como revolucionan todo lo que tocan 
-por su dinámica- los marginados sociales (que incluyen en su seno a los
 trabajadores, expresión viva en la actualidad del fenómeno de 
marginación social). En el mutuo aprendizaje que compartimos marginados 
sociales y marginales dependientes nos nutrimos de experiencias 
diferentes pero complementarias (…) Sin los marginados no hubiese habido
 principios organizativos en las cárceles, pero sin marginales 
dependientes conocedores de los códigos y secretos tumberos la tarea 
probablemente hubiera fracasado (…) En nuestra opinión no debe ser 
habitual o común el castigo a la pobreza. En el nuevo sistema de valores
 que hemos adquirido, el preso común no es lo común y hasta tanto la 
injusticia social no sea desalojada por la igualdad de oportunidades, 
mientras existan las cárceles y se mantenga el actual concepto 
penitenciario, hemos de llamar a los habitantes de las cárceles presos 
sociales”.

Y, luego, cuenta lo qué le pasó a un grupo de esos presos,  el 14 de marzo de 1978: “… la Doctrina de la Seguridad Nacional -vestida de histeria represiva- se cobrará con la sangre y la carne de los presos sociales su parte, en uno de los genocidios con más pruebas para ser aclarados, que ocurrieran durante el ‘Proceso’”. Aún así, quedó impune.”

Barberis define aquello como un genocidio impune, mucho antes de que se hablara de genocidio en algún fallo judicial en nuestro país, y en el mismo año en que se sancionaron las leyes de Punto Final y Obediencia Debida. Luego, y desde que se anularon aquellas leyes, y los indultos dictados en 1989, comenzó a utilizarse el concepto de “delito de lesa humanidad”, que no prescribe y por lo tanto es perseguible sin límite temporal.

http://www.youtube.com/watch?v=_cheuJc8LKI

Algunos juristas (y fallos) sostienen que lo que hizo la dictadura militar en nuestro país entre 1976 y 1983, fue un genocidio:

http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-124769-2009-05-12.html

Otros, que no hubo genocidio, sino delitos de lesa humanidad:

http://derechos.org/nizkor/arg/doc/memo1.html

Pero bajo ninguna de estas figuras se analizó lo que pasó el 14 de marzo de 1978 en la cárcel de Devoto, que, coincidimos con Barberis, quedó impune. ¿Hasta ahora?

http://masacreenelpabellonseptimo.wordpress.com/2011/09/17/presos-comunes-presos-sociales/

 

1979: las presas políticas de Devoto denuncian la masacre

En 1978 convivían en la misma cárcel, la Unidad 2 de Villa Devoto, presos “comunes” y presas políticas. Si bien unos y otras sufrían malos tratos, torturas, hambre y frío, las condiciones de vida eran distintas, principalmente por el nivel de organización que tenían las mujeres, pertenecientes, en su mayoría, a organizaciones con un alto nivel de disciplina, con mayores recursos de todo tipo -no solo materiales, sino fundamentalmente simbólicos: nivel cultural, formación política, compromiso ideológico, convicciones firmes, familias presentes-. Esas mujeres escucharon los gritos del horror, vieron las columnas de humo y escucharon los disparos, el 14 de marzo de 1978. Y, apenas pudieron, lo denunciaron:

DOCUMENTOS DE LAS PRESAS POLITICAS DE LA CARCEL DE VILLA DEVOTO
“SOMOS REHENES DE LA DICTADURA MILITAR ARGENTINA”
* Situacion carcelaria Julio de 1979. Caracteristicas del Penal.
* Condiciones de vida. Alimentacion
* Traslado de Rehenes.
* Regimen represivo , Plan de aniquilamiento fisico y siquico.
* Aislamiento. Requisas. Vejaciones.
* Represalias masivas.
* Complicidad de los Jueces de la Nacion.
* Complicidad del personal medico, sicologos y siquiatras.
* Denuncia. Testimonio.
Consejos de Guerra. Testimonio
Situacion Juridica de las detenidas.
Villa Devoto, Julio 1979
Calle Bermudez 2551
Buenos Aires , Argentina.

