Consenso y Disenso en la Memoria Histórica y en las Actitudes Hacia la Reparación en Tres Generaciones de Chilenos

Psykhe vol.22 no.2 Santiago nov. 2013

http://dx.doi.org/10.7764/psykhe.22.2.601

PSYKHE 2013, Vol. 22, 2, 33-47

Consenso y Disenso en la Memoria Histórica y en las Actitudes Hacia la Reparación en Tres Generaciones de Chilenos

Consensus and Dissent in Historical Memory and in Attitudes Toward Reparation in Three Generations of Chileans

Héctor Carvacho*, Jorge Manzi**, Andrés Haye**, Roberto González**, Marcela Cornejo**

*Universität Bielefeld

**Pontificia Universidad Católica de Chile


En 2 estudios correlacionales, con muestras basadas en cuotas de nivel socioeconómico, edad y género (N1 = 996 y N2 = 841), en Santiago de Chile se evaluaron 2 hipótesis: (a) chilenos que se socializaron políticamente en diferentes épocas (previa, durante y posterior a la dictadura) y que tienen diferente orientación política (izquierda, centro o derecha) manifiestan consenso en su memoria histórica, pero disenso en su valoración de las políticas de reparación hacia víctimas de la dictadura y (b) las actitudes ideológicas (autoritarismo, apoyo a la democracia y orientación a la dominancia social) explican las diferencias en la valoración de las políticas de reparación.

El análisis de una pregunta abierta muestra consenso intergeneracional y entre grupos políticos en que el golpe de Estado de 1973 y la transición a la democracia son los elementos centrales de la historia política chilena. Usando un modelo de ecuaciones estructurales, se encontró que los grupos políticos disienten en su valoración de las políticas de reparación (la izquierda tiene actitudes más positivas), en función de las actitudes ideológicas que subyacen a la orientación política.

Palabras clave: generaciones, memoria histórica, socialización política, orientación política, actitudes ideológicas

http://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0718-22282013000200004&lng=es&nrm=iso&tlng=es

Discusión

Este artículo aborda el problema del impacto de la dictadura en la conformación de la memoria histórica y en las actitudes hacia las políticas de reparación hacia las víctimas. Abordar este problema adquiere particular importancia al cumplirse 40 años del golpe de Estado de 1973 en Chile. Fechas conmemorativas especiales reactivan las emociones y actitudes que subyacen a los conflictos y llevan a las sociedades a discutir el tema en el contexto de una mirada de futuro que contrapone olvido y memoria (Jelin, 2001). Además, todavía permanecen abiertas múltiples preguntas sobre los procesos de memoria y olvido colectivo. ¿Aumenta el consenso con el paso del tiempo? ¿Aparecen nuevos ámbitos de disenso conectados al pasado traumático? Este artículo buscó dar algunas pistas en esta discusión abierta.

En el contexto de un amplio estudio sobre la cultura política de los chilenos (ver Haye et al., 2009), se llevaron a cabo dos estudios que mostraron que, por un lado, existen visiones consensuales entre generaciones y orientaciones políticas con respecto a la centralidad del golpe de Estado y la transición a la democracia para la construcción de la memoria histórica en Chile. Por otro lado, existe disenso entre orientaciones políticas (izquierda-derecha) con respecto a las actitudes hacia las políticas de reparación hacia las víctimas de la dictadura, siendo las personas de izquierda quienes más apoyan estas políticas. A la diferencia en orientación política subyacen actitudes ideológicas como autoritarismo, orientación a la dominancia social y apoyo a la democracia, que a su vez predicen directa e indirectamente el apoyo a las políticas de reparación. Vale decir, el disenso en las políticas de reparación se explica sustantivamente en función de las actitudes ideológicas. Es importante mencionar que la existencia de un efecto directo de la configuración ideológica, que no es mediado por la orientación política, indica que hay participantes que, a pesar de presentar un patrón de respuestas consistente en términos ideológicos que predice las actitudes hacia la reparación en la forma esperada, no expresan su ideología a través de la auto-identificación en el eje izquierda-derecha. Para aclarar en qué consiste el efecto directo se requieren nuevos estudios que incorporen mediadores adicionales, tales como victimización competitiva (Noor, Shnabel, Halabi & Nadler, 2012) o emociones (González et al., en este número).

Los resultados de estos estudios expanden la investigación previa sobre las diferencias entre las generaciones en la memoria (e.g., Guichard & Henríquez, 2011; Manzi et al., 2003), al mostrar en un contexto socio-histórico distinto que el consenso en torno a las relevancia del golpe de Estado y la dictadura es transgeneracional. A su vez, ofrecen evidencia clara de que las actitudes ideológicas que subyacen a la diferenciación entre izquierda y derecha explican también el disenso en las actitudes hacia la reparación, lo cual es un hallazgo novedoso, que expande tanto la investigación sobre actitudes hacia la reparación (Lira & Morales, 2005; Morales & Cornejo, 2013) como la investigación sobre las consecuencias de las actitudes ideológicas (e.g., Cárdenas, Meza, Lagues & Yañez, 2010; Carvacho, 2010; Cohrs, Kämpfe-Hargrave & Riemann, 2012; Ho et al., 2012).

