¡La revolución ya viene! El MIR chileno en los años sesenta. Eugenia Palieraki

189
RESEÑAS
Eugenia Palieraki
¡La revolución ya viene! El MIR chileno en los años sesenta
LOM Ediciones, Santiago, 2014, 484 páginas. ISBN 978-956-00-0542-7

El libro de la historiadora griega Eugenia Palieraki es el resultado de la traducción al
español de su tesis doctoral titulada Histoire critique de la “nouvellegauche” latinoaméricaine:
Le Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) dans le Chili des années
1960, presentada en la Université Paris 1, Panthéon-Sorbonne en cotutela con la Pontificia
Universidad Católica de Chile en el año 2009 y nos introduce a una historia crítica y reflexiva
del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) desde su periodo fundacional en 1965
hasta la llegada al gobierno de Salvador Allende y la Unidad Popular en 1970.

La autora, enmarcándose en la renovación historiográfica actual –y desde la óptica de
la historia política–, revisa los diferentes mitos e interpretaciones que han caracterizado los estudios y debates historiográficos sobre el MIR y lo sitúa bajo el contexto de la nueva izquierda latinoamericana, dando cuenta de la realidad nacional, continental y global que caracterizó su periodo fundacional. En este sentido, el libro de Palieraki no es –ni pretende ser– una reconstrucción exacta de los orígenes del MIR que dé cuenta de su discurso radical y de la ruptura con las tradiciones políticas nacionales; más bien se presenta como un estudio innovador que sitúa a este movimiento en la tradición política de la izquierda, su interrelacióncon otros sectores políticos y sociales y su temprano rechazo por la vía electoral.
Para esto, la autora responde diversas interrogantes, como

¿De qué manera se explica la fundación del Movimiento de Izquierda Revolucionaria? ¿Acaso la crisis económica,política y social de los años sesenta dio origen a un núcleo revolucionario radicalmente al resto de la izquierda? ¿O fue más bien el resultado de un proceso de maduración de la izquierda chilena hasta entonces dominada por el reformismo? ¿De qué manera los viejos militantes de la izquierda chilena influyeron en la fundación del MIR? ¿O tal vez fue producto de la Revolución cubana? ¿Cuáles fueron las principales rupturas y continuidades entre la tradición política de la izquierda y el MIR?

El libro de Eugenia Palieraki plantea que el origen más profundo del MIR se sumerge en
determinadas tradiciones rebeldes y revolucionarias, propias de la izquierda chilena, desde la década de 1920 y 1930 en adelante, asociadas principalmente al comunismo, anarquismo,trotskismo, sindicalismo y socialismo. Desde esta perspectiva, la clásica identificación del MIR con un grupo de estudiantes de clase media de la ciudad de Concepción es matizada,y a la vez enriquecida, en el contexto de las continuidades políticas, ideológicas y culturales entre las diferentes generaciones de militantes miristas, que la autora reconstruye y entrelaza.
De igual manera, el libro demuestra que el MIR no fue un movimiento disociado de la
cultura política chilena ni tampoco aislado del contexto en el que surgió y se consolidó, ya que según sus planteamientos, la fundación del MIR se explica más que por el calor de la victoria de las filas guerrilleras revolucionarias en Cuba, por las largas trayectorias de sus fundadores y la derrota de Salvador Allende en las elecciones de 1964.
A lo largo de 484 páginas se encuentran tres extensas partes subdivididas en seis
capítulos. La primera de estas se titula Genealogía política de la nueva izquierda
revolucionaria chilena: herencia y ruptura (1924-1967) y en ella se sitúa al MIR dentro de la tradición política de la izquierda chilena desde la década de 1920 en adelante. En elprimer capítulo, esta cuestión es analizada a través del estudio de las trayectorias de los militantes fundadores, lo que permite a la autora sumergirse en las rupturas y continuidades de la historia del MIR, al igual que en la herencia de la vieja generación de dirigentes políticos de izquierda –ligados al comunismo, anarquismo, trotskismo, socialismo y sindicalismo– sobre los más jóvenes de la década de 1960.