SITUACION DE VILLA DEVOTO    Julio de 1979 .
A fines de 1976 son concentradas en la Unidad 2 de Villa Devoto,Buenos Aires,las
presas politicas de todo el Dais, Las trasladadas son objeto de represion y tortura.
Los traslados desde el inteior son llevados a cabo por Personal del Servicio Peniter
ciario Federal especializado. En aviones o por tierra con gran despliegue de fuerzas y al (…) yados por el Ejercito con helicopteros, tanques y perros. En los traslados por avion las mujeres detenidas fueron engrilladas al piso del avion, sin asientos, esposadas y vendadas, debiendo permanecer sentadas y con la cabeza gacha,los brazos en la nuca, sufriendo malos tratos,golpes, insultos y largas esperas sin poder ir al bano. La dùracion de los traslados fueron de 10 y 17 horas.
En Noviembre de 1976 el Penal es visitado por Amnesty Internacional y la Cruz Roja
Internacional.
A principios de 1977, 800 presas politicas se encontraban en Villa Devoto, de las
cuales entre un 35% o 40% se encontraban solamente a disposicon del Poder Ejecutivo Nacional.
CONDICIONES DE VIDA: Las presas politicas se encuentran en su mayoria en”los Pabellones celulares” que son pisos de 22 celdas. Las celdas en que las detenidas pasan 19 horas al dia son de 2,70metros por 2,25, estas cumplen las multiples funciones de bano, comedor y dormitorio:: Hay cuatro’ camas de metal , un pequenisimo armario, una pileta y una letrina, en condiciones higienicas deficitarias. La escasa ventilacion y el espacio reducido asi como la constante falta de agua por cortes, hacen a estos lugares terriblemente insalubres.
Antes del invierno el personal de requisa pasa contando las frazadas, dejando
solo dos para cada una , aun en los casos que estas fueron entregadas por los familiares como refuerzo. Las presas politicas que se encuentran en los”pabellones” sufren el mismo hacinamiento e insalubridad, ya que 22 0 24 detenidas , algunas veces llegaron a ser mas , estan en pabellones de 10 metros por 5,50, con un lavadero-ducha reducido y 3 letrinas, sin un lugar donde colgar la ropa al sol, la ropa esta permanentemente humeda por la humedad del ambiente. El penal no provee elementos de limpieza y desinfeccion en cantidad para conservar las minimas condiciones higienicas.
ALIMENTACION: La comida carece de valor alimenticio por estar hecha con farináceos y demasiado cocida, antihigienicas, la comida es abundante cuando llega en malas
condiciones y muy escasa cuando es fresca. La carne siempre es un pedazo de grasa y hueso,incluso en las dietas para los enfermos. Las dietas son poco variadas, incluyen
permanentemente berenjenas, que estan contraindicadas para enfermas de gastritis, ulceras, hepatitis. Cuando las detenidas presentan quejas porque se entrega comida como para 5 o 7 personas y que debe cubrir la alimentacion de 20 o de 22, las celadoras dicen ” las demas presas tambien deben comer no sea egoista