Es importante también discutir algunas limitaciones del estudio. La primera y más evidente es que la recolección de los datos fue llevada a cabo en los años 2005 y 2006, justamente antes de que se iniciara un evento político post dictadura de tremenda importancia en Chile, a saber, las protestas estudiantiles que adquirieron impacto nacional, primero en 2006, protagonizadas principalmente por estudiantes secundarios, y luego en 2011, incorporando estudiantes secundarios y universitarios con al apoyo de otros actores sociales. Al momento de diseñar el estudio, pensamos que el marcador generacional de la generación joven del estudio sería la elección presidencial del año 2005, donde resultó electa la presidenta Bachelet. Sin embargo, la aparición del movimiento estudiantil convirtió al grupo más joven de nuestro estudio en una especie de cohorte entre generaciones, pues la nueva generación política parece ser un par de años más joven.

Una segunda limitación se relaciona con la pregunta del Estudio 1. No podemos garantizar que todos los participantes entendieron la pregunta de la misma forma. No es claro qué entendieron algunos por historia política nacional, lo que se refleja en la mención de hechos evidentemente no políticos (por ejemplo, eventos deportivos). Además, los registros de los encuestadores pueden ser imprecisos, pues no contaron con soporte tecnológico que permitiera asegurar la calidad del registro. Las notas de los encuestadores, a pesar de haber sido capacitados para hacerlo de forma estándar, difieren en su nivel de detalle. Por esta razón, el análisis se enfocó en dos categorizaciones que subsanan el problema de la precisión de los registros (basadas en años y épocas). En el futuro se podrían complementar estos estudios con otros que permitan un mejor registro y preguntas adicionales, de modo de establecer estrategias de análisis que capturen otras facetas de la memoria histórica.

Una tercera limitación es que en este estudio no diferenciamos entre víctimas y no víctimas de la dictadura. Esto es relevante, pues investigaciones previas han mostrado diferencias importantes entre estos dos grupos, en términos de sus emociones y su actitud hacia el perdón y la reparación (Cárdenas, Ascorra, San Martín, Rodríguez & Páez, 2013; Cárdenas, Páez et al., 2013).

La última limitación es de orden metodológico. A pesar de estar incluido en una investigación de carácter longitudinal, el Estudio 2 utiliza datos transversales y correlacionales para presentar un modelo de mediación con supuestos sobre causalidad en la relación entre las variables. Estos supuestos están basados en la evidencia disponible en la literatura, pero, dado que el modelo presentado es novedoso y original, no han sido evaluados específicamente. Esto se podría resolver utilizando datos longitudinales y modelos que controlen los efectos auto-regresivos.

Finalmente, retomamos las preguntas presentadas al inicio del texto: ¿Qué tan profundo es el impacto de los eventos políticos más importantes de la historia en la cultura política de un país? ¿Es posible hablar de generaciones que son definidas por su experiencia compartida en torno a uno de estos eventos? Este artículo provee evidencia sobre la existencia de una cultura política transgeneracional, en la que el pasado histórico traumático del golpe de Estado y la dictadura sigue constituyendo un campo de diferenciación ideológica fundamental. Esto puede mostrar que en culturas políticas marcadas por altos grados de ideologización, como ha sido la chilena, se pueden producir transmisiones intergeneracionales que en la práctica atenúen o anulen las diferencias generacionales.


Presos comunes, presos sociales, presos políticos. Del Blog al Papel

Por qué este blog

Desde hace tiempo que vengo pensando en que existe una mirada parcial sobre lo que pasó durante la dictadura militar 1976-1983 en las cárceles argentinas. Del mismo modo que cuesta tanto hablar sobre violaciones de derechos humanos que hoy suceden allí, parece que solo los presos políticos hubieran sufrido malos tratos, torturas y muertes en el lapso en que las cárceles federales estuvieron bajo el mandato de las fuerzas armadas.

Luego de recorrer pabellones, de escuchar testimonios, de denunciar, mostrar y estudiar sobre la cárcel, esa preocupación sobre el modo en que la dictadura había impactado en la vida de los presos y presas comunes, volvió a aparecer.

Entonces, leí sobre el llamado “Motín de los colchones”:

Y luego, encontré un sobreviviente:

http://pdf.diariohoy.net/2008/03/14/pdf/trama.pdf

Y más tarde, escuché dos canciones:

http://www.youtube.com/watch?v=WplQnPSDtbw

http://www.youtube.com/watch?v=AUW3LVXIWPo

Y, entonces, decidí comenzar a investigar. Y mi primera decisión fue cambiar una palabra. Ya no “motín”. Vamos a hablar de una masacre. Y lo vamos a hacer en este blog que, ojalá, será colectivo.

