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Reflexiones sobre la experiencia del gobierno de la Unidad Popular chileno (1970-1973). Aline Maciel.

ALINE MACIEL
HISTORIADO BRASILEÑA

Texto sobre la experiencia del gobierno de la unidad popular en chile 

 

Los dilemas y enseñanzas sobre una experiencia tan particular y nueva todavía estimula importantes reflexiones para el presente. Principalmente para la actual coyuntura brasileña

La experiencia de la Unidad Popular, ocurrida a principios de los años 1970 en Chile, suscitó, en el campo de las izquierdas, innumerables análisis posteriores al período. Los dilemas y enseñanzas sobre una experiencia tan particular y nueva todavía estimula importantes reflexiones para el presente. Principalmente para la actual coyuntura brasileña, que presenta profundos retrocesos a las conquistas de la clase trabajadora y aleja cada vez más la utopía de grandes transformaciones. Sin embargo, revisar un proceso de intensas movilizaciones y cambios permite compartir experiencias históricas que pueden contribuir a las luchas políticas y sociales en la actualidad.

En la década de 1970, mientras que la mayor parte de la izquierda latinoamericana apoya la lucha armada como una estrategia para la revolución, inspirado principalmente en la Revolución Cubana, en Chile la experiencia de la Unidad Popular 11 fue marcada por su originalidad e ineditismo. La idea de una transición pacífica, sin el uso de las armas, y valiéndose de los espacios institucionales, representó un gran desafío para la izquierda chilena. Por un lado, el carácter original de la UP exigía un debate en profundidad sobre las formulaciones políticas y las concepciones tácticas y estratégicas respecto de los caminos a seguir para la realización de las transformaciones y, por otro, acciones rápidas por parte del gobierno de la UP y de sus partidarios en un momento en el que se configuraba una zona de intensos conflictos. En el calor de los acontecimientos era imprescindible examinar a fondo el proceso, pero también actuar y dar respuestas a los desafíos que la coyuntura presentaba.

Cuando el socialista Salvador Allende fue electo presidente de Chile, en 1970, varias expectativas fueron generadas en la clase trabajadora identificada con las propuestas del nuevo gobierno. El proyecto político propuesto por el gobierno de la Unidad Popular, conocido como “vía chilena al socialismo”, era caracterizado por profundos cambios económicos, políticos y sociales sin el rompimiento con la institucionalidad. La propuesta incluía entre los ejes principales la constitución del llamado Área de Propiedad Social (APS), creada a través de la nacionalización de sectores estratégicos de la economía y la conformación de un sistema de participación popular que trasladara el poder político de las manos de la clase dominante a la clase trabajadora y para los sectores progresistas de la clase media. Para eso, sería fundamental la conquista de los poderes Legislativo y Ejecutivo con el fin de eliminar los obstáculos a las transformaciones defendidas por la UP. Y ese fue uno de los temas que impregnaron los debates en el interior de la coalición, pues Allende no tenía mayoría parlamentaria.

Los minerales (cobre, hierro, nitrato) eran las principales riquezas del país, pero su explotación estaba en manos principalmente de empresas norteamericanas. En el gobierno anterior, el democristiano Eduardo Frei, tuvo una propuesta de chilenización del  cobre, pero, por innumerables motivos, no hubo avance. La nacionalización sería fundamental para disminuir la dependencia al capital extranjero y debilitar el poder de las oligarquías nacionales. En ese sentido, el primer año de la UP fue marcado por la ofensiva política de la izquierda. En los primeros meses del gobierno de Allende, un conjunto sustancial de cambios se hizo, como, por ejemplo, la nacionalización de grandes monopolios industriales y bancarios y la reforma agraria. Se suma a ello la victoria de la UP en las elecciones municipales de 1971 que representó la aprobación del gobierno. En el mismo año se estableció un acuerdo entre el gobierno y la central Única de Trabajadores(CUT), que versó sobre las formas de participación de trabajadores en la APS. El acuerdo abrió el camino para las discusiones relativas a la gestión participativa en las empresas y contribuyó al surgimiento de nuevas formas de organización de la clase obrera en el sistema productivo.

El clima de avances que marcó el primer año del gobierno sufrió un revés en los meses siguientes, y el escenario de inestabilidad se intensificó. La crisis instaurada fue marcada por altos índices inflacionarios, tanto en consecuencia del aumento del poder adquisitivo de trabajadores como del desabastecimiento resultante del boicot al gobierno. 

Las acciones de sectores de la derecha con intención de deslegitimar el gobierno se realizaron desde los primeros días de la UP. Entre ellos: el asesinato del general René Schneider, cometido por el grupo fascista Patria y Libertad con apoyo norteamericano, la Marcha de las Ollas Vacías, organizada por mujeres de las clases más altas en protesta por el supuesto desabastecimiento que la élite mismo había creado, acciones de boicot a la producción y la creación del mercado paralelo, el embargo económico de EEUU y las importaciones la devaluación de las existencias de los minerales en el mercado internacional, el despido de varios ministros del gobierno de Allende, una huelga de los conductores de camiones que ganó la pertenencia de los sectores empresariales, el intento de golpe de Estado conocido como tanquetazo , hasta el golpe militar que derrocó al gobierno e implementado una brutal dictadura en el país que duró casi veinte años.

Además de las acciones por parte de la oposición, la izquierda chilena presentaba divergencias que se profundizaron en el transcurso del proceso. En la historiografía sobre el tema, las principales diferencias se organizaron en dos polos. Uno de ellos, llamado polo gradualista , que abogaba por la necesidad de una alianza con sectores de la burguesía “progresista”, y el gobierno de la primera etapa de la revolución chilena que debe ser presentado como oligárquica, anti – imperialista y anti – monopolio. Este polo estuvo representada principalmente por el Partido Comunista, por un sector Socialista conectado a Allende y en una fracción del Movimiento de Acción Popular Unificado (MAPU), cuyo insignia fue ” consolidar para avanzar “. Por otra parte, el   polo rupturista  defendió la profundización de los cambios realizados por el gobierno, con base en el fortalecimiento del poder popular y sin una alianza con los sectores medios de la Democracia Cristiana (DC). Entre ellos estaban los militantes de un ala del Partido Socialista y del MAPU, la Izquierda Cristiana (IC) y el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), que a pesar de no formar parte de la coalición defendía un apoyo crítico al gobierno, estaban representados por la consigna ” avanzar sin transar “.

Los desacuerdos se profundizan con el así – llamado Paro de Octubre 1972, una huelga de los propietarios de camiones absorbida por sectores empresariales, que agrava aún más la crisis en el país. Desde la parada del empleador hubo un proceso de profundización de la polarización entre los partidarios y los no – partidarios del gobierno y también una profundización de los desacuerdos entre los representantes de los partidos y movimientos que formaron la propia UP.

Con el paro de octubre y las acciones de boicot a la producción, el gobierno junto a la CUT convocó a trabajadoras y trabajadores para actuar contra los intentos de la derecha de desestabilizar el país y como forma de garantizar la producción, distribución y abastecimiento de la población. Varias agencias de base actuaron en defensa del gobierno, incluyendo las articulaciones de abastecimiento y Precios (JAP), comandos comunales (una especie de coordinador de las demandas de los trabajadores), las juntas de vecinos . Durante este período, para hacer frente a la parada del empleador, los trabajadores formaron los llamados industriales cordones 2, que fueron ocupaciones de fábricas organizadas territorialmente y que tuvieron el papel de mantener la producción frente al boicot realizado por empresarios y presionar al gobierno a avanzar en los cambios. Los cordones se fusionaron las empresas nacionalizadas, los que estaban en el proceso de nacionalización y fábricas ocupadas, donde los trabajadores exigieron su nacionalización en vista de las acciones de boicot a la producción por sus propietarios. El sector gradualista condenaba las ocupaciones de fábricas más allá de aquellas aprobadas por el gobierno alegando que la radicalización del proceso minería la posibilidad de un apoyo de sectores progresistas vinculados al empresariado.El polo  rupturista defendía las ocupaciones como forma de avanzar en las transformaciones propuestas y como expresión real del llamado “poder popular”. Las ocupaciones de fábricas y la formación de cordones transgredían el programa político de la UP, cuyas demandas no coincidían con los ritmos de los cambios propuestos por el gobierno. Allende, tras el paro de octubre, llegó a formar un gabinete integrado también por militares como forma de buscar una salida a la crisis instaurada y fue fuertemente criticado por parte de la izquierda chilena.

El clima de alerta que caracterizó los meses siguientes al paro hasta culminar en el golpe militar de 1973 fue acompañado por una intensificación de las movilizaciones de la izquierda y de sus partidarios, pero también de intentos para destituir al gobierno Allende. La situación casi insostenible, agravada por un intento de golpe por la derecha, el apoyo de Estados Unidos, conocido como tanquetazo, hizo que los trabajadores de los cordones enviaran una carta al presidente Allende alertando sobre la inminencia de un nuevo intento de golpe y la urgencia en prepararse para enfrentarlo. La carta fue enviada seis días antes del “septiembre chileno”, que instauró una dictadura en el país y acabó con el Estado de derecho, reprimiendo fuertemente los movimientos populares y marcando profundamente su historia.