El segundo capítulo profundiza en la misma temática pero centrándose en el contexto local, nacional, continental y global de la fundación del MIR, marcado por la Guerra Fría, el impacto de la Revolución cubana,el conflicto chino-soviético, los procesos de descolonialización en África y la emergencia de los movimientos guerrilleros latinoamericanos.
La segunda parte del libro se titula La revolución: ¿un fenómeno generacional? y en
ella la autora nos introduce a la década de 1960 marcada por la emergencia del Gobierno
democratacristiano de Eduardo Frei Ruiz Tagle, la reforma universitaria y el lugar que el MIR ocupó en este contexto. Lo anterior permite a Palieraki asociar al MIR con la generación del 68 y el porqué de la universidad como espacio principal de organización y acción.
De igual manera, la autora –en el capítulo 4– da cuenta de la salida de los dirigentes del
MIR de la universidad y los comienzos de su arraigo en grupos sociales extrauniversitarios como pobladores y campesinos.
En la tercera parte, titulada Entre el fusil y las urnas, nuevamente se trata el alejamiento de la joven generación de miristas del espacio universitario, pero esta vez para analizarlo desde otro de sus aspectos centrales, su compromiso activo con la vía armada para la construcción del socialismo. En esta última parte, la autora cuestiona las hipótesis existentes referentes a que la adhesión del MIR a la vía armada fue una consecuencia directa de la influencia castrista y guevarista en el movimiento, ya que, como bien lo demuestra el estudio, la condena la vía electoral tiene profundas raíces en la tradición política de la izquierda chilena.
De igual manera la autora nos introduce en un análisis de los diferentes usos funcionales de la violencia política, ya sean internas o en relación con la izquierda en general y con el proceso cubano. Por su parte el capítulo seis es una continuación del anterior, donde se insiste en la relación ruptura/continuidad en torno a la concepción del MIR de la utilización de la violencia política como medio de lucha, ya que, paradójicamente, se dispuso a colaborar–de forma crítica– con el gobierno marxista de Salvador Allende y la Unidad Popular, que llegó al poder a través de la vía democrática electoral.
Sin embargo, el libro no solo destaca por la solidez de su argumentación y sus propuestas sino que también por la metodología utilizada, debido a que la investigación cuenta con un significativo trabajo de relevantamiento y análisis de fuentes de distinto tipo que van desde los documentos de archivos –judiciales y de la Universidad de Concepción–, partidarios y publicaciones periódicas, los que son complementados con testimonios orales, lo que permite a la autora acercarse a las subjetividades de quienes participaron en los inicios del MIR.
Todo lo anterior permite que el libro de Eugenia Palieraki escape de las dos
interpretaciones que han caracterizado los estudios sobre esta temática y que presentan al MIR como una organización política radicalmente nueva, auténticamente revolucionaria,fundada por la juventud estudiantil y que arrastró a pobres y marginales en su utopía; y como un títere maniobrado desde La Habana que al tomar las armas y reivindicar la violencia como herramienta de lucha rompió con la tradición nacional, democrática y pacífica, hasta entonces respetada por el conjunto del espectro político, incluidos los partidos de izquierda (p. 437). Estas interpretaciones independientemente que idealicen al MIR o lo demonicen tienen una característica común, ya que presentan la fundación y la historia del movimiento como una ruptura radical, de modo que el MIR queda desprendido del contexto histórico en el que fue creado y en el que actuó.
De ahí la importancia de la investigación de Eugenia Palieraki, quien analiza la
trayectoria del MIR situándolo en su contexto nacional, continental y global haciendo
hincapié en su interacción con los demás actores políticos y sociales –ya sean individuales y colectivos–, en el vasto espectro de ideas, representaciones e ideologías del periodo.