Un sobreviviente, Hugo Cardozo, dio un reportaje al Diario Hoy de La Plata al cumplirse 30 años de la masacre del Pabellón Séptimo de la Cárcel de Devoto, el 14 de marzo de 2008. En ese reportaje, Hugo reclamaba que se reflotara el caso. Hablaba de un delito de lesa humanidad. Leí esa nota mientras pasaba por una crisis laboral. Estaba boyando por diversas oficinas de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, esperando que me asignaran destino. Oficina, silla, computadora y tarea. Lo que yo quería hacer, no se podía: atender las denuncias que llegaban diariamente por la situación en cárceles, comisarías, instituciones de encierro. Denuncias de torturas que se nos indicaba que había que reenvíar a la Subsecretaría de Asuntos Penitenciarios, si sucedían en cárceles federales. Si sucedían en cárceles o comisarías provinciales, tampoco podíamos intervenir. Todos los abogados y abogadas del área jurídica de la Secretaría de Derechos Humanos debíamos trabajar en los juicios por delitos de lesa humanidad, y por una disposición del entonces Ministro Alberto Iribarne (hoy apoderado del duhaldismo malo) se nos designaría como querellantes. Yo no estaba de acuerdo. Quería trabajar en los casos de violencia institucional en los que ninguna área de la Secretaría se inmiscuía: los del presente. Comencé a discutir esas decisiones. Decía: Ya existen una cantidad de organismos de derechos humanos (los llamados “históricos”) con sus equipos de abogados, más las fiscalías federales, más la justicia federal, que, salvo algunas excepciones, trabajan en la misma dirección. La Secretaría de Derechos Humanos podía aportar, pensaba yo, información, documentación, incluso personal de algunas de sus áreas, para garantizar el buen desarrollo de los juicios por delitos de lesa humanidad. Pero… ¿Todo el personal del área jurídica? ¿No se podía destinar una parte mínima para armar un Programa de Prevención de la Tortura, para avanzar en el contacto con las organizaciones que trabajan en el tema hoy, para atender las denuncias de presos y familiares, para trabajar sobre los abusos policiales, para recorrer cárceles y comisarías? No, no se podía. Un alto funcionario dijo, en esos días en que yo pretendía discutir esa cuestión: “Lo que pasa en la cárceles no es de competencia de esta Secretaría!”.  Así que, mientras esperaba que me mandaran a un nuevo destino, leí esa nota. Coincidía con el reclamo de Cardozo: matar y/o dejar morir en un pabellón, dejar que decenas de presos se mueran achicharrados, y fusilar a los que intentan salir, hubiera sido entendido como delito de lesa humanidad, sin duda, si  hubiera pasado en el pabellón de presas políticas de Devoto, o en el pabellón de presos políticos de Rawson. Pero los fusilados y achicharrados eran presos comunes. Chorros, ladrones, drogadictos, asaltantes de bancos. Entonces, eso se denomina “motín”, y pasa. (…)Se me propuso trabajar allí las cuestiones de violencia institucional, presenté proyectos, quedaron en la nada. Otro pase, a otra oficina, esta vez en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA). La infelicidad. Seguía inmersa en investigaciones, seguimientos, listados, expedientes, sobre lo que había pasado en la dictadura a una parte de sus víctimas. Mientras, trabajaba en mi libro sobre algunas víctimas del presente: los jóvenes condenados a prisión perpetua:

En abril de 2010 me fui a trabajar fuera del país, como Directora Adjunta de la Oficina para América Latina de la Asociación para la Prevención de la Tortura. En julio se publicó “La vida como castigo”. En marzo de 2011 decidí volver a la Argentina. Y, entonces, el proyecto volvió a tomar fuerza: Escribir sobre la situación de los presos comunes durante la dictadura. Debatir, discutir, sobre lo que entiendo es un doble estándar. Denunciar la falta de atención a lo que pasa, hoy, en los lugares de encierro. Desde el 2004 formo parte del Centro de Estudios en Política Criminal y Derechos Humanos: http://cepoc-cepoc.blogspot.com/ El CEPOC fue el espacio desde el que trabajé los temas que en el Estado no podía: tortura, jóvenes en prisión, justicia penal juvenil, políticas de seguridad. En octubre de 2008, una mujer nos escribió una carta, igual a la que mandó a decenas de otros lugares, pidiendo ayuda. Era la madre de un adolescente al que le habían inventado una causa, la esposa de un preso común, la madre del hijo de ese preso común. Fuímos los únicos (las únicas, esta fue una red casi exclusivamente femenina) que la escuchamos. Dos años después, conformaron la Asociación de Familiares de Detenidos en Cárceles Federales http://familiaresdedetenidos.blogspot.com/

Ver en http://masacreenelpabellonseptimo.wordpress.com/2011/09/15/ideas-propias-y-formatos-ajenos/

De los beneficios de las redes sociales

Había leído esa nota, http://pdf.diariohoy.net/2008/03/14/pdf/trama.pdf, la tenía guardada, sabía que Hugo Cardozo trabajaba en el ministerio de acción social de la provincia de Buenos Aires, pero no tenía idea de cómo encontrarlo.

Hace unos meses se estrenó una película argentina que relata una fuga notable de la cárcel de Devoto, protagonizada entre otros por Hugo “la Garza” Sosa, en 1991: “El túnel de los huesos”: http://www.youtube.com/watch?v=yozPxSoHeso

Poco antes del estreno, me llegó un correo de un amigo al que reencontré gracias al facebook, y con quien habíamos formado parte de las Brigadas del Café a Nicaragua, entre enero y marzo de 1985. En ese correo, Yuyo me pedía a mí y a otras decenas de destinatarios, que vayamos a ver la película, dirigida por un amigo suyo, Nacho Garasino.

A pedido de Yuyo, pero sobre todo porque era una película de cárceles, la fui a ver. La hipótesis que se plantea es que los huesos que se encuentran en el túnel que cavan los presos para escapar de la cárcel, podrían ser de los muertos el 14 de marzo de 1978. Poco después, me hice amiga de Nacho en fb, y le conté mi proyecto. Hablamos por teléfono, me dijo que trataría de ayudarme. La base se su guión era un reportaje que hizo Ricardo Ragendorfer sobre la fuga de Devoto, publicado en Página 30. Me fui al archivo de Página, pero los Página 30 no están allí…

El 25 de agosto Nacho me mandó un mensajito avisándome que en la página de facebook de El túnel de los huesos, Hugo Cardozo había hecho un comentario:

hola me interesa esta pelicula porque soy un sobreviviente del motin de los colchones la voy a ir a ver por ese tema en particular . tendrian que hacer una de ese motin donde murieron 61 presos yo safe hoy a los 53 años lo puedo contar en todos los detalles .un abrazo hugo