El proceso duró más de quince años y fue marcado por el autoritarismo y las violaciones de derechos humanos que dejaron miles de muertos y desaparecidos, cuyos métodos más brutales de tortura fueron usados ​​como forma de impedir cualquier oposición al régimen.

Los años de la dictadura chilena marcaron un período de profundización de las desigualdades sociales con la implantación y desarrollo de las políticas neoliberales en el país. Además, se buscó desmoralizar y apagar la experiencia de la UP, caracterizándola como un período de desorden, violencia, marcado por el desabastecimiento, cuyo papel del régimen militar sería de “reconstrucción de la patria”. Pero la resistencia se dio de varias formas, desde movilizaciones en oposición a la dictadura hasta la formación de frentes armados que lucharon por su fin.

La experiencia chilena de la UP al valerse de los marcos constitucionales para promover cambios profundos en la sociedad amplió y profundizó también la propia democracia, pero sus esfuerzos fueron insuficientes para impedir las acciones opositoras que culminó en el golpe de 1973. Su gran desafío era realizar cambios tan profundos y estructurales que ponían en jaque el poder de las oligarquías y los intereses del capital extranjero, a través del sistema electoral y de respeto a la institucionalidad.

Como se ha señalado por el historiador chileno Mario Garcés, fue el gobierno de Allende que el país experimentó el período más largo de la movilización social y popular y los principales cambios en las relaciones de poder en su historia 3 . En ese sentido, el golpe de Estado de 1973 fue la manera de borrar la “revolución popular” que venía avecinando y de impedir el avance en las transformaciones que se estaban realizando en el país.

En el período post-dictadura, la transición democrática vino acompañada de los traumas dejados por las violaciones y abusos cometidos en la dictadura y los esfuerzos de reconciliación nacional. Como se señaló Nelly Richard, los gobiernos de transición se caracterizaron por el desplazamiento del foco central de las demandas de verdad y justicia, acordaron construir un acuerdo nacional que favoreció a los narrativas sobre el pasado dictatorial 4.

Por otro lado, las narrativas épicas militantes buscaron resaltar las experiencias de lucha en la UP y de resistencia a la dictadura. Las memorias y las narrativas históricas sobre el período, sin embargo, siguen en disputa, y comprender esas disputas posibilita entender los intereses en juego en el presente. Recientemente, en el país, la derecha volvió al poder, después del último gobierno en 2010, con propuestas que involucra, por ejemplo, el endurecimiento de la ley antiterrorista, que afecta directamente a los movimientos sociales en el país (principalmente indígena y estudiantil).

Los análisis posteriores al proceso se realizaron a lo largo de los años e incluyeron colecciones de textos, libros y artículos publicados sobre el período, con reflexiones de teóricos, militantes e intelectuales. Gran parte de ellas fueron también formuladas por personas que participaron en la experiencia de la UP, por lo que integran memorias individuales y colectivas sobre el proceso. Los estudios presentaron reflexiones de diversos aspectos de la experiencia de la UP e incluyeron también críticas y autocríticas. Algunas de ellas apuntaron que los debates y teorías propuestos en la época estaban más centrados en las discusiones estratégicas, tácticas y programáticas que en el modelo por el cual luchaban. También incluyeron un componente fundamental de la derrota de la UP: las divisiones internas y las divergencias sobre los ritmos y los caminos que debía seguir la “revolución chilena”. Otros análisis destacaron una preocupación del gobierno de la UP centrada más en la coyuntura que en los límites del propio proyecto político. En ese sentido, subrayaron que era necesario elaborar más profundamente debates sobre cómo realizar la transición al socialismo, a través de cambios profundos en la sociedad, que pusieron en jaque la producción capitalista, siguiendo los marcos constitucionales.

Hay una vasta bibliografía sobre la Unidad Popular con diversos análisis sobre las experiencias que compusieron el período, como está arriba citado. En este artículo pretendí abordar algunos de sus aspectos principales y señalar algunas reflexiones que se hicieron sobre un período en el que las clases menos favorecidas se atrevieron a ser protagonistas de su propia historia.

 Los estudios incluyen, además de los análisis y formulaciones teóricas, las memorias de aquellos que participaron directamente del proceso. Las reflexiones y rememoraciones sobre el pasado contribuyen a que los acontecimientos no caigan en el olvido, muchas veces forzado, y posibilitan que, en el presente, las personas puedan ir formando sus propios juicios sobre los procesos históricos. Es una forma de compartir experiencias entre las generaciones. Los conflictos y controversias que involucran los esfuerzos de pensar el pasado permiten que los aspectos de lo que se estudia sean reanudados y debatidos. En ese sentido, las memorias sobre el pasado, incorporadas por la historia, pueden funcionar como espacios de luchas políticas en el presente.

Los estudios y debates sobre el tema no están agotados, por el contrario, el distanciamiento en el tiempo puede traer nuevas reflexiones sobre el pasado, y nuevos análisis están siendo producidos, mostrando la riqueza del proceso histórico que se destacó por su originalidad. No había un paradigma y un modelo a seguir, ya que la UP presentó nuevos caminos teóricos y prácticos. Entre errores y aciertos, buscó construir una sociedad menos desigual y ese es uno de los más importantes legados del período. Las experiencias de luchas y movilizaciones enfrentadas en el período contribuyen fuertemente a pensar proyectos futuros que buscan una sociedad más justa e igualitaria.

bibliografía

FLAG, Luis M. Fórmula Chaos: la caída de Salvador Allende (1970-1973) . En el caso de las mujeres.

BORGES, Elisa Campos. ¡Con la UP ahora somos gobierno! La experiencia de los cordones industriales en Chile de Allende. Tesis de doctorado. Universidad Federal Fluminense, 2011.

GARCÉS, Mario. El Despertar de la Sociedad. Los Movimientos Sociales en América Latina y el Caribe. Santiago: LOM Ediciones, 2012.

Maciel, Aline F. Nosotros Gobierno! Participación y organización de los trabajadores en los cordones industriales de Santiago y empresas nacionalizadas de Tomás durante el gobierno de Allende (1970-1973). Tesis de maestría. Universidad de São Paulo, 2015.

MOULIAN, Tomas. Conversación Interrumpida con Allende. Santiago: LOM Ediciones – Universidad Arcis, 1988.

PINTO, Julio; SALAZAR, Gabriel. La historia reciente de Chile II: Actores, Identidad y Movimiento . Santiago: LOM, 1999.

PINTO, Julio (Orgs.). Cuando Hicimos Historia: la Experiencia de La Unidad Popular. Santiago: LOM, 2005.

Soto, Sandra C. cordones industriales: Formas Nuevas sociabilidad del Obrera y Organización política popular . Concepción: Escaparate Ediciones, 2009.

RICHARD, Nelly. Critica de la Memoria (1990-2010). Ediciones Universidad Diego Portales, 2010, 271 p.

Maravall, José. Las Mujeres en la Izquierda Chile Durante la Unidad Popular y la dictadura (1970-1990) . Tesis de doctorado. Universidad Autónoma de Madrid, 2012.

Aline Maciel es  historiadora  doctorada en el programa de Historia Social – USP

NOTAS

1.

La Unidad Popular fue una coalición de izquierda que venció las elecciones en Chile e integraba las siguientes organizaciones políticas: Partido Comunista (PC), Partido Socialista (PS), Partido Radical (PR), Partido Socialdemócrata (PSD), Movimiento de Acción Popular Unificado (MAPU), Acción Popular Independiente (API), Izquierda Cristiana (IC).

2.

Algunos trabajos tratan específicamente de la temática, entre ellos: SOTO, Sandra C. Cordones Industriales: Nuevas Formas de Sociabilidad Obrera y Organización Política Popular. Concepción: Escaparate Ediciones, 2009 .; BORGES, Elisa Campos. ¡Con la UP ahora somos gobierno! La experiencia de los cordones industriales en Chile de Allende. Tesis de doctorado. Universidad Federal Fluminense, 2011 .; MACIEL, Aline F. ¡Nosotros gobierno! Participación y organización de los trabajadores en los cordones industriales de Santiago y empresas nacionalizadas de Tomás durante el gobierno de Allende (1970-1973). Tesis de maestria. Universidad de São Paulo, 2015.

3.

GARCÉS, Mario. El Despertar de la Sociedad. Los Movimientos Sociales en América Latina y el Caribe. Santiago: LOM Ediciones, 2012.

4.

RICHARD, Nelly. Critica de la Memoria (1990-2010). Ediciones Universidad Diego Portales, 2010, p. 16.

La experiencia de la Unidad Popular, ocurrida a principios de los años 1970 en Chile, suscitó, en el campo de las izquierdas, innumerables análisis posteriores al período. Los dilemas y enseñanzas sobre una experiencia tan particular y nueva todavía estimula importantes reflexiones para el presente. Principalmente para la actual coyuntura brasileña, que presenta profundos retrocesos a las conquistas de la clase trabajadora y aleja cada vez más la utopía de grandes transformaciones. Sin embargo, revisar un proceso de intensas movilizaciones y cambios permite compartir experiencias históricas que pueden contribuir a las luchas políticas y sociales en la actualidad.