De este modo se ponen en relieve las importantes continuidades que existieron en la historia del MIR con la tradición política de la izquierda chilena desde la década de 1920 en adelante,ya que, como bien queda demostrado, los fundadores del MIR fueron militantes que en su mayoría habían tenido una larga trayectoria de compromiso político antes de emprender la formación del movimiento.
De igual manera, la historia del MIR en este periodo es también la historia de las
teorizaciones políticas sobre la vía armada –desatadas al calor revolucionario y las luchas de liberación nacional– y su aplicación y recepción en Chile; es acá donde, según Palieraki,la historia del MIR chileno se conecta con la historia de la izquierda revolucionaria a nivel global, ya que los movimientos de protesta y estudiantiles, las reformas universitaria, los procesos de radicalización de la juventud –que los llevaron a distanciarse de los partidos institucionales y mirar hacia la vía armada–, la salida de los grupos universitarios al espaciopúblico, la imbricación de lo político y lo militar fueron similares en todo el planeta durante la década de 1960.
Por todo lo antes expuesto es que el libro de Eugenia Palieraki represente una
contribución historiográfica significativa e importante y una invitación a renovar la historia del Movimiento de Izquierda Revolucionaria desde una perspectiva crítica, la que permita acabar con la demonización de la que ha sido objeto la nueva izquierda revolucionaria y abrir nuevos debates, enfoques y propuestas que contribuyen al enriquecimiento y renovación de la historia política, además de posibilitar nuevas temáticas de investigaciones y ópticas de interpretación del pasado.
Marcelo Bonnassiolle Cortés
Programa de Magíster en Historia
Universidad de Santiago de Chile

TESIS SOBRE EL MIR EN U. DE CHILE

TESIS SOBRE EL MIR EN U. DE CHILE

En los 40 años de la muerte de Miguel,estas son algunas de las ultimas tesis sobre el Movimiento de Izquierda Revolucionaria realizadas en la Universidad de Chile en los últimos años.

Quienes tengan interés en leerlas, imprimirlas y/o profundizar sobre los temas, pueden acceder a través de

http://www.tesis.uchile.cl/discover?rpp=10&page=3&query=Movimiento+de+Izquierda+Revolucionaria

Estxs son estudiantxs jóvenes que se interesaron por estudiar al MIR

mikelito74

miércoles 9 julio 2014

TESIS SOBRE EL MIR EN U. DE CHILE

En los 40 años de la muerte de Miguel,estas son algunas de las ultimas tesis sobre el Movimiento de Izquierda Revolucionaria realizadas en la Universidad de Chile en los últimos años.

Quienes tengan interés en leerlas, imprimirlas y/o profundizar sobre los temas, pueden acceder a través de

http://www.tesis.uchile.cl/discover?rpp=10&page=3&query=Movimiento+de+Izquierda+Revolucionaria

Estxs son estudiantxs jóvenes que se interesaron por estudiar al MIR

+++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++

La experiencia política de los militantes del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR): motivaciones, práctica partidaria y división de la militancia. Chile (1973-1988)

http://www.tesis.uchile.cl/handle/2250/110398

╚ Martínez Angel, Marlene (Universidad de ChilePrograma Cybertesis, 2006)

╚ desarticulación de las organizaciones revolucionarias desde el punto de vista de su dinámica interna. En realidad, quería investigar las causas de dispersión de estos grupos, considerando por ejemplo, sus modos de organización interna y las relaciones entre los …

+++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++

¿Guerrillas?: análisis de la estrategia…

Ver la entrada original 1.035 palabras más

Fernando Velo desenterrado. El Chile de Allende

Desentierran las fotografías escondidas del Chile de Allende

Para no exponer a la cárcel, torturas y muerte a quienes aparecían en sus fotos y salvaguardarlas de la sangrienta represión, el periodista Fernando Velo, tras cubrir las primeras horas del golpe militar en las afueras del palacio presidencial,por la noche, el 11 de septiembre de 1973, sin decir nada a nadie, ni siquiera a su familia, escondió todos sus archivos fotográficos dentro de unos tambores de aceite, enterrándolos en unos hoyos que cavó con sus propias manos en el patio de su casa. Después de varios años, a punta de sudor y lágrimas, las rescata y las hace viajar a Estados Unidos, donde reside desde 1976.

Era una colección de alrededor de 23 mil negativos,mayoritariamente inéditos, que empieza a recuperar poco a poco, tras revelar el secreto de los tambores clandestinos a su hermano menor, pero desafortunadamente sus esfuerzos no prosperan según lo planificado. Los archivos que habían logrado sobrevivir, venciendo al paso de los años, la humedad y las lluvias no superan las barreras policiales que se suceden en los aeropuertos. En México, le requisan cerca de 20 mil negativos a una persona de su máxima confianza que se los llevaba a Los Angeles, Estados Unidos, donde llega en 1976 como  refugiado político, después de permanecer un año y medio exiliado en Perú. En vano hizo lo posible e imposible para encontrarlos. Nunca supo dónde fueron a parar.