Le escribí a Hugo, le conté acerca de mi proyecto, y me contestó en seguida:

…yo hace unos años le mande una carta al entonces presidente 
nestor fui invitado al ministerio de justicia para tratar el tema pero 
luego todo quedo en nada .tambien creo que se tendria que investigar 
como un delito de lesa humanidad . por muchas razones, pero mi falta de 
tiempo y por vivir en la plata no pude seguir ,en el año 2008 al cumplir
 treinta años del motin fui invitado por el diario hoy de aqui hacer una
 nota muy completa de mi historia ,y como paradoja del destino desde 
hace 24 años trabajo con menores con causas penales asi que desde luego 
me interesa conversar con vos…

Poco después, nos encontramos en la Confitería La Perla, y Hugo comenzó a contarme.

http://masacreenelpabellonseptimo.wordpress.com/2011/09/15/de-los-beneficios-de-las-redes-sociales/

 

Presos comunes, presos sociales

La primera vez que leí algo sobre el 14 de marzo de 1978, fue en un libro publicado en 1987, con el auspicio del SASID (Servicio de Acción Solidaria Integral de Detenidos), que se ocupaba de los presos “comunes”. Yo conocí a ese organismo cuando militaba en otro, la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, que se ocupaba de los presos “políticos”. De hecho, mi primera actividad en la Liga, cuando comencé a militar en su Departamento Juvenil, fue hacer una huelga de hambre por la libertad de los presos políticos de la dictadura. Era setiembre de 1985, y a dos años de las elecciones democráticas, todavía doce presos varones y una mujer, seguían detenidos en cárceles federales, cumpliendo condenas impuestas durante la dictadura. Hicimos la huelga integrantes de los grupos juveniles de cuatro organizaciones de derechos humanos (Servicio Paz y Justicia, Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos, Familiares de Detenidos y Desaparecidos por Razones Políticas, y la Liga), y varios dirigentes de las juventudes políticas. La división entre “políticos” y “comunes” era evidente. Las actividades por las que los presos políticos seguían presos no se discutían. Ni siquiera se hablaba de “delitos”. Habían sido combatientes, militantes populares. La mirada crítica sobre las actividades de chorros, homicidas, violadores, drogadictos, por el contrario, alejaba a la mayoría de ”los organismos” de sus problemas, denuncias y reclamos. Salvo cuando se producía una protesta colectiva. Y creo que, en esos casos, más por lo que pudiera afectar a los políticos que por el reclamo en sí mismo.

El SASID, entonces, no formaba parte del colectivo de “los organismos”. Estaba integrado por ex delincuentes, no era la clientela habitual.

Daniel Barberis, él mismo ex preso “común”,  publicó el libro “Los derechos humanos en el ‘otro país’” en 1987. Lo prologó y compiló, e incluyó un texto propio, además de trabajos de Luis Frontera, Eugenio Zaffaroni, Juan Carlos Domínguez, Elías Neuman y Alfredo Moffatt.

A lo largo de su texto, titulado “Testimonios del ‘otro país’”, Barberis distingue entre presos comunes y presos sociales: “El
 término ‘preso social’ no es una manera coqueta de llamar a los presos 
comunes. No hemos buscado con él una expresión que no hiera los oídos 
sensibles de la pequeña burguesía. El preso social NO ES el preso común:
 es un nuevo producto social surgido a partir de 1966 cuando, con 
el ’Onganiato’, se instala la DSN (Doctrina de la Seguridad Nacional), 
profundizado diez años más tarde con el ‘Proceso’. Este nuevo habitante 
de las cárceles adquiere un perfil más nítido luego del mundial de 
fútbol del ’78. Hasta ese momento la cárcel estaba llena de marginales 
dependientes, luego irrumpe en la sociedad carcelaria el marginado 
social y la reformula, la trastoca, como revolucionan todo lo que tocan 
-por su dinámica- los marginados sociales (que incluyen en su seno a los
 trabajadores, expresión viva en la actualidad del fenómeno de 
marginación social). En el mutuo aprendizaje que compartimos marginados 
sociales y marginales dependientes nos nutrimos de experiencias 
diferentes pero complementarias (…) Sin los marginados no hubiese habido
 principios organizativos en las cárceles, pero sin marginales 
dependientes conocedores de los códigos y secretos tumberos la tarea 
probablemente hubiera fracasado (…) En nuestra opinión no debe ser 
habitual o común el castigo a la pobreza. En el nuevo sistema de valores
 que hemos adquirido, el preso común no es lo común y hasta tanto la 
injusticia social no sea desalojada por la igualdad de oportunidades, 
mientras existan las cárceles y se mantenga el actual concepto 
penitenciario, hemos de llamar a los habitantes de las cárceles presos 
sociales”.

Y, luego, cuenta lo qué le pasó a un grupo de esos presos,  el 14 de marzo de 1978: “… la Doctrina de la Seguridad Nacional -vestida de histeria represiva- se cobrará con la sangre y la carne de los presos sociales su parte, en uno de los genocidios con más pruebas para ser aclarados, que ocurrieran durante el ‘Proceso’”. Aún así, quedó impune.”