 

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La recepción de exiliados latinoamericanos en Europa

La recepción de exiliados latinoamericanos en Europa

Raúl Morales La Mura
p. 17-23
Resumen  | Plan  | Texto  | Notas  | Cita  | autor

resumen

Durante medio siglo, los flujos migratorios han seguido desarrollándose entre América Latina y Europa. La revolución cubana, como el advenimiento de la dictadura chilena y el destino de los exiliados latinoamericanos, conmovió a las poblaciones europeas que eran particularmente acogedoras. Pero en el contexto de la actual crisis económica, las representaciones están cambiando y es ahora hacia América Latina donde algunos europeos están buscando una vida me

Texto completo

1Dado que los padres de la independencia de América Latina, Europa siempre ha sido un destino de exilio, en todos los sentidos del término exilio que podemos describir como ideológico a finales del XVIII ° siglo y principios XIX XX , intelectual en el XX XX y terminar político y económico en la primera década del XXI ° siglo. Pero esta relación no es inequívoca y su reciprocidad está embarazada, lo que nos obliga a integrar en el análisis la existencia sostenible, si no permanente, de un flujo migratorio entre estos dos territorios sociopolíticos y que a discreción de sus vicisitudes históricas.

  • 1 Apodo dado a Giuseppe Garibaldi, quien vivirá en el exilio en Brasil, Uruguay y Argentina entre 18 (…)
  • 2 Sobre este tema, deseamos compartir el trabajo de Juan Maestre Alfonso, especialmente su int (…)
  • 3 Estamos hablando de todos aquellos que dejaron Europa para América Latina durante y / o inmediatamente después (…)

2En el exilio de los padres de la independencia, intelectuales, activistas políticos y anónimos en busca de la viabilidad económica, podemos igualar el exilio en el territorio latinoamericano de Guiseppe Garibaldi, este “héroe” de ambos mundos 1 “, y sus compañeros o los comuneros de los dos municipios de París, los anarquistas italianos o españoles republicanos 2 . Por no hablar de todos aquellos que buscan una nueva vida en el Nuevo Mundo, razonablemente lejos de los horrores de la guerra y sus consecuencias económicas negativas para la población 3 .

3Esta contribución se centrará a una pequeña parte de esta larga historia de migración alterna, el de la segunda mitad del XX ° siglo y el comienzo del XXI e . Sin la pretensión de querer presentar las situaciones, los dispositivos o los cursos de manera exhaustiva, o para hacerlos comparativos, resaltaremos algunos hechos importantes o emblemáticos de estos dos períodos para mostrar las dinámicas sociales que provocaron. tanto para hospitalarios como para recién llegados.

4En cuanto a la recepción de exiliados latinoamericanos, dos acontecimientos marcaron de manera desigual e indiscutiblemente Europa en la segunda mitad del XX ° siglo: la revolución cubana y el golpe del 11 de septiembre de 1973 en Chile. Si los efectos del primero permanecerán limitados geográficamente, su interés no es el menor. El segundo, por el contrario, afectará a toda el área europea, mientras que el segundo todavía está dividido entre Oriente y Occidente. La excitación colectiva causada por esta migración forzada obligó a las políticas públicas a adaptar su oferta en términos de recepción, luego a reconsiderar el ideal típico del exilio latinoamericano.

La recepción de exiliados políticos cubanos en España

5España, que durante los últimos quince años del régimen de Franco sigue siendo uno de los países de emigración, da asilo a más de 30,000 cubanos que huyeron del nuevo régimen de Castro en enero de 1959. Esta paradoja puede ser avanzada como una de las razones por las que la dictadura española no pudo aprovechar el aura que podría esperar de este esfuerzo para recibir a los disidentes de un régimen comunista.

  • 4 Este es un eufemismo.
  • 5 Casi un millón y medio de españoles emigrarán permanentemente al resto de Europa y (…)

6Tanto dentro como fuera de la Península Ibérica, una realidad se mantendrá: “restricciones” 4 económica y social, y la desaparición de la libertad política que resulta en lo que podemos considerar como el cuarto éxodo español del siglo 5 . Por todo eso, la comunidad cubana en España se establecerá sin problemas y prosperará sin mostrarse políticamente. Será establecer vínculos con la parte trasatlántico de la diáspora, sin llegar nunca a influir en la política exterior del país tan acogedor, que, contra todo pronóstico, y para disgusto de los Estados Unidos, mantienen lazos diplomáticos calificados “regular” con Cuba .

Cuando Europa se mueve

7El resto de la Europa 1970 siguió con interés las noticias de Chile en este momento único: la victoria en las urnas de un Presidente en el programa marxista y respeto a las instituciones, desde su toma de posesión y en todo su mandato.

8Aunque el contexto de bipolarización de la Guerra Fría hizo improbable el experimento democrático de la Unidad Popular de Salvador Allende, sin embargo se hizo eco de las aspiraciones de la izquierda europea en busca de su propia expresión. a ambos bloques. Este fue el caso de la Suecia socialdemócrata de Olaf Palme, el Enrico Berlinguer de Italia y la búsqueda de Aldo Moro de un compromiso histórico entre comunistas y demócratas cristianos, y también el de Francia con una Unión de la Izquierda que presentó a François Mitterrand como candidato para las elecciones presidenciales de 1974.

  • 6 ” Estamos yendo cada vez más hacia universos donde se describe el mundo social prescrito por la televisión. L (…)

9La experiencia chilena, incluso si fue declarada marxista, fue percibida por la izquierda europea como una posible ruptura en la lógica hegemónica resultante de la confrontación Este / Oeste. El golpe de estado, luego la dictadura del general Pinochet detendrá con la brutalidad y la barbarie esta ilusión. Este es uno de los argumentos presentados para tratar de comprender la emoción colectiva provocada por este evento en Europa, dada la importancia de las solicitudes de asilo y los sentimientos humanitarios o de injusticia provocados por las imágenes 6 de la violencia sistemática de los golpistas contra las ideas y los hombres que los expresaron.

  • 7 Vicente Ferry, Piero-D. Galloro, Raúl Morales La Mura, “La inmigración chilena en Lorena (1973-

10Los informes sobre el golpe mismo y sobre la represión que siguió fueron difundidos y utilizados por los militares chilenos como un instrumento adicional de represión por el terror que podían provocar entre sus oponentes. Pero, a la inversa, las imágenes del bombardeo del palacio presidencial, tanques apuntando sus cañones y ametralladoras contra civiles desarmados o los que utilizan los libros militares han despertado los europeos inconsciente colectivo y abierto de nuevo las cicatrices de la historia reciente. Las razones de esta emoción colectiva y duradera, que exceden el mismo marco de afinidades políticas, se encuentran en un análisis de todos los datos sin olvidar el carácter de los propios exiliados 7.

Dinámica social inducida en Europa al dar la bienvenida a exiliados políticos chilenos

11Ningún país europeo, del este o del oeste, responde negativamente a la solicitud de asilo de los chilenos. Todos, con sus realidades sociales, políticas y administrativas particulares, reconocen la abyección de su situación.

  • 8 Es difícil estimar con precisión el número de exiliados políticos en un territorio. El diff (…)

12Los exiliados serán unos 20.000 en Suecia, 10.000 en Francia, 7000 distribuida uniformemente entre las dos Alemanias, 5000 en Gran Bretaña, 3.000 en Italia, 2.000 en Suiza, 1000 en Bélgica, Rumania o en Bulgaria, cientos en Yugoslavia y menos de un centenar en Luxemburgo. La Cuenta 8 es solo aproximada pero, más allá de estas cifras, debemos notar el surgimiento, en la sociedad civil, de fenómenos que van desde la desobediencia cívica a la influencia política, que con el propósito de reciban a estos exiliados sin considerar los límites impuestos por los arreglos ad hocestablecidos .

  • 9 Claudio Bolzman, “Génesis y dinámica de transformación de una comunidad de exiliados: el ejemplo de (…)

13Podemos recordar los esfuerzos del embajador sueco en Chile, Harald Edelstam, quien, debido a su posición y su acción, vio su embajada atacada militarmente varias veces entre septiembre y diciembre de 1973. La dinámica social es similar cuando consideramos comités de solidaridad formados en Europa por nacionales. Mencionemos el caso de Suiza que, habiendo fijado una cantidad de chilenos para recibir, aceptará, a solicitud de la sociedad civil, acomodar diez veces más 9 . También podemos mencionar el caso de Francia, no porque sus gobernadores o su administración hayan limitado a priori el número de personas a acoger, sino porque el campo asociativo trabajó para el establecimiento de un sistema nacional de recepción exiliados

14Ejemplos de este tipo son tan variados como múltiple en todo el territorio europeo. Sin embargo, ambos comparten características comunes: son el resultado de una emoción colectiva y una acción duradera, al menos interdependiente cuando no estaba comprometida, de una parte sustancial de la sociedad civil acogedora. Son estas dinámicas sociales las que participarán en la reconfiguración del ideal típico del exilio latinoamericano.

La peculiaridad de España en la recepción de exiliados políticos

15El último trimestre de 1970 también vio la llegada a Europa de otros exiliados políticos de los países latinoamericanos que huyen de las dictaduras ideológicamente similares a la de Pinochet, con las mismas disposiciones de la brutalidad y la violencia instituida. Estos recién llegados se beneficiarán de las instalaciones de recepción diseñadas ahora “para” y experimentadas por la diáspora chilena. Identificados con el ideal típico del exilio, sus condiciones de vida y socialización serán similares en la mayor parte de Europa, con la excepción de España.