Las fotos registraban los mil días del gobierno de la Unidad Popular, lo que sucedió en Chile entre 1970 y 1973, el pueblo movilizado a su sueño por un país sin explotadores, ni explotados; la temperatura psicológica de una utopía; un registro logradadesde el corazón mismo de la revolución puesta en marcha fruto de su trabajo como integrante del pool del equipo gráfico de la editorial Quimantú,  fotógrafo oficial de las brigadas muralistas, Ramona Parra, de la Organización Nacional del Servicio Voluntario (ONSEV) de la Secretaría Nacional de la Juventud y colaborador de la revista, “Claridad” de la Federación de Estudiantesde Chile, FECH.

Recuperando una decima parte, algunas universidades norteamericanas le han ofrecido comprar este valioso material. No obstante, él no ha querido embarcarse en ninguna propuesta porque considera que sus fotos constituyen un patrimonio que pertenece al pueblo chileno y a las nuevas generaciones para que puedan conocer la obra y vigencia del compañero presidente Salvador Allende, y  no se dejen llevar  por los discursos de los gestores e ideólogos del golpe militar, y sus propósitos de silenciar la verdad.

En la primera fila de la noticia

La mañana del 11 de septiembre de 1973, Fernando Velo, se levantó temprano, pero no fue como lo hacía de costumbre a la universidad, donde estudiaba Historia y Geografía y realizaba su tesis de grado en Periodismo, dos carrerassimultáneas ya que un año antes había dejado de cursar Derecho por falta de tiempo. Por entonces la educación era pública y gratuita.

A primera hora, escuchando la radioemisora Corporación en un equipo portátil que tenía bajo su almohada,  oyó decir que algo sucedía en La Moneda, y que Carabineros había establecido un cerco en torno a ella. Presintiendo, pues recuerda había una cierta clave que sería propalada al aire en caso de un levantamiento militar, se puso su terno y camisa blanca, que por lo general no solía vestir, prepara su credencial de periodista, sus dos cámaras; una vieja Nikon de visión directa y una Zenith rusa réflex, y se dirige al palacio presidencial.

Ese día, el tránsito estaba disminuido, pero logra subirse a una liebre,  encontrándose allí con un amigo, quién le informa el alzamiento de la Armada, la sublevación de un sector de la marinería, y que algunos barcos de la Operación Unitas, habían regresado a Valparaíso. Esta alerta no fueimpedimento para que siguiera hacia donde pensaba y creía tenía que estar.

Bajándose del vehículo, una cuadra antes de llegar, caminando, desde el paradero más cercano,Carabineros impedía el paso de los transeúntes hacia las calles aledañas al barrio cívico. A él lo dejan pasar, luego que constatan su maletín lleno de rollos fotográficos y sus dos cámaras de fotos. Eran las ocho de la mañana con apenas un par de minutos.

Al llegar a la Plaza de la Constitución, se suma de inmediato a los casi 20 periodistas, reporteros gráficos, entre ellos camarógrafos de canal 13,  Televisión Nacional, y un grupo de corresponsales extranjeros. Poco antes, el Presidente Allende, había salido a uno de los balcones a ver el ambiente exterior.Cerca de las nueve de la mañana,  fotografía la llegada de un microbús de Carabineros que se estaciona frente a la puerta del edificio de la Intendencia mientras sacan con las manos en alto a unas quince personas. A lo lejos, reconoce que era un equipo del GAP (Grupo de Amigos Personales) que había intentado llegar a La Moneda para reforzar a la guardia personal del presidente. A todos, los llevan presos.

La confusión de lo que acontecía era tan grandeque algunos periodistas decían maliciosamente que los detenían por intentar robar en las tiendas del comercio. Hasta este momento nadie dimensionaba la tragedia.

A continuación se produce una balacera, cuyos primeros disparos procedían de una ametralladora de uno de los tanques militares que abría fuego situado en la calle Morandé. Entonces, en medio del fuego cruzado, los equipos de prensa buscan resguardo, parapetándose entre los árboles y arbustos, donde permanecen hasta cerca de las diez de la mañana cuando carabineros en un intento de resguardarles su seguridad física los invita a guarecerse en el sótano de la plaza, donde funcionaba el Servicio de Investigaciones de Accidentes de Tránsito (SIAT).