Barberis define aquello como un genocidio impune, mucho antes de que se hablara de genocidio en algún fallo judicial en nuestro país, y en el mismo año en que se sancionaron las leyes de Punto Final y Obediencia Debida. Luego, y desde que se anularon aquellas leyes, y los indultos dictados en 1989, comenzó a utilizarse el concepto de “delito de lesa humanidad”, que no prescribe y por lo tanto es perseguible sin límite temporal.

http://www.youtube.com/watch?v=_cheuJc8LKI

Algunos juristas (y fallos) sostienen que lo que hizo la dictadura militar en nuestro país entre 1976 y 1983, fue un genocidio:

http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-124769-2009-05-12.html

Otros, que no hubo genocidio, sino delitos de lesa humanidad:

http://derechos.org/nizkor/arg/doc/memo1.html

Pero bajo ninguna de estas figuras se analizó lo que pasó el 14 de marzo de 1978 en la cárcel de Devoto, que, coincidimos con Barberis, quedó impune. ¿Hasta ahora?

http://masacreenelpabellonseptimo.wordpress.com/2011/09/17/presos-comunes-presos-sociales/

 

1979: las presas políticas de Devoto denuncian la masacre

En 1978 convivían en la misma cárcel, la Unidad 2 de Villa Devoto, presos “comunes” y presas políticas. Si bien unos y otras sufrían malos tratos, torturas, hambre y frío, las condiciones de vida eran distintas, principalmente por el nivel de organización que tenían las mujeres, pertenecientes, en su mayoría, a organizaciones con un alto nivel de disciplina, con mayores recursos de todo tipo -no solo materiales, sino fundamentalmente simbólicos: nivel cultural, formación política, compromiso ideológico, convicciones firmes, familias presentes-. Esas mujeres escucharon los gritos del horror, vieron las columnas de humo y escucharon los disparos, el 14 de marzo de 1978. Y, apenas pudieron, lo denunciaron:

DOCUMENTOS DE LAS PRESAS POLITICAS DE LA CARCEL DE VILLA DEVOTO
“SOMOS REHENES DE LA DICTADURA MILITAR ARGENTINA”
* Situacion carcelaria Julio de 1979. Caracteristicas del Penal.
* Condiciones de vida. Alimentacion
* Traslado de Rehenes.
* Regimen represivo , Plan de aniquilamiento fisico y siquico.
* Aislamiento. Requisas. Vejaciones.
* Represalias masivas.
* Complicidad de los Jueces de la Nacion.
* Complicidad del personal medico, sicologos y siquiatras.
* Denuncia. Testimonio.
Consejos de Guerra. Testimonio
Situacion Juridica de las detenidas.
Villa Devoto, Julio 1979
Calle Bermudez 2551
Buenos Aires , Argentina.