CARACTERISTICAS DE LA CARCEL DE VILLA DEVOTO: Esta carcel es para la Dictadura Militar un “penal vidriera ” para mostrar a los organismos internacionales ,para esto se le lava la cara pintando el frente y los pasillos, tambien algunos pabellones. Se ajustan formalmente los aspectos que puedan aparecer a la imagen internacional,pero no se dan mejoras reales. Un numeroso plantel de medicas y especialistas hacen ‘acto de precencia”, y una burocracia especializada en numerosos rebros internos, rara vez atienden a los problemas que se presentan. Esta caracteristica de penal”mostrable” no se contradice en absoluto con los planes asesinos de la Junta Militar, por el contrario se adecua con diferentes formas la represion. Hoy Villa Devoto es uno de los centros mas especializados en la represion a las detenidas politicas en lo que a carceles legales se refiere, la tortura sicologica, cientifica y el plan de aniquilamiento fisicoy siquico es una clara muestra del nivel alcanzado por el fascismo en su intercambio con las cruentas dictaduras de Chile, Uruguay y Paraguay, asi como de la propia experiencia represiva de mas de tres anos de Dictadura Militar en la Argentina.
” DE LAMISMA MANERA EN QUE LOS MILITARES HAN LLEVADO EN EL PAIS EL ANIQUILAMIENTO DE LA SUBVERSION, EN LAS CARCELES SE TRABAJARA PARA ANIQUILARLA”
Declaracion publicada en los diarios, hecha por el Director Nacional de Penales
Dotti.-
“SI FUERA POR MI LAS MATARIA A TODAS,PERO TENGO ORDEN DE LOS MILITARES DE ANIQUILARLAS SIQUICAMENTE” ” DE AQUI SALDRAN TODAS LOCAS “.
Frase dicha por el Director de Villa Devoto , Frefecto Juan Carlos Ruiz, a las
presas politicas durante audiencias.
Otros nombres de los siniestros personajes del servicio Penitenciario son ; el al
tuai Jefe de Seguridad: CASAS, el ex-jefe de Area: BERTARLONE, el ex-jefe de Ares:VELIQUEZ,la Sub-ajutora MABEL HUERTA, la Sub-ajutora : BRISICH, la Jefa de requisá ; PIBE1la requisa ;ROSSO; el Jefe Jefe de Area Vidal.
La carcel de Villa Devoto ocupa cuatro manzanas,los edificios mas grandes tienen hasta 6 pisos,aqúi se encuentran detenidos por causas comunes, con procesos y las mujer presas politicas. La carcel de Villa Devoto es considerada la mas segura y con el personal mas especializado en la represion. Es asi que para asegurar el orden y para dar garantias de eficacia, seguridad a los militares el 14 de marzo de 1978. el Servicio Federal Penitenciario lanza una brutal represion sobre los presos comunes., que deja como resultado la msacre de mas de 60 detenidosy un gran numero de quemados en grave estado. El responsable de la masacre fue Horacio Martin Galindez, Jefe de seguridad en esos momentos, los presos comunes relatan los hechos diciendo que se habian negado a salir de los pabellones para las tareas de la cocina y salida a Tribunales,como medida de fuerza por las condiciones infra humanas de vida en que se encontraban. Los guardias dispararon contra los presos en los pabellones,luego prenden fuego en los colchones para que se quemen los cuerpos y no queden evidencias. La version que dan las autoridades es que los presos habian quemado los colchones como forma de amotinarse. La burda mentira fue hecha publica por el Director del Instituto del Quemado, quien denuncio dial despues haber encontrado balas en los cuerpos quemados.