Estando allí, uno de los camarógrafos filma a un tanque  que se detuvo frente a la entrada del SIAT para informar un incendio en uno de los pisos superiores del Hotel Carrera. Fue el detonante para que el oficial les impidiera seguir laborando, decomisándoles sus cámaras, grabadoras y filmadoras. Fernando dice, que a raíz de esto, le aconsejó no destruir el material gráfico porque “pasara lo que pasara, todo eso era parte de la historiade Chile”.

 También recuerda que antes de entrar a los sótanos de la plaza divisa en el perímetro a los tres tanques Sherman quedisparaban sus ametralladoras contra el palacio de Gobierno. Dice que eran unos armatostes de la Segunda Guerra Mundial que Estados Unidos había donado al ejército chileno como parte de la renovación de material bélico, y a los aviones Hawker Hunter, sobrevolando.

Más o menos, a las 10:45 horas, alrededor de cuarenta carabineros ingresan al subterráneo. Era el contingente de la guardia presidencial a cargo de la seguridad y defensa del palacio. Medía hora después, como a las 11:15, una vez que se sabía con certeza que el bombardeo aéreo se iniciaría al mediodía, un oficial les comunica a viva voz a los periodistas que pueden irse, aprovechando una tregua previa a los ataques por aire y tierra.

Al salir les devuelven los equipos, y escoltados por los uniformados armados con fusiles, SIC, los llevan  a las puertas del edificio delCongreso, donde los dejan libres, y a su propia suerte.

Ahora convencido de que había que marcharse porque ya nada más podía hacer, Fernando Velo, poco antes de despedirse de los corresponsales extranjeros, con quienes reporteó las primeras horas del golpe militar, entrega sus rollos fotográficos a un periodista de la revista mexicana “Siempre”, y a unos argentinos que trabajaban para la televisión sueca. Nunca conoció el destino de aquellas gráficas.

Pasado el mediodía, el palacio de La Moneda en llamas, con un sentimiento de total frustración por el desigual combate que tenía lugar, con su cámara en mano, camina solo, bordeando el Mapocho. Fotografía los murales que habían pintado las Brigadas Ramona Parra en los murallones del río, las paredes con rayados de la Unidad Popular; el arte gráfico que encontró al costado del lecho, y en las cercanías del Parque Forestal.

Este último registro se lo requisa un capitán delbatallón que había cercado la Plaza Italia. Indagando su bolso fotográfico encuentra que había guardado  varios cartuchos vacíos puntocincuenta que recogió como recuerdo en la calle Agustinas y Morandé, tras los disparos de los tanques militares. Tenía 24 años.

Cada momento, una historia

Fernando Velo llega al periodismo atraído por el mundo de las fotografías y las circunstancias fortuitas que le permitieron situarse propiamente en la primera fila de la noticia. En 1971, en la universidad, su profesor de fotografía, Domingo Ulloa, fotógrafo y docente que había sido asistente de Antonio Quintana, y en más de una ocasión trabajó junto a Sergio Larraín, lo expulsó de la sala de clases, argumentando que “un profesor no podía enseñar a otro profesor”. “O se va usted o me voy yo”, le dijo.

Puestas así las cosas, sin nada más que hacer, abandonó la sala  con sus ojos llenos de lágrimas, sellando la promesa de meterse de lleno al arte de la fotografía, sus técnicas de iluminación, encuadres, y procesos de revelados.

Había finalizado el primer curso con muy buenas notas y a modo de premio,  un profesor de ingles, que recuerda como el famoso “Pito” y otro de Historia, lo contactaron para que dictara clases gratuitas de fotografía en el Instituto Chileno Checoslovaco de Cultura. Pese a que sentía que aún  no contaba con las “credenciales propias” acepta el desafío porque le explicaron era un trabajo de índole político.

Constatando su tesón, Mario Planet, decano de la Facultad de Comunicación y Periodismo de la Universidad de Chile, lo envía a realizar su práctica profesional en la Editorial Quimantú,  (Sol de sabiduría, en lengua mapuche), recién nacionalizada por el presidente Allende, en el marco de sus lineamientos programáticos que consideraban a la cultura y la información como una herramienta de cambio social y concientización de sujetos sociales libres, críticos y autónomos.