  • 10 Elda Gonzales Martinez, “Buscar un refugio para recomponer la vida: el exilio argentino de los años (…)

16La España posfranquista se erige como la elección mayoría de los argentinos, uruguayos, bolivianos, colombianos y peruanos, aunque esta elección implica una inseguridad institucional más fuerte, ya que no se le concedió el estatus refugiado Los argentinos son, por ejemplo, más del 45 por 000 en España cuando nunca exceden 2500 en Francia y Suecia 10 .

17Si las dinámicas sociales que han surgido en la sociedad civil de otros países europeos para acoger a los exiliados chilenos se encuentran en la Península Ibérica, esta vez para enfrentar el exilio de los latinoamericanos (incluidos los chilenos), no lograrán producir sus efectos hasta que sea demasiado tarde. No fue sino hasta 1984 que se otorgó un estatus a estos exiliados, con la promulgación de la ley que regula el derecho de asilo y la condición de refugiado. Mientras tanto, habrán residido con una visa de turista renovada cada tres meses, sin ningún obstáculo administrativo real y teniendo derecho a trabajar, según una legislación que data de 1969, diseñada para facilitar la presencia cubana anticastrista.

Exilio económico latinoamericano en Europa, repentino y masivo

  • 11 José del Pozo Artigas (dir.), Exiliado: emigrados y retornados. Chilenos en América y Europa, 197 (…)

18En relación con las noticias de América Latina, la última década del XX °siglo aparece un nuevo problema: el de la vuelta de los exiliados políticos 11 . Entonces, al principio del XXI ° siglo comienza realmente exilio económico de los latinoamericanos en Europa. Este fenómeno es repentino y masivo, pero afecta el territorio europeo de manera desigual.

  • 12 En orden de importancia en términos de números: Ecuador, Perú, Colombia y Bolivia. Entre otros, vea Ces (…)

19Los países emisores son los países andinos 12 , principalmente Ecuador desde el año 2000, y los países anfitriones España e Italia. España tiene casi medio millón de ecuatorianos en 2006 y diez veces menos para Italia. Para el resto de Europa, incluso considerando aquí y allá que el número de residentes de los países andinos podría duplicarse o incluso triplicarse, nunca alcanzarán la escala notada para estos dos países.

20Para comprender esta diferencia, hay que tener en cuenta las causas fundamentales de la migración, que pueden ser descritos como ordinaria. Por un lado, una crisis económica en Ecuador causada por la dolarización de su moneda en 1999, resulta en una devaluación que causa que los ecuatorianos pierdan más del 30% de su poder adquisitivo. Por otro lado, en este lado del Atlántico, principalmente en España e Italia, existe una necesidad de mano de obra para satisfacer la demanda de nuevos mercados agrícolas y servicios de asistencia personal.

  • 13 Especialmente cierto para Italia, un poco más equitativamente distribuido para España debido a sus necesidades (…)
  • 14 Se puede dar un ejemplo con la competencia entre residentes de Filipinas y (…)

21Esta es una migración altamente feminizada, joven y calificada 13 . Estas mujeres solas o con niños se concentran en las grandes aglomeraciones urbanas, Madrid, Barcelona, ​​Roma, Milán y Génova, donde la necesidad de ayudar a la persona se siente más. Se complementan o compiten con la mano de obra existente 14 . Tenga en cuenta también su presencia en Andalucía, exclusivamente para las necesidades de la agricultura.

El enfrentamiento con la discriminación

  • 15 Luca Queirolo Palmas, Andrea T. Torre, fantaseaba con esta banda. Génova y latinos , Genova, Fratell (…)
  • 16 Raúl Morales La Mura, “Latinos de los Apeninos a los Andes: un ethos de la discriminación”, enVincent Fer (…)

22En los dos países de acogida privilegiados de esta migración, España e Italia, las dinámicas sociales que enfrentan los exiliados son cercanas a la discriminación sufrida por las migraciones polacas, italianas o magrebíes en Francia. Terminan reificante latinos a través de la calificación como “trabajadores” y “agradable” para las mujeres, “macho” y “alcohólico” para los hombres, “delincuentes” y “peligroso” para la juventud 15 . Esta percepción negativa se extenderá a todos los latinoamericanos que residen en ambos países 16 .

  • 17 ” La denigración social por parte de los poderosos generalmente tiene el efecto de inculcar al grupo menos que (…)

23Para las sociedades de acogida, es menos para defender a afirmar su dominio establecido en trasplante. Estos mecanismos son una constante que va mucho más allá de esta contribución, que se han estudiado en repetidas ocasiones sobre otra geográfica, histórica y política 17 .

El final del exilio económico latinoamericano en Europa

24La crisis financiera de finales de la primera década del siglo XXIsiglo ha afectado particularmente a Grecia, Italia y España. Al mismo tiempo, Ecuador está experimentando un repunte económico y está instituyendo una política de incentivos para el retorno, llevada por el propio Presidente. Lo mismo es cierto, en menor medida, para los otros países andinos. Así, entre 2008 y 2012, casi 12,000 exiliados de los países andinos, radicados en España, regresaron a su país de origen. A este número, debemos agregar a las personas que han elegido pasar de una estrategia bipolar a otra, tripolar, en busca de estabilidad económica en otros países y en particular en los Estados Unidos, donde se encuentra la comunidad andina. mucho tiempo Solo en 2012, más de 150,000 ecuatorianos que residen en España decidieron abandonar el país y no se encuentran entre los números enumerados en otros países europeos.

25Si estos factores marcan el final de este exilio, la discriminación contra los latinos en los países de acogida aún continúan. En un mercado laboral tan pequeño, los europeos comienzan a pensar, tal vez para decidir, su propio exilio económico en territorios emergentes como Chile, Brasil o Argentina.

El lugar de Francia en el hospedaje de exiliados latinoamericanos

26Francia ha hospedado principalmente a exiliados políticos, incluidos los chilenos. Si tomamos como referencia el número de exiliados que se han beneficiado de la condición de refugiado, en términos cuantitativos, es solo superado por Suecia.

  • 18 Vincent Ferry, Piero-D. Galloro, Raúl Morales La Mura, op. cit. , pp. 410-411.

27Más cualitativamente, las dinámicas sociales inducidas por esta recepción son las mismas en el territorio francés que en el resto de Europa, pero son traducidas en Francia por un sistema nacional de recepción de exiliados, organizado por la administración de el Estado y la administración delegan a la sociedad civil a través de su campo asociativo. Este es uno de los factores que contribuyó a la integración de estas poblaciones, lo que les permitió construir una ruta social de reclasificación que les llevó, en su mayoría, a encontrar al menos su nivel social de origen en una sociedad Francés que mereció el calificador de bienvenida 18 .

conclusión

28Si, durante la segunda mitad del XX ° siglo y el comienzo del XXI e , un número algunos exiliados latinoamericanos fueron recibidos en el territorio europeo, no hay que ignorar la naturaleza pendular de este flujo migratorio. Los riesgos históricos, políticos y económicos son cruciales para la migración, ya que representan y configuran los movimientos de las personas en ambos lados del Atlántico. En esta lógica, los estudios sociológicos y demográficos están ahora interesados ​​en los europeos que buscan nuevas perspectivas en el territorio latinoamericano. Este flujo migratorio entre América Latina y Europa, a su vez tierras de emigración e inmigración, no tiene ninguna conclusión posible.

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notas

1 Apodo dado a Giuseppe Garibaldi, quien vivirá en el exilio en Brasil, Uruguay y Argentina entre 1835 y 1848.

2 Sobre este tema, queremos compartir la obra de Juan Maestre Alfonso, incluyendo su intervención “ida y vuelta del exilio intelectual español en América Latina”, en el XIV ° Encuentro de Latinoamericanistas Españoles: Congreso Internacional , España, Santiago de Compostela, 2010 Disponible en línea:  http://halshs.archives-ouvertes.fr/

3 Estamos hablando de todos aquellos que dejaron Europa para América Latina durante y / o justo después de la guerra de reunificación de Italia, las Guerras Carlistas, la Guerra Prusiana, la Primera y la Segunda Guerra Mundial.

4 Este es un eufemismo.

5 Casi un millón y medio de españoles emigrarán permanentemente al resto de Europa y al extranjero entre 1960 y 1975. Para el año 1965 solamente, habrá más de 80 000. Ver José Naranjo Ramírez, “España: de la emigración a la inmigración”, en la Reverenda ATALA , n ° 11, 2008, pp. 121-135.

6 ” Estamos yendo cada vez más hacia universos donde se describe el mundo social prescrito por la televisión. La televisión se convierte en el árbitro del acceso a la existencia social y política “, Pierre Bourdieu, En televisión, seguido de L’Emprise du journalisme , París, Razones para actuar, 2008, p. 21.

7 Vicente Ferry, Piero-D. Galloro, Raúl Morales La Mura, “La inmigración chilena en Lorena (1973-

2004) “, en Studi Emigrazione , n ° 154, 2004.