La denuncia completa, aquí:

http://www.pparg.org/pparg/carceles/buenos_aires/capital/carcel_villa_devoto/

VER DOCUMENTOS RELACIONADOS EN http://masacreenelpabellonseptimo.wordpress.com/2011/09/16/un-documento-de-las-presas-politicas-de-devoto/

” Operación Masacre” Rodolfo Walsh. Un modelo de Investigación a seguir.

Operación Masacre
wikipedia.org
Escrito porRodolfo J Walsh
ISBN9507425640
Acerca de

Operación Masacre

Libro

Portada que muestra el cuadro El tres de mayo de 1808 en Madrid de Goya.

Operación Masacre (1957) de Rodolfo Walsh es el nombre de la primera obra de “ficción periodística” o novela testimonio, el relato novelado de un hecho real. Se adelantó nueve años a A sangre fría (In Cold Blood) de Truman Capote, el libro a menudo citado como iniciador de este género. La novela desnuda la trama oculta de lo sucedido en los llamados “fusilamientos de José León Suárez“. En 1972, fue llevada al cine.

Resumen[editar]

En 1956 un contra-golpe militar de inspiración política de izquierda contra la dictadura de extrema derecha de la llamada Revolución Libertadora fracasa, y en un terreno descampado de José León Suárez, Provincia de Buenos Aires, Argentina, son fusilados cinco civiles sospechados de estar en el alzamiento. A casi seis meses del hecho, “alguien” le dice a Walsh que “un muerto vive”. En el curso de los meses siguientes descubre que hay más de uno: hay siete sobrevivientes de ese matadero. Y los contacta uno a uno, mientras reconstruye los hechos y acumula, en forma clandestina, la categórica evidencia que se convertirá en Operación Masacre.

Con la publicación del libro en 1957, Walsh no dio por terminada la investigación. En las sucesivas ediciones fue incorporando nuevos elementos y variando su reflexión final sobre los hechos, a medida que variaba su concepción sobre el sistema que regía a la Argentina. Los fusilamientos quedaron impunes. Operación Masacre, sin embargo, cumple su cometido histórico: pulveriza la versión oficial de los hechos y ofrece para el futuro un valorable ejemplo.

Estructura externa

La obra se divide en:

  • Prólogo: cuenta cómo se entera de la existencia de los sobrevivientes y los primeros pasos de la investigación
  • Primera parte: LAS PERSONAS: presentación de los personajes que serán fusilados y su entorno.
  • Segunda parte: LOS HECHOS: narra cómo se llevaron a cada uno de los hombres del departamento, el traslado a la Unidad regional de San Martín, el traslado al lugar de fusilamiento, las conversaciones entre los presos y sus sentimientos, el fusilamiento propiamente dicho y el modo en que se salvaron los que pudieron lograrlo.
  • Tercera parte: LA EVIDENCIA: reproducción del expediente formado por la denuncia de Livraga, las declaraciones de los implicados, víctimas y victimarios y el fallo final.
  • Apéndice: habla sobre la filmación de la película “Operación masacre”
  • Secuencia final: especie de alegato final en la que participan el pueblo, los fusilados, políticos y diferentes personalidades con hondo contenido social y emocional.

La primera edición de este libro fue hecha en 1957. En 1964, editorial Continental realiza una edición en la que se incluye el expediente Livraga. La edición analizada corresponde a Ediciones de la Flor y es la décima novena de febrero de 1994. Consta de 204 páginas. En 2011 la misma editorial publica, en edición definitiva, este clásico de la literatura política argentina incluyendo comentarios de Osvaldo Bayer.

La Historia[editar]

A las 23.30 del 9 de junio de 1956, la policía de la Provincia de Buenos Aires allana una casa en la localidad de Florida y detiene a un grupo de civiles que suponen implicados en la rebelión militar del general Juan José Valle contra el gobierno de facto del general Pedro Eugenio Aramburu. En la madrugada del día siguiente, aproximadamente seis horas después, esas personas son fusiladas en un basural de José León Suárez, en cumplimiento de la ley marcial que se promulga y difunde por radio después que fueran arrestados. El saldo: cinco asesinados. Sus nombres: Nicolás Carranza, Francisco Garibotti, Carlos Alberto Lizaso, Mario Brión y Vicente Damían Rodríguez. Cinco hombres que dejarán -entre hijos, viudas y familiares- dieciséis deudos.

Para contar las vidas y los últimos pasos de los protagonistas, narrar lo sucedido la noche de los asesinatos y mostrar el expediente judicial que se genera posteriormente, el autor elegirá una forma llana de escritura con un certero equilibrio entre lo novelado y lo testimonial. Se sabrán detalles íntimos: algunos intuidos, otros obsesivamente buscados.

La tensión subirá y el ritmo de la novela irá pasando cada vez más rápido. Utiliza sencillos recursos: datos sutiles para afirmar la veracidad de lo narrado y la investigación en la sensación que, seguramente, tuvieron esos hombres. Así, la matanza será reconstruida, más que nada, con los últimos diálogos y pensamientos de los hombres.

De los que sobreviven, quizá el relato más estremecedor es el que protagoniza Di Chiano. Luego del tiroteo, el hombre ha quedado ileso. Tirado boca abajo en el piso, comprende que están rematando a los caídos y que ahora le toca a él.