Integrándose al equipo de doce reporteros gráficos que trabaja en Quimantú bajo la dirección del fotógrafo argentino, Juan Domingo Politi, Fernando  parte cubriendo noticias del quehacer deportivo y en el curso de pocas semanas lo integran a trabajar codo a codo en tareas informativas de índole política, cultural y de carácter comunitario. Al finalizar 1971, el profesor Ulloa le otorgó una nota cinco sin que él hubiese terminado el curso que  impartía.

Quimantú fue una editorial que edita en menos de dos años cerca de quince millones de libros y publicaciones especiales que vendían a muy bajo precio. Fernando conserva como tesoro su colección. Forman parte de su preciada biblioteca que sigue viva e intacta en Estados Unidos. Y es que también los escondió dentro de los tambores bajo tierra, salvándolos de la hoguera y la editorial clausurada.

Tras el golpe militar, se quedó en Chile.  Trabajaba como profesor de Historia y Geografía en el Liceo 18 de Niñas, en el Liceo Nocturno “Federico Hansen”, y en el Colegio Compañía de María. Entre octubre de 1973 y mediados de 1974, los militares lo apresaron en tres oportunidades. La primera vez fue delatado por una alumna y  después por un grupo de padres y apoderados que anónimamente lo acusaron de hacer proselitismo político y pronunciarse públicamente en contra de la Junta Militar.

Emprendiendo por la memoria histórica

Desde 1980 trabaja como editor en el diario Azteca News”, que se publica en California dirigido a la comunidad latinoamericana. Su gran sueño y proyecto personal es montar una muestra fotográfica a nivel masivo a lo largo de Chile. Mientras tanto, digitaliza sus archivos, y sumándose a los innumerables esfuerzos por recuperar la memoria colectiva, ha decidido sacarlas a la luz, y ponerlas paulatinamente a disposición de quienes quieran verlas en Youtube, en las redes sociales, e invitaciones que realiza de manera más selectiva.

Las fotografías de la Unidad Popular no mueren ni moriran. El escrutinio ya es público. Las fotografías que la noche del 11 de septiembre de 1973 fueron ocultas bajo tierra, a 40 años de la tragedia resignifican un testimonio viviente de una hazaña revolucionaria reconocida internacionalmente. En Chile, esperan con los brazos abiertos el arribo de esta colección, y con ella dos nuevos ojos observadores.

 Fotografías Fernando Velo en Los Angeles, Estados Unidos.

_____________________________________________________

 

Más información 11 Sept.1973

El otro 11 de Septiembre: Chile 1973

11.09.2011 · 

El 11 de septiembre de 1973 el general Pinochet y otros militares dieron un golpe de Estado contra el presidente Salvador Allende, quien pronunció su último discurso desde el palacio presidencial bombardeado por la fuerza aérea chilena.

Leer más

Más info sobre

, , ,

Si no lo mueves, no lo sabrá nadie

70 comentarios, de los cuales reproduzco aquellos donde se relatan experiencias personales durante el tiempo que muestra las fotografías.

  1. Alexander Sandoval

    Soy de Guatemala y por cuestiones del destino me acabo de encontrar con esta publicación. Me ha dejado un poco extraño, pues al ir leyendo y ver las fotos sentí que era chileno, que estaba viviendo el momento de represión…al ver las dos fotos, el antes y después de Fernando Velo, me dio tristeza, pero a la vez medio satisfacción que 40 años después pudo revelar parte de aquel material que rescata la memoria histórica en la que Chile ya no puede permitir un momento fascista (si se le podría llamar así a ese momento de represión) el que vivió….estoy seguro que Velo nunca dejó de estar en casa y que ahora regresa como el héroe que siempre fue….Gracias Myriam Pinto por atreverte a ser parte de la historia de tu país, porque nos proporcionas material a los que creemos en latinoamérica y más a los que hemos vivido casos como el Chileno. Es un material que no solo es parte de Chile sino que de Latinoamerica y del mundo entero.
    Felicitaciones por esta publicación.

  2. MARICRUZ FLORES MARTINES

    cuando me entere de esta noticia sentí una alegria y a la vez una nostalgia yo viví esos momentos con angustia en la lejanía monterrey nuevo león mexico recuerdo bien tengo 64 años y estudiaba la secundaria nocturna tenia 22 años estas fotos tan celosamente guardadas serán parte del patrimonio histórico de un suceso aberrante para la humanidad.