8 Es difícil estimar con precisión el número de exiliados políticos en un territorio. La dificultad no es estadística, está relacionada con la definición de exilio político. Si solo consideramos a aquellos a quienes se les ha otorgado asilo, obtendremos un número definido de exiliados políticos. Pero este número no tendrá en cuenta a los exiliados, igualmente políticos, que hayan elegido o hayan pasado por otras estrategias para estabilizar su situación: matrimonio mixto, estudios, ilegalidad, etc. Hemos tomado la decisión, bastante arbitraria, de referirnos solo al número de exiliados políticos a los que se les ha otorgado el estatuto de refugiado en cada uno de los países mencionados.

9 Claudio Bolzman, “Génesis y dinámica de transformación de una comunidad de exiliados: el ejemplo de los chilenos en Suiza”, en Piero-D. Galloro (eds.), El exilio de los sudamericanos en la Europa francófona , Nancy, Nancy University Press, 2010.

10 Elda Gonzales Martínez, “Buscar un refugio para recomponer la vida: el exilio argentino de los años’70”, en Deportate, Esuli, Profughe , n ° 11, 2009.

11 José del Pozo Artigas (dir.), Exiliado: emigrados y retornados. Chilenos en América y Europa, 1973 – 2004, Santiago, RIL Editiones, 2006.

12 En orden de importancia en términos de números: Ecuador, Perú, Colombia y Bolivia. Entre otros, ver César Germaná, Max Meneses, Ivonne Valencia et al. (ed.), La Migración internacional. El Caso Peruano , Lima, Universidad Nacional Mayor de San Marcos, 2005.

13 Especialmente cierto para Italia, un poco más equitativamente distribuido para España debido a sus necesidades de mano de obra agrícola. Ver Isabel Yepez del Castillo, Gioconda Herrera (ed.), Nuevas migraciones latinoamericanas en Europa. Balances y Desafíos , Quito, FLACSO / OBREAL / UCL / UB, 2007.

14 Se puede dar un ejemplo con la competencia entre los residentes de Filipinas y los recién llegados a Ecuador en Italia. Ver Laura Zanfrini, “La ética de la migración. ” En Fabio Baggio, Laura Zanfrini (dir.), Gestión de Migración y Ética. Visualizando un Enfoque Diferente, Milano, International Polimetrica Scientific Publischer, 2006.

15 Luca Queirolo Palmas, Andrea T. Torre, fantaseaba con esta banda. Génova y Latinos , Génova, Fratelli Frilli Editori, 2005.

16 Raúl Morales La Mura, “Latinos de los Apeninos a los Andes: un ethos de la discriminación”, en Vincent Ferry, Piero-D. Galloro (ed.), Discriminación étnica y racial. Discursos, actos y políticas públicas entre conjuros y humillaciones , París, L’Harmattan, 2009.

17 ” La denigración social por parte de los poderosos generalmente tiene el efecto de inculcar al grupo menos poderoso una imagen devaluada, y así debilitarse y desarmarse ” , Norbert Elias, John L. Scotson, Lógica de la exclusión. Encuesta sociológica en el corazón de los problemas de una comunidad, París, Fayard, 1997, p. 36.

18 Vincent Ferry, Piero-D. Galloro, Raúl Morales La Mura, op. cit. , pp. 410-411.

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Para citar este artículo

Referencia de papel

Raúl Morales La Mura , ”  La recepción de exiliados latinoamericanos en Europa  “, Men & Migrations , 1305 | 2014, 17-23.

Referencia electrónica

Raúl Morales La Mura , ”  La recepción de exiliados latinoamericanos en Europa  “, Men & Migrations [Online], 1305 | 2014, publicado el 1 de enero de 2017, visitado el 20 de junio de 2018. URL: http://journals.openedition.org/migrations/2709; DOI: 10.4000 / menmigrations.2709

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autor

Raúl Morales La Mura

Sociólogo e investigador en el Laboratorio de Ciencias Sociales de Lorena (2L2S), Universidad de Lorena.

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Derechos de autor

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¡Maldito Allende!

¡MALDITO ALLENDE!
10 DICIEMBRE 2017 HISTORIA Y CÓMIC
¡Maldito Allende!, de Olivier Bras y Jorge González (ECC)

Uno de los acontecimientos históricos más importantes de los últimos 50 años fue el Golpe de Estado de Augusto Pinochet para derrocar el gobierno de Salvador Allende. Marcó un antes y un después en la historia de América Latina, en sus relaciones con los Estados Unidos y a causa de la influencia de la Escuela de Chicago fue uno de los primeros estados que implantó el neoliberalismo como doctrina económica oficial (os recomiendo mucho la lectura de La doctrina del Shock, de Naomi Klein o como mínimo, el visionado del documental del mismo nombre). El legado tanto de Allende como de Pinochet aún dividen a la sociedad chilena y las múltiples heridas que provocó la dictadura todavía no han cicatrizado.

Olivier Bras, periodista francés que ejerció de corresponsal en Chile mientras Pinochet estaba detenido en Londres, y el dibujante argentino Jorge González ya hablaron de este episodio en el primer número de la revista La Revue Dessinée con Allende, le darnier combat, donde explicaban los sucesos del 11 de septiembre de 1973. En esta ocasión, en ¡Maldito Allende!, van varios pasos más allá y reconstruyen la vida de ambos personajes históricos y tratan de recuperar la memoria sobre el ascenso de Allende y el golpe de Estado de Pinochet, además de reflexionar sobre los sentimientos de la sociedad chilena sobre su pasado.

La estructura del cómic es compleja, puesto que por un lado Bras y González reconstruyen en paralelo las vidas de Salvador Allende y de Augusto Pinochet; y al mismo tiempo, mediante una subtrama de ficción, somos testigos de cómo vive los acontecimientos de su país de origen Leo, un joven chileno cuyos padres decidieron instalarse en Sudáfrica cuando Allende llegó al poder. Esta doble vertiente funciona de forma muy efectiva y permite a los autores profundizar en los hechos que nos van narrando. Pese a la relativa brevedad de la obra – 144 páginas – la magnitud de lo que nos cuentan Bras y González es inmensa.

Su posición ética y moral ante Allende y Pinochet es clara y firme, pero el guión no transmite el maniqueísmo simplista al que tan acostumbrados estamos estos días. Allende fue un personaje fundamental para las clases populares al que derrocó un golpe militar tras las presiones de la burguesía chilena y de Washington, pero también es un personaje con claroscuros y los autores no los evitan. Pinochet es célebre por ser el líder militar que lideró el golpe del 11 de septiembre de 1973 y por ser el dictador que gobernó Chile durante casi 17 años, pero su ascendente carrera en las fuerzas armadas chilenas es poco conocida. El recorrido que nos ofrecen Olivier Bras y Jorge González nos permite descubrir a las dos personas que vivían tras los personajes públicos, así como sus dudas, sus miedos y sus acciones.

El ritmo del cómic está muy trabajado y la propia estructura gráfica de la obra, con pequeños episodios que concluyen con ilustraciones a página completa, marca la cadencia de lectura. La combinación de las tres historias – Allende, Pinochet y Leo – funciona con acierto y es sencillo seguir el hilo de la narración. Los momentos de tensión, especialmente las páginas dedicadas a los hechos del 11 de septiembre de 1973, contrastan con las pausas que introducen los autores y que nos inducen a la reflexión. Es destacable la forma en la que Leo va descubriendo por él mismo el pasado de Chile. Cuando escapa del control paterno empieza a ser consciente de que su visión es parcial y muy sesgada y poco a poco va completando su memoria personal, muy alejada de la que le había impuesto su familia.

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Gráficamente el trabajo de Jorge González es espectacular. Las composiciones de página, el uso del color, la creación de atmósferas o la iluminación son solo algunos de los aspectos a los que vale la pena dedicar atención. Los personajes históricos son perfectamente reconocibles, aunque González no busca el realismo más llamativo para retratarlos. Si en obras anteriores ya había demostrado su capacidad gráfica prácticamente infinita, en ¡Maldito Allende! compendia todas sus virtudes y al hacerlo evidencia las inagotables posibilidades del cómic como medio. Sin duda, es una de las obras que más impacto visual me han causado en los últimos tiempos. Además, la cuidada edición, con una entrevista a los autores y numerosos bocetos, contribuye a hacer de este cómic una obra redonda.

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La densidad de la trama, el interés que suscitan los hechos narrados y el despligue gráfico de Jorge González son los ingredientes que forman una obra que funciona a todos los niveles. Una segunda lectura, además, permite apreciar los matices y la riqueza gráfica de la obra, al tiempo que nos ayuda a reflexionar sobre uno de los temas esenciales para mí desde que inicié el blog: el diálogo entre Historia y memoria. La verdad de los hechos históricos y la verdad de cada uno de nostros ante nuestros recuerdos no siempre coinciden y van cambiando a lo largo del tiempo; a pesar de la dificultad que implica, Bras y González han conseguido ahondar en esta compleja cuestión. ¡Maldito Allende! es uno de los mejores cómics que he leído en 2017, no lo dejéis escapar.

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Historia y Cómic

¡Maldito Allende!, de Olivier Bras y Jorge González (ECC)

Uno de los acontecimientos históricos más importantes de los últimos 50 años fue el Golpe de Estado de Augusto Pinochet para derrocar el gobierno de Salvador Allende. Marcó un antes y un después en la historia de América Latina, en sus relaciones con los Estados Unidos y a causa de la influencia de la Escuela de Chicago fue uno de los primeros estados que implantó el neoliberalismo como doctrina económica oficial (os recomiendo mucho la lectura de La doctrina del Shockde Naomi Klein o como mínimo, el visionado del documental del mismo nombre). El legado tanto de Allende como de Pinochet aún dividen a la sociedad chilena y las múltiples heridas que provocó la dictadura todavía no han cicatrizado.