No los ve pero sabe que le apuntan a la nuca. Esperan un movimiento. Tal vez ni eso. Tal vez le tiren lo mismo. Tal vez les extrañe justamente que no se mueva. Tal vez descubran lo que es evidente, que no está herido, que de ninguna parte le brota sangre. Una náusea espantosa le surge del estómago. Alcanza a estrangularla en los labios. Quisiera gritar. Una parte de su cuerpo -las muñecas apoyadas como palancas en el suelo, las rodillas, las puntas de los pies- quisiera escapar enloquecida. Otra -la cabeza, la nuca- le repite: no moverse, no respirar”.

El tiro de gracia nunca llegará y Don Horacio habrá nacido de nuevo. A Livraga le perforan la cara de un balazo, lo tiran herido en la comisaría de San Martín (Buenos Aires) y luego lo pasan a la cárcel de Olmos, donde estará dos meses junto a Giunta, que antes había sido sometido a tortura psicológica. Mucho más tiempo estará Díaz en la misma prisión. Gavino, Benavídez y Julio Troxler (asesinado por la Triple A el 20 de septiembre de 1974) se exiliarán en Bolivia.

Repercusiones

Las certezas de esa noche provienen de la investigación que realizó Walsh. En el libro esta todo: nombres, fechas, horas, situaciones, que muestran la dimensión del trabajo que construyó. De hecho, la única investigación judicial que se realizó por la denuncia de Juan Carlos Livraga no prosperó: el juez castrense no encontró delitos en el accionar de ningún funcionario policial.

Cuando los asesinatos ocurrieron, los diarios importantes del país no registraron nada. No fue sino hasta el 23 de diciembre de 1956, en que Leónidas Barletta publicó en su periódico Propósitos la denuncia del sobreviviente. Hoy se sabe que esa iniciativa fue de Walsh:

Esta es la historia que escribo en caliente y de un tirón, para que no me ganen de mano, pero que después se me va arrugando día a día en un bolsillo porque la paseo por todo Buenos Aires y nadie me la quiere publicar, y casi ni enterarse”.

Al final y desde el 15 de enero y hasta el 30 de marzo de 1957, el autor publica una serie de notas en el periódico Revolución Nacional. Después, del 27 de mayo al 29 de junio del mismo año, publica nueve artículos más en la revista Mayoría de los hermanos Tulio y Bruno Jacovella. Walsh se presenta en el Estudio Ramos Mejia donde funcionaba el Semanario Azul y Blanco y pide hablar con el Dr Marcelo Sanchez Sorondo quien dirigia esa publicación, y es así que la primera edición del libro aparecerá unos meses después en Ediciones Sigla que era sostenida por Jorge Ramos Mejia y propiedad del dirigente nacionalista Marcelo Sánchez Sorondo, con el subtítulo: “Un proceso que no ha sido clausurado”.

En rigor, no hay que decir que las desmentidas, réplicas, apéndices y corolarios se extendieron hasta abril de 1958 y que, técnicamente, la obra, tal y como se conoce hoy, le llevó al periodista cerca de quince años de trabajo, ya que en 1972 efectúa la última corrección a la que sería la cuarta edición del libro.

Véase también

Referencias

  • “Memorias” de Marcelo Sánchez Sorondo – Editorial Sudamericana 2001

Proyecto DESPLAZAMIENTO DEL PALACIO DE LA MONEDA . Anunciar nuevos frentes de lucha

DESPLAZAMIENTO DEL PALACIO DE LA MONEDA

 

desplazamiento_del_palacio_de_la_moneda_01-2014

 

INTERNACIONAL | PROCESIÓN | ESPAÑA-CHILE
GRATUITO

Santiago Centro – Recoleta | 14 de enero a las 18.30h desde Palacio de La Moneda hasta Explanada del Cementerio General
San Miguel – San Joaquín | 15 de enero a las 18.30h desde Estación de Bomberos de San Miguel (Salesianos 1150) hasta Plaza Salvador Allende (La Legua)
Consulta los recorridos completos aquí
Únete al evento de Facebook aquí

Duración 2 horas cada recorrido | En español | Todo público

 

Proyecto de Roger Bernat
Coproducción Fundación Teatro a Mil

 

En la minga tradicional, el traslado de uno se convierte en la movilización, el esfuerzo, la fiesta de todos. La comunidad mueve con nosotros el símbolo mismo de nuestra estabilidad familiar, económica y social. Es en este movimiento que nos despoja temporalmente de un techo cuando estamos, más que nunca, protegidos por el edificio en movimiento de los valores comunitarios.