SITUACION DE VILLA DEVOTO    Julio de 1979 .
A fines de 1976 son concentradas en la Unidad 2 de Villa Devoto,Buenos Aires,las
presas politicas de todo el Dais, Las trasladadas son objeto de represion y tortura.
Los traslados desde el inteior son llevados a cabo por Personal del Servicio Peniter
ciario Federal especializado. En aviones o por tierra con gran despliegue de fuerzas y al (…) yados por el Ejercito con helicopteros, tanques y perros. En los traslados por avion las mujeres detenidas fueron engrilladas al piso del avion, sin asientos, esposadas y vendadas, debiendo permanecer sentadas y con la cabeza gacha,los brazos en la nuca, sufriendo malos tratos,golpes, insultos y largas esperas sin poder ir al bano. La dùracion de los traslados fueron de 10 y 17 horas.
En Noviembre de 1976 el Penal es visitado por Amnesty Internacional y la Cruz Roja
Internacional.
A principios de 1977, 800 presas politicas se encontraban en Villa Devoto, de las
cuales entre un 35% o 40% se encontraban solamente a disposicon del Poder Ejecutivo Nacional.
CONDICIONES DE VIDA: Las presas politicas se encuentran en su mayoria en”los Pabellones celulares” que son pisos de 22 celdas. Las celdas en que las detenidas pasan 19 horas al dia son de 2,70metros por 2,25, estas cumplen las multiples funciones de bano, comedor y dormitorio:: Hay cuatro’ camas de metal , un pequenisimo armario, una pileta y una letrina, en condiciones higienicas deficitarias. La escasa ventilacion y el espacio reducido asi como la constante falta de agua por cortes, hacen a estos lugares terriblemente insalubres.
Antes del invierno el personal de requisa pasa contando las frazadas, dejando
solo dos para cada una , aun en los casos que estas fueron entregadas por los familiares como refuerzo. Las presas politicas que se encuentran en los”pabellones” sufren el mismo hacinamiento e insalubridad, ya que 22 0 24 detenidas , algunas veces llegaron a ser mas , estan en pabellones de 10 metros por 5,50, con un lavadero-ducha reducido y 3 letrinas, sin un lugar donde colgar la ropa al sol, la ropa esta permanentemente humeda por la humedad del ambiente. El penal no provee elementos de limpieza y desinfeccion en cantidad para conservar las minimas condiciones higienicas.
ALIMENTACION: La comida carece de valor alimenticio por estar hecha con farináceos y demasiado cocida, antihigienicas, la comida es abundante cuando llega en malas
condiciones y muy escasa cuando es fresca. La carne siempre es un pedazo de grasa y hueso,incluso en las dietas para los enfermos. Las dietas son poco variadas, incluyen
permanentemente berenjenas, que estan contraindicadas para enfermas de gastritis, ulceras, hepatitis. Cuando las detenidas presentan quejas porque se entrega comida como para 5 o 7 personas y que debe cubrir la alimentacion de 20 o de 22, las celadoras dicen ” las demas presas tambien deben comer no sea egoista
CARACTERISTICAS DE LA CARCEL DE VILLA DEVOTO: Esta carcel es para la Dictadura Militar un “penal vidriera ” para mostrar a los organismos internacionales ,para esto se le lava la cara pintando el frente y los pasillos, tambien algunos pabellones. Se ajustan formalmente los aspectos que puedan aparecer a la imagen internacional,pero no se dan mejoras reales. Un numeroso plantel de medicas y especialistas hacen ‘acto de precencia”, y una burocracia especializada en numerosos rebros internos, rara vez atienden a los problemas que se presentan. Esta caracteristica de penal”mostrable” no se contradice en absoluto con los planes asesinos de la Junta Militar, por el contrario se adecua con diferentes formas la represion. Hoy Villa Devoto es uno de los centros mas especializados en la represion a las detenidas politicas en lo que a carceles legales se refiere, la tortura sicologica, cientifica y el plan de aniquilamiento fisicoy siquico es una clara muestra del nivel alcanzado por el fascismo en su intercambio con las cruentas dictaduras de Chile, Uruguay y Paraguay, asi como de la propia experiencia represiva de mas de tres anos de Dictadura Militar en la Argentina.
” DE LAMISMA MANERA EN QUE LOS MILITARES HAN LLEVADO EN EL PAIS EL ANIQUILAMIENTO DE LA SUBVERSION, EN LAS CARCELES SE TRABAJARA PARA ANIQUILARLA”
Declaracion publicada en los diarios, hecha por el Director Nacional de Penales
Dotti.-
“SI FUERA POR MI LAS MATARIA A TODAS,PERO TENGO ORDEN DE LOS MILITARES DE ANIQUILARLAS SIQUICAMENTE” ” DE AQUI SALDRAN TODAS LOCAS “.
Frase dicha por el Director de Villa Devoto , Frefecto Juan Carlos Ruiz, a las
presas politicas durante audiencias.
Otros nombres de los siniestros personajes del servicio Penitenciario son ; el al
tuai Jefe de Seguridad: CASAS, el ex-jefe de Area: BERTARLONE, el ex-jefe de Ares:VELIQUEZ,la Sub-ajutora MABEL HUERTA, la Sub-ajutora : BRISICH, la Jefa de requisá ; PIBE1la requisa ;ROSSO; el Jefe Jefe de Area Vidal.
La carcel de Villa Devoto ocupa cuatro manzanas,los edificios mas grandes tienen hasta 6 pisos,aqúi se encuentran detenidos por causas comunes, con procesos y las mujer presas politicas. La carcel de Villa Devoto es considerada la mas segura y con el personal mas especializado en la represion. Es asi que para asegurar el orden y para dar garantias de eficacia, seguridad a los militares el 14 de marzo de 1978. el Servicio Federal Penitenciario lanza una brutal represion sobre los presos comunes., que deja como resultado la msacre de mas de 60 detenidosy un gran numero de quemados en grave estado. El responsable de la masacre fue Horacio Martin Galindez, Jefe de seguridad en esos momentos, los presos comunes relatan los hechos diciendo que se habian negado a salir de los pabellones para las tareas de la cocina y salida a Tribunales,como medida de fuerza por las condiciones infra humanas de vida en que se encontraban. Los guardias dispararon contra los presos en los pabellones,luego prenden fuego en los colchones para que se quemen los cuerpos y no queden evidencias. La version que dan las autoridades es que los presos habian quemado los colchones como forma de amotinarse. La burda mentira fue hecha publica por el Director del Instituto del Quemado, quien denuncio dial despues haber encontrado balas en los cuerpos quemados.

La denuncia completa, aquí:

http://www.pparg.org/pparg/carceles/buenos_aires/capital/carcel_villa_devoto/

VER DOCUMENTOS RELACIONADOS EN http://masacreenelpabellonseptimo.wordpress.com/2011/09/16/un-documento-de-las-presas-politicas-de-devoto/

Memoria colectiva.la ideología

Memoria colectiva
 Es una reconstrucción del pasado que vincula ciertos acontecimientos recordado con deseos, inclinaciones y temores del presente, es decir, con la ideología Es untérmino que hace referencia a los recuerdos y memorias que atesora y destaca la sociedad en su conjunto. La memoria colectiva es compartida, transmitida y construida por el grupo o la sociedad.
Por qué hacer una memoria Colectiva?
Porque esta constituye una mirada de los pueblos, una forma de construir un legado que otorga la posibilidad de recrear el pasado y concebir el presente como una transformación continua en búsqueda de estrategias que fortalezcan los intereses colectivos.
Para que construir una memoria colectiva
*-Para aprender del pasado y no cometer los mismos errores en el presente,*-Transformar el presente, si tenemos una base podemos mejorar la manera de actuar.*-Tomar medidas que permitan restablecer una nueva base de convivencia social,tratando de reivindicar principalmente a las personas más afectadas en los hechosocurridos.
El papel preventivo de la memoria
Para promover que la memoria colectiva cumpla este papel:*- Los hechos deben ser recordados de forma compartida y expresados en rituales ymonumentos.*– Explicar y aclarar lo ocurrido dentro de lo posible.*- Evitar la fijación en el pasado, la repetición obsesiva y la estigmatización de los/las sobrevivientes como víctimas.*- Debe insertarse en el pasado y futuro del grupo.