Olivier Bras, periodista francés que ejerció de corresponsal en Chile mientras Pinochet estaba detenido en Londres, y el dibujante…

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Las mujeres de Junio. Tres Anitas y sus vivos muertos.

Las tres Anitas y sus vivos muertos. Enclave testimonial. 40 años

Myriam Carmen Pinto.

Zurdos no Diestros. Historias humanas de humanos demasiados humanos. Julio 2016.

“Mi Juanito… Mi Juanito“, dice la señora Ana González  cada vez que se encuentra con Anita Altamirano;  la abraza, le apreta una mano y la mira  fijo a los ojos. Se refiere a Juan Gianelli,  detenido, haciendo clases, a quién conoció en su casa cuando estudiaba con su hija Ana María para graduarse de profesores normalistas. Frecuentemente,  también, se reunía con su marido, Manuel Recabarren, que fuera secuestrado una mañana cuando salía en búsqueda de dos de sus hijos, que fueron subidos a la fuerza a un vehículo la noche anterior, incluyendo a la esposa de uno de ellos, embarazada de tres meses y que nunca se supo si  el bebe nació o no. Ocurrió en 1976. Todos  ellos desaparecieron.

Corrían los últimos días de julio de 1976 cuando la señora Ana divisaba por los pasillos de la Vicaría de la Solidaridad, convertida prácticamente en su segunda casa, la llegada de una mujer muy angustiada y desorientada; no sabía hacía donde dirigir sus pasos, ni siquiera dónde detener su mirada. Era la profesora Anita Altamirano. Buscaba ayuda, siguiendo los consejos que le dejara su propio marido en caso de que lo detuviesen. Pese a que no la conocía, pero como su corazón es grande y lo hacía con muchas que llegaban en las mismas condiciones, fue a su encuentro para preguntar que le pasaba, la escuchó y la invitó a una actividad por la tarde. No podía quedarse. Debía regresar a la escuela y después correr a cuidar a sus hijos de 5 y  un año y medio. Ellas tenían 50 y 34 años.

Al día siguiente, nuevamente se encuentran. Regresaba a firmar los escritos de un recurso de amparo. Al verla, de nuevo se acerca, la saluda, diciendo: “No me habías dicho que  era mi Juanito al que buscabas”. Y claro… lo conocía. En la Escuela Normal, fue compañero de curso de Ana María, su hija, estudiaban juntos en su casa, donde también se reunía frecuentemente con Manuel Recabarren, su marido. Militaban en el partido Comunista, vivían en la popular y combativa comuna de San Miguel y siempre se topaban en actividades culturales y políticas que tenían lugar en el teatro municipal Domingo Gómez Rojas, que ya no existe.

La mañana del 30 de abril de 1976, su marido, Manuel Recabarren Rojas, (50 años), fue secuestrado al salir de su casa en búsqueda de información que diera luces del paradero de sus hijos Manuel, (Mañungo), 22 años,  Luis Emilio, 29 años  y su esposa, Nalvia Mena Alvarado (20 años), embarazada de tres meses. La noche anterior, a los tres los habían subido a la fuerza a un vehículo, incluyendo al pequeño hijo, Luis Emilio, de apenas dos años, a quien al cabo de un par de horas un hombre lo baja de un vehículo, dejándolo solo y llorando a seis casas de la familia. Ese llanto desconsolado interrumpió la película que veía en la televisión con uno de sus hijos.

De inmediato se levanta, dirige sus pasos hacia la puerta y al abrirla se percata era su nietecito que venía de la mano de una de sus vecinas; el comienzo de una historia que en menos de 24 horas cambiaría su vida por siempre. Aquella noche, un poco antes de abrir esa noche la puerta de su casa, le había mostrado a su marido -“Mi Negro”, lo nombra – un bosquejo de un panfleto que había confeccionado para repartir en un acto que organizaban para conmemorar el Día de los Trabajadores. A él le gustó, la felicitó y antes de trasladarse a otra habitación le envía un beso; el último que sellaría su despedida. Sus compañeros le apodaban “El Samurái” por su personalidad guerrera y fuerte, un dirigente abierto a escuchar y solucionar los problemas que le planteaba sus compañeros. Había trabajado en el diario El Siglo, en las editoriales Universitaria y Nascimento y durante el gobierno del presidente Allende dirigía las Juntas de Abastecimiento y Precios, JAP de la comuna de San Miguel. Su hijo, Manuel, trabajaba de gasfiter  y Luis Emilio, también del gremio gráfico, era dirigente de la asociación de funcionarios de la Universidad Técnica del Estado. Era su marido, su todo, le había enseñado a cocinar, hacer el amor, amar al pueblo; era su todo. Le decía “La consentida”.

Tres meses después, el lunes 26 de julio, en el marco de la serie de operativos represivos contra la dirección clandestina e importantes dirigentes de masas del Partido Comunista de Chile, el profesor, Juan Gianelli Company, era detenido por un grupo de civiles en la Escuela de Niñas N°24. Regresaba de sus vacaciones de invierno. Había firmado, junto a 17 dirigentes sindicales, una carta enviada al Ministro de Hacienda en la que daban a conocer su preocupación por los cierres de industrias, despidos masivos de trabajadores y su rechazo al modelo económico neoliberal que por entonces hacía su estreno. Fue uno de los fundadores del Sindicato Único de Trabajadores de la Educación (SUTE), disuelto por decreto, al igual que el sistema de Escuelas Normales que puso fin a una época de más de un siglo de formación del profesorado chileno. Tenía 29 años.

Anita, recuerda que por su liderazgo era capaz de hacer callar un teatro lleno de trabajadores y por la tarde, en medio de folcloristas y bailarines del conjunto “Millaray” y “Cantos y Danzas de Chile, Héctor Pávez”, se volvía un bailarín, un artista, “cara a cara, pecho al frente”, el mejor de la cueca larga chilota y cueca zapateada. Ese día no llegó a la cita. Cada año, el día 26 de julio, visitaban a la señora Ana Julia, mamá de Anita, con ocasión de su cumpleaños. Paradojalmente, los tres profesores reunidos en torno a esta fecha conversaban siempre sobre su importancia y significado:  el inicio de la revolución cubana, la ejecución del inca Atahualpa, los cumpleaños de Eva Perón, Unamuno, Machado y Mozart, el día de Santa Ana. La señora Ana González, también cumple años.

Las madres de todas las protestas

Mi Juanito“, “Mi Juanito“, empezó a repetirse en reuniones e innumerables actividades organizadas por la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD). ¡Nuestra Vida por la Verdad!, era la consigna que levantaban en lienzos, pancartas y fotografías. Los buscaban en las listas de prisioneros que se daban a conocer en las afueras de los recintos de detención; los paquetes que les dejaban eran devueltos. Los buscaban la en la morgue, hospitales y postas de urgencia… ¿Dónde están?, preguntaban. Ni los santos son tan santos, era la respuesta, los negaban, llegaron a decir que no existían, que no habían nacido nunca o que algunos estaban sumergidos o habían salido del país con otras mujeres.

En junio de 1977, las dos anitas, junto a un grupo de 26 personas, todas familiares de detenidos desaparecidos, participaron en la primera huelga de hambre* que realizaron en la sede de la Cepal. Esta, que fue la primera manifestación pública en plena dictadura militar, les significó ser reconocidas como las madres impulsoras del movimiento por la verdad y la justicia, promoción y defensa de los derechos humanos, la libertad y recuperación de la democracia. “A las mujeres de Junio”,  titulaba su poema, Violeta Zuñiga, esposa de Pedro Silva y Aminta Traverso, poco antes de abandonar la sede internacional, escribía en un pizarrón de una de las salas de reuniones: “El dolor del hambre no se compara con el dolor de no tener al frente al ser amado”; una frase grabada en medallas, pulseras, arpilleras y todo lo que salió de las manos de artesanos solidarios con destino a Europa.

Por participar en esta huelga, Anita perdió su trabajo de profesora en la escuela Parroquial Inmaculada Concepción de Vitacura. A diferencia de la directora de la escuela de la comuna de San Miguel, que le daba permiso y dinero para el taxi, pese a que le solicitaba se mantuviera en segundo plano y tratara de no salir en las fotos durante las protestas, este director, que era un sacerdote holandés, la despidió, acusándola de trabajar para la resistencia. Un par de meses después, el 23 de noviembre de 1977, la señora Ana González,  Gabriela Bravo y Ulda Ortiz, esposa del diputado Carlos Lorca y José Baeza, ambos detenidos desaparecidos, fueron impedidas de ingresar al país. Les dieron el titulo de Terroristas por las denuncias formuladas ante la Comisión de Naciones Unidas y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Fueron estas mismas gestiones las que finalmente lograron revertir dicha prohibición. La señora Ana no quiso asilarse, regresó a Chile y siguió su lucha como si nada. En 1978, prosiguieron nuevas huelgas de hambre, ayunos, encadenamientos a las rejas del Ministerio de Justicia y protestas por las calles. ¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!… gritaban por las calles con las fotografías de sus seres queridos clavadas al pecho como si fueran los clavos de la cruz  al madero. No tenían miedo, aunque muchas veces las declararon públicamente sospechosas de delitos. De hecho, en varias oportunidades, las acusaron de trabajar para el comunismo internacional y los “frailes izquierdizantes”, según les decían.