 

Del mismo modo, el desmontaje y traslado de La Moneda, el monumento con que el Estado pretende representar su estabilidad, no es sólo la celebración irónica de su inconsistencia, sino una forma de festejar su capacidad de estar en nuevos escenarios, de anunciar nuevos frentes de lucha y, por qué no, de exponerse a la crítica: hacerse realmente pública. Es trasplantando el Palacio como se introduce en su silencio la voz de todos.

 

Es a condición de circular que La Moneda puede adquirir y representar algún valor.

Ficha artística

Una iniciativa de Roger Bernat
 Que no sería posible sin la participación de muchos colectivos de la ciudad que hacen suyo el proyecto

Co-creadores Txalo Toloza, Juan Navarro
Dramaturgia Roberto Fratini
Construcción de la maqueta Patricio y José Saavedra
Coordinación del proyecto en Santiago de Chile Enrique Rivera con la ayuda de Maura Aranda
Regiduría del primer recorrido Jorge Leiva y Colectivo Pandemia
Regiduría del segundo recorrido José Torres
Coordinación en Barcelona Helena Febrés
Agradecimientos a Jony Labra y Santiago Moreno
Coproducción Elèctrica Produccions y Fundación Teatro a Mil (Chile)
Residencia previa en Le Manège de Mons (Bélgica) y Lieux Publics (Francia) para preparar el proyecto
Agradecemos la colaboración del Centro Cultural de España en Santiago de Chile

 

AGRUPACIONES PARTICIPANTES

Sindicato Nacional Independiente de Trabajadoras Sexuales Amanda Jofré
MUMS
CUDS
Fundación Iguales
No Alto Maipo
Red por la Defensa de la Precordillera
Chile sin Transgénicos
Colectivo Ecológico de Acción
Aquí la Gente
Sindicato de Trabajadoras de Casas Particulares
Observatorio de Género y Equidad
Sindicato de Trabajadores de Edificios de Chile
Comité de Refugiados Peruanos
Organización sociocultural de la comunidad Haitiana de Chile
Asociación cultural folklórica Intiquilla del Perú
Sindicato de Fruteros de Cal y Canto
Colectivo Pandemia
Pérgola de floristas Santa María
Pérgola de floristas San Francisco
Asociación de locatarios de la Vega Central
Movimiento Furiosos Ciclistas
Corporación SOFINI
Colectivo Todos Trabajando

MIÉRCOLES 15

Colegio Paulo Freire
Colectivo Familiares y Compañeros de los 119
ONG 81 razones
Sambaigo
Tercera Compañía de Bomberos de San Miguel
La caleta
Voces de la Calle
Furia Leguina
Millantú
Raipillan
JJCC La Legua – Solidaridad con Cuba
Jóvenes de la parroquia San Cayetano
Enrique Molina

 

 

Ilustración Marie-Klara González

 

 

Revista on line Licentiare. Un espacio para publicar .OPINIÓN ENSAYO TESIS

Normas generales para publicar en Licentiare.