La ideología como forma de memoria colectiva

Enviado por t_maria_laura

 

  1. El papel de los signos en la memoria
  2. La ideología y el recuerdo social de la historia
  3. Sobre la memoria colectiva y el proceso de conmemoración
  4. Un 12 de octubre de 1492
  5. Conclusión
  6. Bibliografía

Introducción:

En una investigación sobre las formas que adopta el recuerdo social que pretende ser seria se deben definir dos conceptos que lo atraviesan inevitablemente, y que por lo tanto resultan cruciales para nuestro estudio, a saber, estos dos temas como mente y memoria. Así, y sólo así, establecidos los conceptos sobre estos términos y tomándolos como la base de nuestras exploraciones podremos dedicarnos al análisis de la memoriasocial. Examinaremos cómo se puede distinguir una clara relación entre ésta y la ideología, cómo ésta última modela a la primera y cómo entre ambas se influyen y se reproducen en las prácticas sociales, siendo la conmemoración una de las formas que adopta, en donde las comunidades celebran hechos del pasado con el propósito de recordarlos y que se mantengan vigentes en el tiempo, pero que en ese mismo proceso conmemorativo a su vez se silencian ciertos aspectos contradictorios de la historia común a ellos en función de su identidad e unión como grupo social. Para dar cuenta de todos estos aspectos de la memoria colectiva hemos seleccionado un ejemplo, que esperamos, eche luz sobre estas cuestiones, siendo este la celebración del Día de la Raza, del cual nos servimos también para articular muchos de los conceptos aquí tratados.

El papel de los signos en la memoria:

Con el fin de poder dar cuenta que significa memoria colectiva para nuestro estudio, mencionamos que debemos caracterizar las concepciones de mente y memoria anteriormente. Con este fin, nos vamos a situar en los trabajos del psicólogo ruso Lev Vigotsky (1896-1934). Para él la conciencia es un conjunto de capacidades cognitivas interrelacionadas, entre las cuales encontramos a la memoria y el pensamiento. Estas surgen de un desarrollocualitativo entre funciones elementales y superiores. Las primeras son biológicas y se distinguen el pensamiento no verbal, la atención y memoria primitivas. Las segundas son características de los humanos y entre ellas se distinguen el pensamiento verbal y las formas voluntarias de atención y memoria. Los cambios cualitativos que se producen entre las primeras y las segundas dependen de la adquisición del signo, éste es una creación cultural que media la relación entre los sujetos y el mundo. A través de ellos interpretamos al mundo, pero como su significado se establece a partir de interpretaciones no individuales podemos afirmar que los signos son constituidos socialmente, y como éstos actúan sobre nosotros y no sobre el mundo tal cual es, permiten el desarrollo desde las funciones elementales a las superiores y por lo tanto se producen cambios entre las capacidades cognitivas. Al principio se puede decir que la memoria determina el pensamiento. Pensar significa recordar. Pero, con el desarrollo de las funciones superiores, la memoria quedará reducida a establecer relaciones lógicas y va a quedar determinada por el pensamiento. A partir de esto podemos caracterizar los cambios que se producen en esta capacidad llamada memoria.

Originalmente la memoria es natural, de origen biológico, surge a partir de estímulos externos y se caracterizan por su inmediatez. Con la incorporación del signo va a surgir una memoria mediada por ellos, son el producto del desarrollo social y surgen a partir de estímulos autogenerados y que operan sobre la conducta en vez del mundo físico.

Nos dedicaremos a estudiar la memoria mediada por signos, ya que por su constitución social es de la cual nos servimos para nuestras investigaciones. Sin embargo, se debe aclarar que no se puede estudiar la relación entre la herencia biológica y las creaciones culturales por separado, porque ambas son constitutivas del ser humano.

La ideología y el recuerdo social de la historia:

Entendemos la noción de ideología como un sistema de creencias, valores y costumbres de una comunidad. Algo del sentido común que presenta temas opuestos como una contradicción y podemos decir respecto a los sujetos que: “La gente utiliza la ideología para pensar y discutir sobre el mundo social y, por su parte, la ideología determina a su vez la naturaleza de tales argumentos y la forma retórica que adquieren” ¹.El proceso de recuerdo social se forma en el ámbito pragmático, en las instancias comunicativas de la vida cotidiana. Es allí en donde surgen visiones contradictorias de la historia y se expresan en discusiones a partir del uso de la ideología. Esta determina el origen de esas visiones opuestas, cómo se van a constituir retóricamente, así como va a determinar el significado que los sujetos le atribuyen al pasado. Por lo tanto, podemos decir que el pasado “nace” de la discusión de posturas contrarias y por esto mismo la verdad del pasado podría poder ser puesto en tela de juicio Las ideologías intervienen en la reconstrucción del pasado porque es indispensable para una sociedad el poseer una conciencia histórica, ésta no se relaciona con el simple recuerdo de hechos históricos como pasaron realmente, sino que siempre implican una lectura del pasado, y es en esa lectura donde se juega la ideología.

Esta va a determinar la interpretación del pasado ya que silencia los aspectos contradictorios que la historia presenta para la comunidad y avala aquellos necesarios “1. Billig, M. Estudiando la sociedad pensante, Oxford University Press, Londres, 1988para la constitución de su identidad y de esta manera determinará lo que se recuerde en el presente. En este sentido la historia puede ser abordada como punto de discusión. Si tenemos en cuenta que en la formación del recuerdo social de la historia la ideología interviene determinando lo que activamente se recuerda, podríamos plantear que para estudiar el recuerdo colectivo se debe también estudiar la ideología que la determinó en principio y cuales aspectos de la historia se modificaron en función de esa ideología.