Por esos años, entre noches en vela, incertidumbres, pesares, angustias, durante las horas de mayor desasosiego cuando participaban en la primera huelga de hambre, las dos anitas, mientras no sabían si al salir las detendrían, las expulsarían del país o las harían igualmente desaparecer, recordaban a los suyos, abarcando, incluso a Ana María, la hija de la señora Ana que fuera compañera de curso de Juan Gianelli.

Más de una vez, tratando de recuperar este pedazo de historia, Anita le ha preguntado a la señora Ana, sí ellos fueron pareja. La duda proviene, a partir de una fotografía de una gira que realizó dicha promoción de profesores y que ella encontró guardada como si fuera un tesoro en un maletín de su marido.  A ello se suma lo que le dijera la dueña de la residencial, donde alojaron durante su luna de miel en Chiloé. Al llegar, ella,  una mujer ciega, al palpar su rostro, exclamó… ¡usted no es la misma Anita que antes acompañaba a este encantador joven profesor!.

Cada vez que Anita hace esta pregunta, la señora Ana, la escucha, enciende un cigarro, lanza el humo, mira hacia el horizonte y responde un No, seguro y firme, aunque en una oportunidad, en uno de los desvelos en la Cepal, respondió que en caso de que a ella le pasara algo, le dejaría a su cuidado a su nieto Rodrigo, el primer hijo de Ana María, que había salido fuera de Chile.

Ana María Recabarren, murió el 16 de marzo de 2007, precisamente, el día de cumpleaños de su hijo Rodrigo y de Anita Altamirano. Desarrolló un cáncer fulminante, se le desató poco tiempo después de escuchar en una reunión, – en el marco de la Mesa de Dialogo (1999-2000),-  que a su hermano, Luis Emilio, lo habían lanzado a las aguas del puerto de San Antonio. En esa oportunidad, un grupo de representantes de las Fuerzas Armadas dieron a conocer una lista de detenidos desaparecidos que fueron arrojados, desde unos helicópteros, al mar abierto dentro de unos sacos y amarrados a un riel. Un estridente y desgarrador grito brotó de lo más profundo de ella, dejándola inconsciente. Parecía su alma, salía de sí. Fue tratada por médicos y psicólogos, pero no logró sobreponerse. Ya no soportaba tanto sufrimiento, tanto dolor crónico, todas sus heridas abiertas. Su partida concretaba un sexto arrebato al interior de la familia Recabarren González.

Por tu vida, mi vida

Las dos Anitas podrían no estar contando esta historia. La señora Ana se salvó ese día que se llevaron a su marido porque se retrasó al vestir a uno de sus nietos y el más pequeño, el hijo del matrimonio secuestrado, seguía llorando de manera desconsolada y Anita, la profesora, una noche en la calle fue acuchillada. No murió desangrada porque una mujer, que después supo había sido alcaldesa, la llevó de inmediato a una Posta de Urgencia.

Viviana, Berta, Tolita, Sola, otras Anitas, entre ellas, Ana Rojas y Anita Molina, madre de Pedrito… creían al comienzo de su lucha los encontrarían vivos, pero al pasar de los años, poco a poco, la verdad empezaba a emerger. Los habían asesinado y ocultado. Varias no han podido llorar, otras lo han hecho a mares, algunas ya no tienen más lagrimas, se les secaron, tuvieron que aprender a volver a sonreír por sus hijos y nietos. A muchas se les detuvo el tiempo o quedaron fuera de este; siguen esperándolos con un plato puesto a la mesa, les planchan las camisas y preparan la cama por si regresan a altas horas de la noche. También se cuentan varios suicidios de madres, hijos o bien enfrentan profundos traumas y conflictos. En 2008, la señora Otilia Vargas,  dijo en su agonía  que su marido la venía a buscar y que estaba a la espera de sus cinco hijos; dos de ellos desaparecidos y tres ejecutados.

La señora Ana dice que el amor a los suyos y al pueblo es lo que la ha mantenido en pie, levantarse cada día, seguir entera, salir a la calle y continuar su lucha año tras año. “Todo mi amor está aquí y se ha quedado pegado a las rocas, al mar, a las montañas”, se lee en el Memorial del Detenido Desaparecido y Ejecutado Político, que fue construido dentro del Cementerio General de Santiago; el primero que en el Chile de la transición se inaugura en 1994, representando a 3.079 víctimas de la tiranía sanguinaria.

La señora Ana fue  detenida nueve veces, estuvo en calabozos y la Cárcel de Mujeres. Estando en la prisión, en vez de quejarse, se dedicaba a limpiar los baños y a compartir con sus compañeras pensamientos positivos. Por su coraje, fuerza, bondad y actitud de vida ha sido reconocida como un baluarte emblemático, un monumento viviente a la dignidad humana y a todas las memorias de lucha. Así y todo, la han tratado de mentirosa. En 2009, la diputada Karla Rubilar, aseguró que Luis Emilio Recabarren, estaba vivo y que residía en Buenos Aires. Al enterarse de esta noticia, Luis Emilio, llamó desde Suecia, anunciando que su padre estaba vivo. Al otro lado de la línea, su tía Patricia, respondía que esa no era la realidad. “Yo quiero decirle al país que afortunadamente en el mundo existe vivo un Luis Emilio Recabarren, pero este Luis Emilio Recabarren no es mi hijo, es mi nieto, el nieto de dos años y medio que dejaron abandonado y que sobrevivió a todos los dolores, a todas las torturas, a todo lo que se sufrió en este país y está vivo en Suecia, al lado de su abuela materna“, declaraba públicamente la señora Ana, desmintiendo a la parlamentaria y a sus sombrías fuentes de información.

Frente a frente al fantasma de la impunidad que recorre el país, recuperada la democracia, “Mi Juanito”, sigue presente en protestas y mítines, ahora, rechazando las rebajas de condenas de autores de brutales asesinatos o cuando se persigue aplicar la Ley de Amnistía. ¡Ni perdón, ni olvido, es la consigna. “Mi Juanito”, “Mi Negro”, escuchan sus oídos, quizás  sea un intento de traerlos a la vida, un lenguaje de resistencia, una suerte de sustitución viviente… algo así como si los llevaran vivos adentro de ellas o como si ellas fueran sus criptas. Son sus muertos vivos, aquellos que nunca vieron apagarse, que nunca enterraron, que no tienen donde ir a poner flores; solo saben, los mataron, los enterraron y después los desenterraron para ocultarlos para siempre, que los lanzaron al mar, desapareciendo así  por segunda y hasta por tercera vez.

A 40 años, Anita Altamirano, sueña con un pasaje de avión que la lleve a un lugar que le permita liberarse de vivir atrapada de un puñal que lleva metido en sus huesos y venas vacías. Ricardo, su hermano poeta, escribió “Las Buenas Costumbres”, que le enseñaron “la pe con la a”, “el Mío Cid en castellano antiguo” y “la libertad de decir cualquier cosa”… mientras piensa en su hermana profesora, bailando solitaria su eterna cueca sola. Es la cueca que interpreta el conjunto folklórico de la agrupación que relata lo dichosas que eran cuando sus días eran apacibles antes de que les llegara la desventura.

La señora Ana, en su casa que parece un museo lleno de fotografías, obras de arte y recuerdos, ya no fuma, quiere seguir luchando, quiere que la visiten, que le vayan a cantar. Es pueblo y necesita a su pueblo. El barrio donde vive está lleno de murales a todo color que ella misma ha pintado con tarros, brochas, pinceles y su camisa amaranto de la Brigada Ramona Parra. Pareciera que estas murallas verde esperanza guían a todos quienes la visitan. Al cumplir 91 años, en una silla de ruedas, a la mesa de la cocina, escucha a Manuel, contándole su día, tal como era antes por las tardes. Un llamado telefónico interrumpe este lapso. Antes de responder, se vuelve a él, cierra los ojos y dice: Manuel, he envejecido, en cambio tú, estas igual… (este el fin de su libro autobiográfico que escribe desde hace un par de años).

Myriam Carmen Pinto. Zurdos no Diestros. Historias humanas de humanos demasiados humanos. Julio 2016.

Fotografías: Fernando La Voz. Reportaje fotográfico La señora Ana; Pedro Martínez Rodríguez, (fotografía muestra “Chile, memorial del silencio”, España);  arpilleras exposición Memorarte (web Prodemu); albúm familiar Anita Altamirano.

*La primera huelga de hambre fue realizada por los prisioneros del campamento de Puchuncaví, luego de tomar conocimiento del operativo publicitario destinado a encubrir la desaparición de 119 personas en 1975.

Cuando te vayan a agarrar súbete a los techos

Relato Anita Altamirano

A Juan lo toman detenido en la Escuela 24 de Independencia. Ahora recién he podido reconstruir qué pasó con Juan después de su desaparición. Juan estaba trabajando en la escuela cuando lo toman detenido, era el primer día de clases después de las vacaciones de invierno, todos los niños formados. Lo fueron a buscar a la otra escuela porque él trabajaba en la Gran Avenida, en la Escuela 24, pero lo habían mandado castigado de medio horario a la Escuela 24 de Santiago. A él lo menoscababan porque lo iban rebajando de grado, y ahí lo pusieron a repartir las galletas del desayuno.