 
Todos quienes deseen publicar en la revista on line Licentiare deberán cumplir con estas breves normativas para poder mantener la homogeneidad e identidad del sitio. Podrán hacerlo en tres modalidades
 
  • OPINIÓN
  • ENSAYO
  • TESIS

DE LAS OPINIONES:
Se trata de textos relativos a temáticas de contingencia local, regional, nacional, internacional sin exclusión alguna de ámbitos disciplinares, ideológicos, políticos y/o religiosos, siempre y cuando no se vulnere la honra de las personas ni se haga apología de expresiones excluyentes y violentas. Para ello deberán remitirse a un texto que cumpla con las siguientes características:
 
  1. Extensión máxima de dos carillas, formato Word, hoja tamaño carta, Arial, 12, interlineado de 1,5.
  2. Título de no más de 100 caracteres.
  3. Indicar, al final del texto tres palabras claves
  4. Adjuntar imagen/foto relativa al tema en archivo en formato *.jpg || *.jpeg || *.png

DE LOS ENSAYOS/COLUMNAS:
Se trata de un texto de discusión bibliográfica en torno a temas disciplinares o de contingencia. Para ello deberán remitirse a un texto que cumpla con las siguientes características:
 
  1. Extensión máxima de cinco (5) carillas, formato Word, hoja tamaño carta, Arial, 12, interlineado de 1,5.
  2. Título de no más de 100 caracteres.
  3. Resumen máximo de una (1) carilla, formato Word, hoja tamaño carta, Arial, 12, interlineado de 1,5.
  4. Indicar, al final del texto tres palabras claves
  5. Adjuntar imagen/foto relativa al tema en archivo en formato *.jpg || *.jpeg || *.png

DE LAS TESIS:
Se trata del Informe de Tesis de pregrado o posgrado. Para ello deberán enviar:
 
  1. Documento en formato Word o PDF (mismo que haya sido aprobado en las instancias de entrega de grado académico)
  2. Resumen máximo de una (1) carilla, formato Word, hoja tamaño carta, Arial, 12, interlineado de 1,5.
  3. Indicar, al final del texto tres palabras claves
  4. Adjuntar imagen/foto relativa al tema en archivo en formato *.jpg || *.jpeg || *.png
  5. Opcionalmente enviar presentación en PowerPoint.

Es deseable que se incluyan referencias bibliográficas y/o links insertos en el texto cuando se aluda a alguna fuente. No olviden poner sus datos: Nombre completo y referencia para contacto (email, twitter, linkedin, facebook, web u otro).

Todas las aportaciones han de ser enviadas por correo electrónico a Alexis Rebolledo Carreño al mail:arebolledo@ubiobio.cl señalando en el Asunto el tipo de aporte (Opinión, Ensayo o Tesis). No hay limitante para el número de autores por contribución ni para la cantidad de aportes por autor. De ser necesaria se enviarán las aportaciones a informantes externos para evaluar la originalidad y calidad del envío.

 
 

 

 

 

http://www.licentiare.cl/p/normas-generales-para-publicar-en.html

Visible Invisibilización. Aproximaciones en torno a la violencia.

 

 
Visible Invisibilización. Aproximaciones en torno a la violencia, es un proyecto que explora diversas expresiones artísticas que abordan al tema de la violencia en México y Latinoamérica como una experiencia actual ineludible, a través de una exposición de arte multidisciplinario con 27 artistas nacionales e internacionales, y la realización de actividades paralelas como talleres, clínicas, seminarios y conferencias con artistas y académicos especialistas en la materia. La muestra se llevará a cabo en el Museo de la Ciudad de Querétaro, el Centro Educativo y Cultural del Estado de Querétaro Manuel Gómez Morín y la Plaza Constitución, las actividades paralelas se realizarán también en la Universidad Autónoma de Querétaro y el Museo de Arte de Querétaro.
Esta exposición y sus actividades tienen la finalidad de contribuir al desarrollo artístico y cultural en la ciudad de Querétaro, generando un campo de reflexión y discusión pública sobre el tema de la violencia en México y Latinoamérica, abriendo las posibilidades de diálogo entre la comunidad, especiaistas, académicos y artistas para analizar las circunstancias actuales de la experiencia estética y su relación con la producción, recepción y representación de la violencia, entendiendo la naturaleza de los discursos visuales y las prácticas artísticas como zona de cruce multidisciplinario que permite pensar, cuestionar, evidenciar y responder a los aconteceres del mundo contemporáneo desde diversas perspectivas.