  3. La perdurable huella de una fotografía…nos transporta a la caja mágica de los recuerdos, y si nos transportamos al interior de ellos, mil y una imagen , llegan a mi mente, estudiaba la secundaria y ya vivíamos una historia de lucha, aun me duele su muerte..por eso Allende será para siempre y no pasara, por ser un convencido de que por la vía pacifica , se podía llegar al gobierno y desde ahí dar un vuelco total a las estructuras del estado en benéfico de los más necesitados. Recuerdo las consignas estudiantiles…”A los muertos no se lloran, se levanta la bandera”.

    • Elena Parra N

      Notable, la historia esta viva. Vera un familiar querido es emocionante

  4. Alberto

    Recuerdo esa epoca cuando los camioneros pararon mas de un mes para boicotear el gobierno de la unidad popular con la ayuda de los EEUU y el comercio acaparando los alimentos y demas insumos a la poblacion para crear un clima de desestabilizacion, mientras en la base naval de Thno mi familia podia adquirir alimentos casi sin ningun problema por el hecho de pertenecer a la Armada, en esa epoca tenia 11 años y recuerdo cuando el tren de la armada que inicialmente se utilizaba para el transporte de los trabajadores de asmar cambio su funcion despues del golpe de estado para transportar prisioneros politicos que eran ubicados en el gimnasio de la base naval para luego reubicarlos en la isla quiriquina o el fuerte borgoño. Y pensar que una histerica que ahora es candidata a presidente (Evelyn Matthey) tenia 20 AÑOS en esa epoca y no se daba cuenta de nada…..
    ¡¡Allende el unico presidente consecuente con sus principios y que dio la vida por tratar de hacer de Chile un pais mas justo y solidario!!

    • Cecilia Nunez

      También yo recuerdo a los camioneros vendidos que dejaron los rios blancos de la leche que botaban para boicotear el medio litro de leche; lo peor es que después, aprovechándose del pánico, algunos se fueron de Chile como “refugiados”; por Canadá vi a uno de esos.

  5. David

    No pueden dejar de entristecerme esta noticia del rescate de la memoria. Dolorosa derrota de la voluntad de un pueblo.
    Soy español y trascurridos 75 años de nuestra contienda civil que dio paso a 40 años de dictadura franquista, en mi tierra siguen diferenciados los dos bandos, conviviendo en una escucha ciega pero al menos democrática. Convirtiendo la recuperación de la memoria en una piedra política. No solo la histórica sino también la individual, esa que sale del corazón y que en la practica viene a solicitar la recuperación de cadaveres de las fosas comunes, declarar nulos muchos juicios que culpaban de actos de traición a Alcaldes, Concejales, Médicos,… que ejercían su trabajo con verdadera devoción e intentando transformar su realidad por las vías legales y recuperar la dignidad que fue robada a tantas familias tachadas de delincuentes por los que se apropiaron de las leyes a voluntad.
    Espero que los vencedores acepten democráticamente las decisiones de los pueblos en un futuro cuando las tornas vuelvan a cambiar o al menos que los pueblos sepan y puedan defenderse de las ideas impuestas por las armas.

  6. NO PUEDEN DEJAR DE ENTRISTECERME ESTAS FOTOS, RESCATE DE UNA HISTORIA NO CONTADA MASACRADA, VIOLADA,PISOTEADA, HASTA LO MAS PURO DE UN PUEBLO “LOS NIÑOS”
    YO, VIVÍ ESOS MOMENTOS! Y TODAVÍA FALTA MUCHO MÁS POR CONOCER Y HACER JUSTICIA DE VERDAD, POR BIEN DE NUESTRAS GENERACIONES