Esa tarde yo había quedado en esperarlo en la Alameda porque era el cumple de mi mamá el 26 de julio y la íbamos a ir a ver. Yo había estado en la mañana en el centro de perfeccionamiento porque me estaba titulando de educadora diferencial. Quedamos con Juan a las 5 en Teatinos con la Alameda para tomar una micro donde mi mamá, y no llegó. Yo me fui a mi casa, y pensé que a lo mejor se había ido donde mi mamá, porque no había teléfono ni nada.

En la mañana yo me levanté y lo primero que hice fue ir a la escuela, y esta mujer con la que habíamos sido compañeras en el curso de directores, cuando entro a la escuela, me dice: “Señora, ¿se le ofrece algo? ¿Qué necesita?”. “Quiero que me muestre el libro, si Juan vino ayer”, le pedí. “No, no vino, pero espérese que voy a llamar a la subdirectora”. Y la subdirectora me dice: “Juan no vino ayer, pero parece que firmó”, y me mostró el libro donde habían borrado aquí unas líneas y aquí abajo con lápiz rojo había un asterisco que decía: “El profesor Juan Gianelli no se ha presentado ni ayer ni hoy”. La directora no testificó, pero la subdirectora sí. Entonces al tercer o cuarto día que yo fui a catetear a la escuela, yo no pude quedarme, pero la hermana de Juan se quedó, y le dijo a la subdirectora: “Mire, mi cuñada tiene que trabajar y lo que necesito es que usted nos diga por qué los niños dicen que Juan vino el lunes”, y la señora fue a los tribunales y señaló a los tipos, los rasgos, todo, y cómo se lo habían llevado, lo que coincidió con las declaraciones que dieron algunos niños. Entonces por lo menos se supo que ahí lo habían tomado porque me dice que cuando lo iban a echar a la camioneta los niños salieron todos corriendo a ver, y él les había dicho: “Si son unos amigos del Sur que me están esperando”.

Yo le había dicho a Juan como dos días antes: “A ti te van a agarrar en la escuela, y cuando te vayan a agarrar súbete a los techos, haz un escándalo, me dan lo mismo los niños pero que quede una evidencia de que te mataron”. Y me dijo “Pero cómo me dices eso”. “Si así es esta cuestión”, le dije yo, “te van a matar a ti o van a matar a los niños”. Hasta que llegaron estos tipos diciendo que lo buscaban porque eran unos amigos del Sur que le traían una encomienda. Entonces se lo llevaron en una camioneta y de ahí supuestamente quedaron frente al Teatro Municipal, eso es extraoficial pero fue lo que dijo el desertor del comando conjunto de la FACH, 30 años después cuando lo tomaron.

Relatado por Anita Altamirano, esposa de Juan Gianelli Company.

 

Trazos familiares: tres familias, tres generaciones, una dictadura

Trazos familiares: tres familias, tres generaciones, una dictadura

Por Gastón González Napoli

Vivimos en un tiempo raro. Los nazis vuelven a andar en público con orgullo. No solo en Estados Unidos, con la marcha espeluznante en Charlottesville del año pasado; también acá, a la vuelta, en la charla que dieron Agustín Laje y otro asustaviejas en el Palacio Legislativo hubo alguna esvástica. Hace ver que todavía son necesarias las obras de arte de denuncia contra el nazismo. Pero alejémonos de la historia negra europea del siglo XX y vayamos a la nuestra: tampoco hay, y es una vergüenza, mucha diferencia. Que sigan viniendo entonces las películas como Trazos familiares, aunque sean imperfectas. Aunque vuelvan a transitar caminos ya andados.

Sí, Trazos familiares es un documental sobre la dictadura. La protagonizan tres familias que la sufrieron de maneras distintas. La más conocida es la historia de Mariana Zaffaroni Islas, que descubrió con 16 años que los padres que la criaron no eran los biológicos, y que su nombre original no era Daniela, y que su cumpleaños posta no era en setiembre. Descubrió, es decir, que era hija de desaparecidos. Los otros dos casos de Trazos familiares exploran uno el exilio con Ernesto Salvo, que vive en Cataluña, su ex esposa Marta Barreto, que vive en Viena, y el hijo de ambos, Federico, que también vive en Austria. El otro se centra en la familia Casariego Celiberti, y con ella se ven otros dos aspectos lúgubres: el secuestro, que Lilián Celiberti y sus hijos sufrieron en Brasil, abortado a tiempo por una denuncia masiva de la prensa local; y la prisión por causas políticas, tanto a través de Lilián como de los ojos de su hijo Camilo, que la visitaba.

La dirige José Pedro Charlo, cuya filmografía documental incluye El almanaque, sobre la vida en el Penal de Libertad del preso político Jorge Tiscornia; El círculo, sobre el guerrillero tupamaro Henry Engler, co-dirigida por Aldo Garay; y A las cinco en punto, sobre la huelga general inmediatamente posterior al golpe de Estado de 1973. Charlo no tiene el foco puesto en el proceso cívico-militar porque sí: estuvo preso entre el ’76 y el ’84. Un dato que tiene mucho que ver con el trasfondo de su última obra.

La conexión entre las tres familias es la razón de existir de la película, y es un problema. Es que resulta confusa. No hay un esfuerzo cierto por aclararlo para los no-iniciados. Le faltaría una suerte de árbol genealógico que mostrara los vínculos, quizá un repaso apenas más pormenorizado de eventos como el vuelo de los niños exiliados de 1983. Trazos familiares da por descontado que se sabe de qué se está hablando, no se para a pensar en que los más jóvenes pueden no tenerlo tan presente (aunque el vuelo fue el foco de otra película reciente, Tus padres volverán). Error en el que cae mucha de la discusión en torno a la historia reciente, literaria, noticiosa y hasta televisiva, como en el debate incomprensible entre Héctor Amodio Pérez y Federico Fasano. Pero lo peor en este caso es la mezcla de nombres en danza. En el párrafo siguiente, un intento por bajarlos a tierra.

Estando preso, el director Charlo se perdió el dichoso vuelo, que solo conoce por medio de filmaciones de la época. Viendo esas imágenes le llamó la atención una bandera que daba la bienvenida a Camilo y Federico: reconoció enseguida de quiénes eran hijos, viejos compañeros de militancia suyos. Los Salvo, padres de Ernesto, abuelos de Federico, y los Celiberti, padres de Lilián, abuelos de Camilo, eran vecinos; Charlo había visitado esos apartamentos de joven y conocido a Federico y Camilo de pequeños. Ver esa bandera fue la chispa que encendió el documental. Mariana Zaffaroni entra de costado a Trazos familiares, tanto que su presencia casi resquebraja ese concepto inicial. En la despedida de Ernesto Salvo y Marta Barreto con Jorge Zaffaroni y María Emilia Islas, la muy niña Mariana le regaló un oso de peluche al muy niño Federico. Años más tarde, en el vuelo de 1983, Federico, rubio y pelilargo, se ve filmado con el osito que todavía conservaba. Suficiente vínculo para que Charlo incluya la historia de Mariana en la película.

Por suerte lo hace: es el mayor gancho que tiene, con diferencia. Mariana comunica bárbaro y su historia es surrealista, por los hechos que le tocaron y por cómo los vivió. Si esto fuera Hollywood ya tendría su película y su remake. Pero no deja de ser un estiramiento de sus propias reglas internas.

Si se aceptan esas imperfecciones, Trazos familiares guarda un guantazo entre tanta entrevista tomando mate. Las cosas que narra no son nuevas, cualquiera que haya leído un poco o prestado algo de atención en las clases de Historia del liceo maneja los datos macro. Acá el dolor está en lo micro. En lo humano. No en un villano de botas y uniforme sino en un hijo chico furioso con su madre presa. En una madre, otra, que debe ir a reconocer cuerpos temiendo encontrar el de su hija. O quizá deseando hallarla, para al menos poner un punto final. Y en una mujer que empieza a usar un sobrenombre para evitar incomodidades ajenas cuando alguien le dice por su otro nombre, el que tenía antes de saber la verdad.

¿Por qué es necesario patear de nuevo la pelota a la casa de don Plan Cóndor? La respuesta está en Twitter. Las redes sociales, y los comentarios en las noticias, son termómetros bastante certeros y terroríficos para comprobar hasta qué punto no se puede hablar de la dictadura sin dividir las aguas. No se puede criticar a los tupamaros por alzarse contra una democracia sin que vuelen acusaciones de fascismo; no se puede hablar de desaparecidos o de nunca más, ni condenar el pacto de silencio militar, sin que asome su fea cara la teoría de los dos demonios. Uno de los males más atroces, el de un Estado contra sus ciudadanos, se relativiza y, lo que es hasta peor, se partidiza. Se convierte en eslogan de unos mientras otros callan. Terreno fértil para el desastre.

Estudiar historia y ver sus ciclos provoca que uno vaya de ojos abiertos y note los patrones preocupantes. Por eso, que sigan viniendo las películas como Trazos familiares. Se precisan hoy tanto como ayer.

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