Sobre la memoria colectiva y el proceso de conmemoración:

Es posible definir memoria colectiva como una reconstrucción del pasado que vincula cierto acontecimiento recordado con deseos, inclinaciones y temores del presente, es decir, con la ideología. El recuerdo colectivo se sostiene por medio de prácticas sociales, en donde podemos distinguir tres formas: La memoria como proceso, pero no como objeto de pensamiento, la conmemoración del pasado en sí mismo en lugar de la reconstrucción de un hecho pasado y la memoria como proceso mediante el cual se reconstruyen hechos pasados. Nos basaremos en este última para nuestro estudio. Esta se produce en el marco cotidiano del discurso, en donde los hablantes se identifican con el pasado y lo reconstruyen a partir de la ideología. “Se podría decir que los hechos pasados se rememoran y conmemoran juntos” ². En este tipo de memoria colectiva la memoria es tanto proceso como objeto de pensamiento. La conmemoración es un espacio temporal en el cual la sociedad se reúne para recordar algún hecho histórico que tiene como fin preservar el pasado y alterarlo a su vez, todo en función de conservar la fisonomía moral de la colectividad. Dicho esto, se estudia a continuación como estos aspectos tan vitales para la constitución de una memoria colectiva se relacionan en el “2. Derek Edwars y David Middleton, Recuerdo conversacional y relaciones familiares: como los niños aprenden a recordar, Journal of Social and Personal Relationships, Londres, 1988.proceso de conmemoración de un hecho pasado en particular, el día del descubrimiento de América.

Un 12 de octubre de 1492:

El día de la raza se festeja en nuestro continente el 12 de octubre, como conmemoración del día del descubrimiento de América. En nuestro país se considera ese día como un feriado nacional a modo de un día de celebración. En las escuelas se multiplican los trabajos sobre la vida de Cristóbal Colón y las historias acerca de sus carabelas y su encuentro con los “indios”. En las revistas aparecen fotos y recortes para estos trabajos, pero este tipo de mentalidad no abarca sólo a los niños en edad escolar, sino a toda nuestra sociedad. Nos preguntamos entonces que es lo que nos hace conmemorar así ese día y no tener en cuenta el genocidio que hubo de los aborígenes después de eso. ¿Por qué recordamos la relación entre aborígenes y colonos de una manera simpática como lo muestran los manuales primarios?¿Por qué recordamos de esa manera ese día y no de otra? ¿Cuál es la ideología subyacente a ese día? ¿En función de qué lo hacemos así? Recordamos así ese día porque no nos sentimos identificados con el aborigen, sino con el colono. Somos su producto y reproducimos esa parte de la historia con esa función. Nuestra ideología podría resumirse así: No somos aborígenes, somos colonos, y ésta es nuestra historia. Reproducimos la parte necesaria para la constitución de nuestra sociedad como esa mezcla europea que somos. Si bien este último tiempo parece que esta concepción está cambiando, dista mucho de cambiar esta ideología. Se puede demostrar de esta manera que en la conmemoración, como práctica social de memoria colectiva, se reproducen valores de la sociedad indispensables para su identidad y continuidad y se alteran o se silencian aquellos que interfieren con esos objetivos.

Conclusión:

Proponemos a la ideología como uno de los métodos para analizar las formas que adopta el recuerdo social, ya que ésta interviene en la naturaleza constructiva recuerdo.

Los recuerdos no se producen aisladamente, sino en un contexto que los influye activamente. Este contexto es siempre social y aunque los hablantes pueden no ser conscientes de esto, ellos están reproduciendo los valores de ese espacio social de manera continua, sin importar cuál en que tipo de discurso nos encontremos, sea un espacio conversacional o conmemorativo, en ellos siempre intervienen los valores de sus integrantes, y de allí la importancia que tiene ésta para el estudio de esas formas de recuerdo social.

Sostenemos que se debe analizar la ideología como forma de memoria colectiva. Y de esta manera no podremos investigar una sin dirigirse inevitablemente a la otra. Ambas se relacionan y se influyen mutuamente y es en una de las formas de recuerdo social, como lo es el proceso de conmemoración, donde esto se puede distinguir claramente.

Aquí se observará cómo la ideología moldea el recuerdo de los hablantes, y por lo tantodeterminará que aspectos del pasado se van a perpetuar, así como a su vez cuales se silenciarán por mostrarse como contradictorios para la comunidad. El recordar social actúa reproduciendo incansablemente esa relación entre la ideología y la historia de la sociedad, por lo cual sería posible plantear una relación de tensión entre memoria e historia, dado que es en el ámbito pragmático de las prácticas sociales donde ambas se constituyen. De esta manera concluimos que la ideología es una forma de memoria colectiva y que resulta muy beneficioso estudiar la relación entre ambas, en un contexto social tal como los actos de conmemoración, para dar cuenta de cómo la primera interviene en la segunda.

Bibliografía:

David Middleton y Derek Edwars: Memoria Compartida, Cap 1,2, 4, 5, 6, 11.

Lev Vigotsky: Pensamiento y lenguaje, Cap 6

Maria Laura

 

Buenos Aires, Argentina.

Importancia
La importancia de la construcción de una memoria colectiva radica en el hecho de que permite reconstruir hechos del pasado que han dejado huellas en una sociedad para asícontribuir a formar una nueva base para el desarrollo social y dar a conocer losacontecimientos por sus propios protagonistas.Además que la información en ella suministrada permite a las nuevasgeneraciones extraer lecciones y conclusiones para le servirán para una mejor convivencia en el presente.Cabe destacar que hay algo muy importante en las memorias colectivas y es elhecho de que estas no son historia, por lo general la historia es contada por todos losque resultaron victoriosos en tales acontecimientos, sin embargo la memoria colectivaes construida por todos aquellos que de una u otra forma resultaron oprimidos y que consus relatos, fotos, etc. logran reconstruir lo sucedido.