  7. Piero Quezada

    Me emociona que la fotografía sea parte de un registro y patrimonio histórico de un país… y que para algunos genere o reviva sentimientos y emociones (quiza no muy gratas, pero que te hacen sentir vivos)….. ahora mi critica…. por qué? señores lectores somos pocos autocríticos… por qué ? seguimos en el pasado peliando por algo que ya pasó (ojo no quiero decir que lo que sucedió no fué grave, ni que tampoco tengamos que olvidarlo) lo que quiero decir es que guardamos resentimientos horribles, responsabilizamos a muertos, mientras otros nos siguen ultrajando en el poder… por qué seguimos sembrando la semilla de la violencía.. por qué, y a veces me parece de mal gusto y falta de respeto para las víctimas, aveces utilizamos ese episodio histórico morbosamente como propaganda política…
    es momento, pienso yo, de dejarse de pendejadas y darse cuenta que mientras nos venden sintementalismo histórico .. sigue existiendo “gobierno opresor” y nos siguen cagando… sea quien sea que este en el poder… gracias xdxd

  8. Miguel Perez

    A alrededor de las fotografias de epoca se establece un debate interesante , posiblemente la discusion aborda las diferentes disciplinas de la sociendad…fui exiliado politico de argentina y en los ochentas me encontre y comparti junto a Chilenos gran parte de mi vida, con algunos de ellos nos dedicamos al periodismo investigativo y sobre la epoca de los setentas arribamos a conclusiones que son similares a algunas cosas que suceden hoy en dia…basicamente de los que sucede en Estados Unidos de donde proviene la moneda de referencia hacia la America Latina…se puede abordar los temas desde las ideas y los proyectos distintos, pero siempre uno se pregunta de donde saldra el dinero? pues bien hoy en dia la DEA de estados unidos da millones de dolares al combate contra las drogas…en aquellos años la CIA daba millones de dolares en el combate contra el comunismo…encontre hace algunos años una autobiografia del actual presidente Piñeira donde contaba la ineficiencia de la banca chilena en aquellos dias y de la falta de modernidad y que el junto a un pequeño grupo de muchachos inteligentes se fueron a Chicago a educarse en el modernismo financiero y a su vuelta a Chile lograron establecer un gran sistema finciero que le permitiera a la clase media ser participes del poder hacer…por eso cuando se habla de que la minoria socialista de los setentas se quedo con el gobierno, habria que destacar que la derecha era, minoritaria, atrasada en todo sentido,y que algunos “iluminados” como Piñeira trajeron el dasarrollo bancario a Chile y con llaves que abrian las puertas de los grandes creditos internacionales,que despues pagaria el pueblo chileno. Punto mas, coma menos nos paso a casi todos en America Latina, la diferencia con Chile es que si habia una diferencia de clases muy marcadas en Chile y que la clase media tomo partido por Pinochet y hasta el dia de hoy mantiene una identidad de derecha, no es que en Chile se acabo el Pinochetismo por la muerte del mismo, si no que en algun momento represento las aspiraciones de los sectores dominantes (oligarquias financieras y monopolicas) y elaboro un discurso de orden y progreso para las clases medias, que al final de cuentas fueron, son y seran los que mas han sufrido con la verdad que fue y es el proyecto Pinochetista…

  9. roberto

    despues de ver las fotos y leer tantos comentarios, creo que es tiempo no de olvidar, tampoco de perdonar (porque nadie pidio disculpas), pero si creo que debemos aprender a discutir sin descalificarnos, todos tenemos derecho y deber en opinar, podemos hacer juicios sobre el accionar de un lado u otro, pero debemos pensar que son opiniones respecto de realidades distintas, muchos la pasaron mal durante el tiempo de pinochet, pero tambien no es menos cierto que muchos la pasaron mal durante el tiemoo de allende, seamos mas educados al decir a otro que esta equivocado bajo nuestra realidad recordando que no es la misma para todos

  10. EMILIA ROBERT

    SOY UNA CIUDADANA CHILENA QUE VIVE HACE 40 AÑOS EN EL EXTERIOR, ERA MUY JOVENCITA CUANDO OCURRIO TODO ESE HORROR EN CHILE, HE VIAJADO EN VARIAS OPORTUNIDADES Y SIENTO (LAMENTABLEMENTE PARA MI),QUE SIGUE VIVO EL FANTASMA DE PINOCHET,JAMAS SE BORRARAN DE MI MENTE A ESOS ASESINOS CORRIENDO ENTRE LOS PASAJES DE LAS VIVIENDAS PERSIGUIENDO GENTE. Y VER TODAS ESTAS IMAGENES ME MA MUCHA TRISTEZA.